Tenue aval de gobernadores del PJ al acuerdo con el FMI

La mayoría de los mandatarios provinciales encuadrados en el peronismo federal avalaron el acuerdo del gobierno con el Fondo Monetario Internacional, aunque se distanciaron de la decisión política del Ejecutivo. Los más cercanos al kirchnerismo se mostraron críticos.

Por Salvador Santos

En el arco de gobernadores peronistas primó la mesura en relación al anuncio del gobierno nacional. Si bien todos lo caracterizaron como un respiro para la situación económica del país, tomaron distancia en cuanto a la responsabilidad política por las consecuencias.
En el espinel de mandatarios opositores, el acuerdo con el FMI provocó reacciones diversas. Más allá del contenido del convenio, la posición que expresó cada uno tiene que ver con sus aspiraciones electorales y las urgencias que enfrentan sus distritos.
En el grupo de gobernadores que se alinean en el peronismo federal, las opiniones fueron positivas en relación a la perspectiva que se abre a partir del financiamiento del Fondo. Saben que el oxígeno que significa el monto obtenido puede significar un alivio para sus administraciones.
Con matices, algunos de los principales referentes provinciales justicialistas expresaron un aval a la negociación del Ejecutivo. Además, algunos admitieron que fueron informados por el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, horas antes del anuncio.
“Nace una nueva expectativa para adelante para la Argentina en el rol de poder estabilizar las variables macroeconómicas”, afirmó el chaqueño Domingo Peppo. Además, adelantó posición sobre una de las discusiones que seguramente causarán polémica en la oposición: la ley de presupuesto. En relación a este punto, agregó que “hay un compromiso de hacerlo juntos” y afirmó que es proclive a facilitar al gobierno las “herramientas” necesarias para gobernar.
Una posición similar tuvo Juan Manuel Urtubey. Si bien expresó que, desde su perspectiva, acudir al FMI es “una mala idea que no comparto”, se comprometió a apoyar al gobierno en relación a los instrumentos que le hagan falta para llevar adelante su programa. “No cogobernamos”, aclaró el salteño.
Sergio Uñac, más moderado, consideró que “si el gobierno nacional estimó que era necesario el acuerdo con el FMI, hay que creer que así lo es, pero habrá que afrontarlo con mucha responsabilidad. Como reserva para afrontar cualquier movida de la economía, le sirve; reducir el déficit fiscal, se debe hacer. Es importante alcanzar el equilibrio fiscal”. El gobernador de San Juan viene intentando acercar posiciones con el gobierno luego de los chisporroteos que se generaron durante la votación de la reforma previsional.
Juan Schiaretti tuvo una posición particular. A diferencia de su colega chaqueño, aclaró que no participó de la decisión del gobierno de Mauricio Macri. “Yo no fui consultado ni para acudir al Fondo Monetario Internacional, ni en la negociación con el organismo”, sostuvo el cordobés en el marco de una recorrida por las obras en la Avenida Circunvalación.
“Esto es una responsabilidad exclusiva del Gobierno Nacional, del cual yo no formo parte. Por lo tanto, las consecuencias de este accionar son responsabilidad también exclusiva del Gobierno nacional”, agregó.
El gobernador viene insistiendo en remarcar que el peronismo no es partícipe de la definición de las políticas del Ejecutivo. Sin embargo, matizó sus declaraciones con una expresión de deseo: “Lo único que espero es que le acierten para que el pueblo argentino no tenga que pasar zozobra o sufrir turbulencias y pueda mejorar su vida”, concluyó.
La voz discordante dentro de los gobernadores no kirchneristas estuvo a cargo del pampeano Carlos Verna. Sin eufemismos, auguró que “la economía se va a desacelerar y a la gente le va a doler”.
Además, embistió fuerte contra sus colegas que apoyaron la negociación del gobierno de Mauricio Macri. “Los gobernadores peronistas que apoyan esto me dan vergüenza ajena”, afirmó tajante el mandatario pampeano.
Dentro del grupo que se ubica más próximo a la posición del kirchnerismo, también hubo opiniones de tenor diverso. Gildo Insfrán, gobernador de Formosa, consideró que “la política económica que lleva adelante es perniciosa para los que menos tienen”. Sin embargo, se encargó de señalar que no pretende poner palos en la rueda para que Mauricio Macri “termine su mandato”.
Por su parte, el puntano Alberto Rodríguez Saa y la santacruceña Alicia Kirchner participaron, al igual que el formoseño, del congreso partidario que convocó el ex titular del PJ, José Luis Gioja, y adhirieron a las declaraciones del plenario en el sentido de “resistir” las eventuales consecuencias del acuerdo con el FMI.
Más allá de las declaraciones públicas, la votación del presupuesto nacional será la hora de la verdad para los sectores que disputan la interna peronista. El gobierno confía en la colaboración de los mandatarios no kirchneristas. Sin embargo, las últimas experiencias demuestran que el comportamiento de los legisladores no es necesariamente orgánico con respecto al de sus jefes provinciales.