2019, el año de la revancha del campo

Hay proyecciones de producción de 125 millones de toneladas, con lo que lograría recuperar los U$S 5.200 millones que perderá en este 2018. Es el único sector con capacidad de impacto en la macro argentina.

Por Gabriela Origlia

Este año la sequía provocó un derrumbe en la producción del campo argentino y, en consecuencia, un impacto significativo en el Producto Bruto Interno (PBI). En 2019 habría revancha. Esa es la conclusión del economista del Ieral de la Fundación Mediterránea, Juan Manuel Garzón, que la presentó en el almuerzo empresarios de la entidad.
El campo es el único sector que puede afectar la macro por su dimensión y porque es un generador de divisas “Este año el clima influyó en el deterioro de la producción y, en consecuencia, desestabilizó la macro junto con el contexto internacional que cambió”. El crecimiento esperado pasó de 3% del Producto a 1,3% y esa caída es, “en buena medida, explicada por la sequía”.
Después de varios ciclos con una producción superior a los 100 millones de toneladas, este año se perforará esa base y la producción rondará los 97 millones. “Con 27 millones de toneladas menos y un ajuste de producción de entre 35% y 40%, dependiendo del cultivo, es imposible que no haya efecto en la macro”, graficó Garzón.
Como ejemplo planteó que 27 millones menos de toneladas implican 942.000 viajes menos de camión en el año, el equivalente a dos menos por minuto. Explicó que los buenos precios internacionales amortiguaron el impacto pero no alcanzó. “Argentina ya tiene peso en el contexto internacional entonces trasladó su problema a los compradores de soja y harina, pero no es suficiente para compensar”.
Garzón estimó la pérdida de este año es de unos U$S 5.200 millones; esa es la baja respecto a 2017. La cifra equivale al 9% del total de las exportaciones anuales argentinas o a cuatro años completos de venta de maquinaria agrícola. La baja del campo explica el 0,8% de la pérdida del Producto Argentino y, en el caso de Córdoba, es más alto: 2,4%.
Frente a esos datos indicó que el segundo semestre será complicado para el sector de la maquinaria que viene de un 2017 muy bueno: “No sólo lo afectará la baja de la producción sino que también está lidiando con las importaciones”.
Hace unos días desde la Asociación de Fabricantes de Maquinaria Agrícola de Córdoba (Afamac) advirtieron al directorio del Banco Nación la situación de “asfixia financiera” que atraviesan algunas empresas y reclamaron en avanzar algunas alternativas para recuperar el financiamiento.
“Hay aspectos medulares y concretos que nos preocupan, dado que las empresas del sector tienen una gran asfixia financiera”, insistió Lisandro Trón, presidente de la Cámara: “No hay financiamiento, las tasas son altas, no se pueden negociar cheques o se hacen a porcentajes que son tan caros que resultan inviables. Nuestro sector necesita sí o sí financiamiento para operar y vender”.
De cara al 2019, Garzón planteó que el escenario base es “bueno” y que el campo logrará superar las restricciones financieras porque atraviesa un momento de alta rentabilidad acompañada de precios internacionales buenos.
¿Cuáles son las amenazas? Que haya una baja abrupta de precios internacionales y que vuelva el atraso cambiario. A criterio del economista, la amenaza de que podían regresas las retenciones quedó desactivada.
La tonelada de soja cotiza hoy a U$S 401 y a futuro a U$S 380. “Sigue siendo un buen precio, no debería bajar más de ahí, cifra que está a los niveles de 2015 y 2016. No hay margen para que baje porque el fundamento de mercado lo marca; el stock de este ciclo cierra por abajo de los últimos dos”.
Sí apuntó que un riesgo es la política comercial de Estados Unidos que hace unos días subió aranceles a sus socios y eso podría genera represalias. Por caso México le devolvió con la misma moneda para las carnes de cerdo.
Sobre el tipo de cambio, señaló que hoy está 27% arriba que al cierre del gobierno kirchnerista: “Sobra poco para los sectores exportadores; hay que ver si el Gobierno lo logra sostener; las proyecciones apuntan a que lo hará”.
En ese contexto planteó que el año que viene la producción rondaría las 125 millones de toneladas: “Se recuperaría así lo perdido este año”.