Avanza la idea de un llamado a un acuerdo para el ajuste

Por Gabriela Origlia

“Todo pasa por ponerse de acuerdo”, repite Mauricio Macri como si eso fuera simple en la Argentina. Lo dice el Presidente de un gobierno en el que varios de sus referentes rechazaron hasta ahora cualquier avance en ese sentido. Por eso, por ejemplo, se lo cuestionó (y apartó) a Emilio Monzó, presidente de la Cámara de Diputados. Ahora, cuando nadie tiene en claro –más allá de las declaraciones- si lo peor de la crisis pasó, la idea reaparece y apunta a un consenso para el ajuste.
Más allá de los datos económicos (que empiezan a sentir el impacto de la devaluación rápida), el problema ya se instaló en las expectativas, uno de los motores de la economía. La confianza del consumidor que mide la Universidad Di Tella cayó 10% en mayo respecto de abril. Nadie que crea que lo peor no pasó (aunque así sea) invertirá, consumirá o se moverá como si no hubiera incertidumbre.
Las inconsistencias en el discurso oficial tampoco ayudan. Por ejemplo, en las últimas horas el ministro de Finanzas, Nicolás Caputo, dijo que las tasas altas no se extenderían mucho tiempo; pasó poco antes de que el titular del Banco Central, Federico Sturzenegger fuera por la contraria. Nicolás Dujovne pensó en frenar la baja gradual de las retenciones al campo; trascendió y vino la ola de desmentidas.
Fuera del manejo coordinador, la política de Cambiemos no tuvo cambios después de la “zozobra”, como le gusta llamar a los funcionarios a la crisis. Dujovne será la cara visible ante el Fondo Monetario Internacional (FMI), el responsable de explicar qué y cómo se hará para bajar el gasto. Hasta el momento, no hay señales de qué se puede esperar. Hay promesas de que la obra pública no se tocará, tampoco se acelerará el recorte de subsidios y no habrá achicamiento de la planta de personal.
Las “señales” de austeridad vinieron porque no habrá compra de un avión presidencial y porque ningún funcionario nacional podrá viajar a Rusia para el Mundial. Nada que modifique el rojo fiscal que condiciona a la economía argentina.
Los gobernadores, ante el pedido de propuestas para reducir el gasto apuntaron a los servicios y subsidios que paga la Rosada -con fondos aportados por todo el país- pero que alcanzan sólo a Caba y provincia de Buenos Aires. La iniciativa, diseñada en Córdoba y asumida por todos, implicaría un ahorro anual de alrededor de $110.000 millones.
Ni bien la idea se presentó desde las administraciones de María Eugenia Vidal y Horacio Rodríguez Larreta salieron a rechazar que puedan hacerse cargo de esos costos. Habrá que esperar para ver qué aporte deciden hacer esas dos espadas de Cambiemos en distritos electorales claves para Macri; Vidal, por lo pronto, anunció la apertura de retiros voluntarios.
La relación entre Nación y gobernadores ya siente el desgaste de las negociaciones de estos dos años y medio y, además, los mandatarios ya mostraron haber ido perdiendo influencia sobre sus senadores que era el punto al que apostaba la Rosada. A medida que el calendario electoral avance, los debates serán todavía más complicados.
Una vez que el Fondo tenga el acuerdo (hay versiones de que la exigencia de recorte rondará los $200.000 millones), seguramente habrá una nueva convocatoria que también abordará el presupuesto 2019. El ministro Rogelio Frigerio ya lo adelantó, advirtiendo la base “dialoguista” que debería tener esa reunión.
Mientras van y vienen declaraciones y encuentros con empresarios para que “moderen” las subas de precios, en la góndola los productos no se enteran. Un dato a tener en cuenta es el estudio del Centro de Almaceneros de Córdoba: en los primeros 15 días de este mes, con una devaluación del 15%, los precios aumentaron 5,4%.
Los ojos están puestos en el índice de precios mayoristas de mayo; el nivel que registren será clave para la dinámica de los minoristas. Los gremios con paritarias cerradas adelantaron que se deberán reabrir y que las cláusulas gatillos se liberarán.
En ese contexto, nadie olvida la elección 2019. El propio Frigerio aludió a la reelección de Macri. “La política más importante de cara al 2019 es consolidar el crecimiento económico, la reducción de la pobreza, y la generación de empleo genuino. Ese es el camino para que Mauricio Macri sea nuevamente el presidente”.