Negocian “propuesta Schiaretti” en el Senado

Hay conversaciones entre el oficialismo y el peronismo federal para compatibilizar los proyectos sobre tarifas. Cambiemos tomó la propuesta de los gobernadores peronistas de reducción del IVA. El kirchnerismo se opone a los cambios del proyecto aprobado en la cámara baja.

Por Salvador Santos

La discusión sobre el sinceramiento tarifario se convirtió en la primera escaramuza de la campaña electoral del año que viene. Las posiciones de los actores sobre este tema permiten entrever la reconfiguración del esquema político nacional.
El proyecto aprobado en la Cámara de Diputados fue la primera materialización del acuerdo de todos los subgrupos del peronismo no kirchnerista. Federales, massistas y randazzistas promovieron esta ofensiva como forma de colocarse al frente de la oposición al gobierno de Mauricio Macri.
El éxito inicial de la jugada permitió al PJ Federal subirse al ring con Cambiemos y dejar al kirchnerismo como espectador. El FPV no tuvo otra opción que aportar sus votos a la iniciativa que impulsaron sus adversarios en la interna justicialista.
Ya en el Senado, las contradicciones propias del complejo armado del peronismo no tardaron en salir a la superficie. Los gobernadores del PJ hicieron pública su oposición a la idea que promovieron los bloques legislativos que le responden.
Además, los mandatarios provinciales más relevantes de la liga peronista formalizaron una propuesta alternativa al proyecto que propone retrotraer las tarifas a noviembre del año pasado. El argumento de los gobernadores tiene que ver con el costo fiscal que esta medida provocaría a sus propias administraciones.
Juan Schiaretti y Juan Manuel Urtubey propusieron una reducción impositiva a los usuarios residenciales y a las pequeñas empresas. De esta manera, afirmaron, se cuidaría el bolsillo del contribuyente sin afectar dramáticamente la recaudación del estado.
Miguel Ángel Pichetto, principal timonel del peronismo legislativo, anticipó el escenario. Emplazó al oficialismo a presentar una propuesta alternativa bajo la amenaza de, en caso contrario, aprobar el proyecto inicial tal cual fuera aprobado en la cámara baja.
El movimiento del rionegrino buscaba acorralar al oficialismo y, al mismo tiempo, dar una salida a su propio bloque sin que se haga evidente el conflicto de intereses entre los mandatarios provinciales de su partido y el bloque de senadores que preside.
Por su parte, los senadores de Cambiemos lanzaron una contraofensiva con el objeto de visibilizar la herida en el justicialismo federal. Como primer paso, invitaron oficialmente a los gobernadores peronistas para que expresen su punto de vista sobre la cuestión en las comisiones donde se comenzaba a tratar. Los mandatarios, como gesto hacia su bloque, declinaron el convite.
Luego, avanzaron haciendo propia la propuesta que habían expuesto Schiaretti y Urtubey. El martes pasado, elaboraron un dictamen alternativo en el cual se reduce el IVA a la mitad para usuarios residenciales (10,5%), y en seis puntos para las pymes (21%). Al mismo tiempo, Pichetto daba por concluido el plazo que había otorgado al oficialismo y firmaba el dictamen ratificando el proyecto tal cual había salido de la Cámara de Diputados.
Carlos Caserio, senador del justicialismo cordobés y segundo al mando de Pichetto en el bloque Argentina Federal, intentó salir al cruce de la jugada de Cambiemos y atacó a los firmantes del dictamen alternativo. “Creo que presentaron este segundo proyecto porque al perder la votación quedaron mal posicionados” explicó el dirigente de Unión por Córdoba.
En paralelo, desde ambas trincheras admiten contactos con la finalidad de compatibilizar las iniciativas. El PJ Federal intenta que la propuesta del oficialismo se convierta en una modificación del proyecto que aprobaron en la cámara baja. Si estas negociaciones llegaran a buen puerto, la iniciativa debería volver a la cámara de origen para ser aprobada.
Allí se abriría otro frente de conflicto. El kirchnerismo adelantó su oposición a cualquier cambio que implique una concesión al gobierno nacional y sus voceros sugirieron que insistirían con la versión original del proyecto.
Dadas así las cosas, podría producirse una extraña circunstancia. El proyecto inicial; aprobado por los diputados del PJ Federal, el Frente Renovador y el Frente para la Victoria; volvería a la cámara baja con el apoyo de Cambiemos y, seguramente con el rechazo del kirchnerismo.
Por ahora no hay certezas, pero el reacomodamiento de los sectores políticos de cara al 2019 puede deparar más paradojas de este tipo.