Mestre sigue con regateo, pero ya decidió sistema tripartito

Pidió una mejora de oferta a la UTE Tosa-Cotreco que, en adelante, prestará servicios en la zona norte. Lusa cubrirá ahora el área sur y Vega-Caputo se incorporará al esquema de recolección de residuos en el microcentro.

Por Yanina Passero
ypassero@diarioalfil.com.ar

Esta vez, el apuro lo tiene la administración mestrista. La licitación del servicio de higiene urbana debería quedar promediada antes que termine la semana corta por el feriado patrio. “A más tardar el lunes”, marcan el tiempo suplementario desde influyentes despachos del Palacio 6 de Julio.
Si cumplen con el objetivo, el intendente Ramón Mestre podrá respirar tranquilo. En su séptimo año de gestión cumplirá con lo que algunos de sus antecesores insistieron pero no pudieron: adjudicar el servicio de recolección mecanizada de residuos. Luis Juez extendió el contrato de Cliba, mientras que Daniel Giacomino -tras algunos fracasos- resolvió estatizar el servicio de higiene urbana. Mestre licuó la Crese e imaginó un sistema privado que, tropiezo mediante, mutó en un esquema mixto.
Como se observa, la basura es uno de los temas de gestión más complejos, sin mencionar un capítulo aparte como lo es la deposición final de los desperdicios, aún en veremos.
Lo cierto es que ya hay fuentes que se animan a confirmar que serán tres, y no dos como hasta ahora, las participantes. La UTE integrada por Vega-Caputo desembarcará en el sistema con la recolección en el microcentro de la ciudad. Mientras que Tosa-Cotreco dejará de explotar la zona sur de la ciudad para concentrarse en el perímetro norte. En tanto, Lusa mudará sus servicios al sector contrario al que ahora cubre.
Aquel suspiro del titular del Palacio 6 de Julio contendría, además, la descarga por una guerra judicial de la que ya nadie habla. Si algo caracterizó esta nueva compulsa fue la amenaza permanente de impugnaciones entre competidoras. La brasileña Solvi que concursó aliada con el “hermano del alma” del presidente de la Nación, Nicolás Caputo, fue blanco de críticas permanentes por los procesos judiciales por daño ambiental que se llevaron adelante en el país vecino.
Incluso, el Surrbac recomendó al Intendente excluir a la nueva interesada dejando entrever que, con semejante gesto, garantizaría la paz en la ciudad. Se sabe que la UTE que presentó una oferta superadora para el núcleo céntrico de Córdoba tiene buenas vinculaciones con el gremio de Camioneros. Sospechaban que Hugo Moyano, el enemigo público de Mauricio Saillen, aprovecharía la puerta abierta para amenazar el liderazgo del paladín de los recolectores.
El dato concreto es que la comisión municipal pidió una mejora de la oferta a Tosa-Cotreco, como hiciera antes con las otras participantes. Parece que cada involucrada está dispuesta a asumir su nueva misión con aparente tranquilidad, pese a que ya es evidente que el ingreso de Solvi-Caputo a la competencia no fue una maniobra del equipo económico de Mestre para obligar a ajustarse el cinturón a los directivos de Lusa y Cotreco.
¿Qué cambió, entonces? Como hipótesis preliminar podría barajarse la búsqueda del equilibrio. Cotreco, en apariencia, sería una de las damnificadas con el nuevo reparto y la llegada de Solvi-Caputo. Pero no puede olvidarse que tiene altas chances de explotar el nuevo enterramiento de Cormecor si es que la Justicia destraba el avance de las obras.
Si Solvi-Caputo fue imbatible con su oferta en una de las zonas donde más esfuerzo y eficiencia se requiere (y, en apariencia no desconocería los acuerdos laborales con el sindicato local), se justifica su incorporación más allá de toda especulación política que pudiera hacerse por ser una firma vinculada a un hombre de confianza del mandatario nacional. Tampoco requiere comentarios adicionales el bajo perfil de Lusa en esta compulsa, empresa que integra en grupo que hoy explota casi el 70 por ciento del transporte urbano de la ciudad.