Empresarios españoles evalúan mejor al país, pero con cautela

Ya está en el país Mariano Rajoy. Las grandes compañías en general operan pero las Pymes todavía están rezagadas. Hay un ánimo más optimista que en los últimos tres años.

La última vez que un presidente español viajó a la Argentina fue en noviembre de 2007; José Rodríguez Zapatero fue recibido por el entonces presidente Néstor Kirchner y Cristina Fernández, ya electa como sucesora. Ayer llegó Mariano Rajoy, con quien el presidente Mauricio Macri mantiene una relación desde hace años. Vino acompañado de empresarios a quienes el gobierno argentino intentará seducir para que inviertan.
Las buenas relaciones entre Argentina y España se resintieron cuando Fernández anunció la nacionalización de Repsol en mayo de 2012 y le pagó US$5000 millones por el 51% de las acciones. En ese momento Rajoy era presidente.
Según el XI Informe Panorama de Inversión española en Iberoamérica del IE Business Scholl las empresas españolas con presencia o intereses en la región refuerzan su apuesta a pesar de que la Unión Europea retomó el crecimiento; el 75% tiene previsto aumentar sus inversiones en Iberoamérica este año.
Sin embargo, la mayor capacidad de financiación de las empresas españolas, se va traduciendo en un cambio de patrón en el tipo de inversión. Aunque seguirán apostando más por el crecimiento orgánico (59% en el caso de las grandes empresas y 68% en el de las pymes)  parece que existe un mayor interés que entre 2015 y 2017 en comprar operaciones locales como fórmula para hacerse presente o crecer en los países de la región.
Otra tendencia detectada por el estudio dirigido por el economista Juan Carlos Martínez Lázaro es la vuelta de Iberoamérica al centro de las estrategias inversoras españolas. Por cuarto año consecutivo crece el porcentaje de empresas que consideran que su facturación en la región crecerá (un 84% frente al 83% del año pasado o el 78% de 2015 cuando la economía de la región sufrió la baja del precio de las materias primas o la crisis política en Brasil o las dudas sobre el rumbo económico de Argentina.
Si se comparan los datos del último informe con el del 2015, Argentina pasó de ocupar el penúltimo lugar (17 de 18) al 8 en cuanto a valoración de su situación económica, saltando de un puntaje de 1,51 a 3,55. En este nuevo entorno político, las grandes empresas españolas ya tienen el ojo puesto en el país, aunque las pymes de España están aún rezagadas.
Las economías mejor valoradas en la región son Perú, cuyo entorno macroeconómico se califica con una puntuación de 3,98 sobre 5 y Chile con 3,96 recuperando el segundo puesto de esta clasificación al superar a Colombia (3,87 sobre 5). En cualquier caso ambos países mejoraron su puntaje respecto a 2017. México, el cuarto integrante de la Alianza del Pacífico se mantiene estable pese a la incertidumbre sobre las negociaciones del TLCAN con un 3,79.
“Los empresarios españoles con presencia en la región muestran un optimismo moderado y creciente. Parece que las décadas de experiencia haciendo negocios en Iberoamérica permitieron desarrollar herramientas de resistencia ante crisis económicas y situaciones complejas”, señala Martínez.
Entiende que la apuesta por la región “ya no depende de este tipo de fenómenos, excepto en casos extremos como el de Venezuela, sino de la evolución su propio negocio y de sus estrategia globales”. A su entender, lo más novedoso de este año es la mejora de las expectativas de inversión en Argentina, “aunque aún existe cautela para inversiones directas y productivas en el país que evolucionarán en uno u otro sentido según se vea las tendencia económicas y políticas y permitan adivinar la continuidad o no de este nuevo rumbo económico”.
Argentina tiene aún con muy poca presencia de pequeñas y medianas empresas españolas, sobre todo comparando con países vecinos como Perú, Uruguay o Chile. Estas firmas valoran con un 2,75 sobre 5 la situación económica. “Por su mercado interno, la sofisticación y diversidad del mismo y su capacitación humana Argentina debería ser más destino de pymes españolas”, apunta Martínez.