Schiaretti amasa plan 2019: gobernabilidad sí, cogobierno no

El gobernador de Córdoba almorzó ayer con los legisladores nacionales del PJ Federal previa cumbre partidaria. Ratificó su liderazgo dentro del lote de mandatarios justicialistas y fijó posición sobre el rumbo que el partido debe tomar para volver al poder el año próximo.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

Córdoba llevó el peronómetro del PJ Federal a uno de sus valores más altos ayer. La capital provincial fue sede de la cumbre que reunió a senadores y diputados del bloque Argentina Federal y del Frente Renovador, y que lo tuvo al propio gobernador Juan Schiaretti como anfitrión principal.
El espacio legislativo que responde a los gobernadores justicialistas que busca consolidarse como un polo de poder anti K se encuentra en pleno proceso de engorde, y trabaja en las estrategias con miras al 2019.
En su tierra, Schiaretti exhibió ayer los pergaminos que lo colocan como uno de los principales conductores en la Liga de mandatarios justicialistas y también como protagonista de la escena nacional.
Se trata de uno de los jefes provinciales que mejor diálogo tiene con el gobierno de Mauricio Macri y que conserva su ADN anti kirchnerista.
Con su presencia, el cordobés dotó al encuentro de un mayor carácter político, y mejoró la versión del destiño encuentro en Gualeguaychú realizado semanas atrás. Le imprimió institucionalidad y le garantizó una nutrida tribuna local ya que el partido cordobés movilizó a toda su dirigencia hasta el hotel donde se desarrolló el encuentro.
Almuerzo mediante en el Centro Cívico, el jefe provincial se mostró como parte de la ingeniería nacional que trabaja en el proyecto político para que el PJ recupere el poder en el 2019.
Schiaretti ratificó algunos de los preceptos que erigen hoy al PJ Federal: 1-que el peronismo tiene chances de retornar al poder nacional; 2- que para ello, deben pensar en un proyecto político alternativo que enfrente al macrismo pero sin la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner jugando adentro; 3- el camino debe ser la construcción de un peronismo republicano, federal y democrático.
Sin embargo, el jefe político del PJ cordobés que horas antes de la cumbre estuvo en Olivos con el presidente Mauricio Macri, marcó la diferencia entre garantizar la gobernabilidad y ser parte del Gobierno nacional.
“Insisto en que debemos dar gobernabilidad pero nuestra función no es cogobernar el país. El resultado de las políticas aplicadas por el gobierno nacional es exclusiva responsabilidad de ellos”, dijo.
“En 2019, el peronismo tiene todas las chances de ganar y gobernar Argentina. Tiene que dejar atrás al kirchnerismo porque es un modelo que está absolutamente agotado” agregó el mandatario cerrando la puerta a la mentada unidad con la que muchos aún sueñan.
Dentro del peronismo nacional hay una corriente más ligada al PJ bonaerense y al puntano Alberto Rodríguez Saá, que respalda la tesis de, que para ganar, es necesario ubicar en una misma frecuencia política electoral a todas las figuritas que pululan en la estratósfera peronista.
Si algo quedó claro ayer en la cumbre tras los discursos de oradores como Carlos Caserio, Martín Llaryora, Graciela Camaño y Miguel Ángel Pichetto, es que es necesario definir una propuesta alternativa al macrismo y encontrar un líder que aglutine a todas las expresiones que contiene el PJ Federal.
Desafío más que complicado considerando que el partido nacional, además de estar intervenido, no logra comulgar las dos posiciones extremas que lo cohabitan, resultando – a rigor de verdad- un cóctel perfecto y funcional a las pretensiones reeleccionistas del macrismo.

Nazario, ausente
La cordobesa Adriana Nazario, diputada nacional y pareja de José Manuel de la Sota, pegó el faltazo ayer y sorprendió a más de uno. Su presencia en la cumbre implicaba, además de contar con la principal represente del ex gobernador, un signo de unidad del peronismo cordobés después de los vaivenes con el schiarettismo que la tuvo como protagonista.
Si bien hubo presencia de legisladores delasotistas como la de Daniel Passerini, otros parlamentarios nazaristas tampoco asistieron. Por supuesto que en el marco del encuentro que consideraron un “éxito”, desde el Panal le bajaron el tono a la ausencia de la diputada rebelde y descartaron cualquier lectura que ponga en duda la unidad del peronismo local.