Biolatto renunciaría a la conducción del Suoem

Trascendidos de fuentes gremiales y municipales y versiones que arrecian indican que Beatriz Biolatto renunciaría hoy a la conducción del gremio. Es una maniobra pergeñada por Rubén Daniele para volver a la conducción pero que también exponen al sindicato a una intervención del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Por Gabriel Osman

biolattoEl futuro del sindicato municipal (Suoem) se desliza según los designios de Rubén Daniele y casi con la cadencia imaginada por el hombre fuerte del gremio, al quedar sus posibilidades en la penumbra judicial de ser reelecto por enésima vez: elección de su pareja, Beatriz Biolatto, para sucederlo en la conducción por un breve interinato; renuncia de ésta; nueva elección que lo reponga en el cargo.
Nada está aún oficializado, pero arrecian las versiones de que Biolatto renunciaría hoy a la secretaría general del sindicato, junto a la cantidad necesaria de miembros de la comisión directiva que dejaría sin quórum a la conducción y, por lo tanto, en acefalía, lo que obligaría al Suoem a realizar nuevas elecciones.
Hasta aquí las febriles maquinaciones del capo del Suoem. Pero luego se abre un abanico de posibilidades que no necesariamente coinciden con lo que imagina Daniele. Por ejemplo, la posibilidad cierta de que el Ministerio de Trabajo de la Nación resuelva la intervención del gremio para una etapa de normalización, con posterior llamado a elecciones.
En el gremialismo cordobés existen precedentes y por duplicado sobre este tipo de “vaciamiento” deliberado de la conducción y de sus consecuencias. El primero data de 2007 cuando Carlos Vallejos se alejó de la secretaría general de la Gremial San Martín (no docentes universitarios) y el gremio fue intervenido durante tres años, ocupando el cargo de interventor normalizador el puntano Alberto Geraiges.
El segundo precedente, en el mismo gremio y casi con los mismos actores, data de 2010, cuando el secretario general de los no docentes era Aldo Esparza. Esparza llegó al cargo con votos de Vallejos, que tomó la previsión de entornarlo con una comisión directiva afín. Esparza se reveló, quiso tomar “vuelo propio” y Vallejos indujo una renuncia masiva que dejó sin quórum a la comisión directiva. Volvieron a intervenir al gremio, con el mismo interventor normalizador, que también duró varios años en normalizar el sindicato.
Cada gremio tiene su propio estatuto con diferencias puntuales que escapan al conocimiento general. No obstante, la legislación a aplicar es la misma (ley nacional 23.551 de Asociaciones Sindicales) y la autoridad de aplicación también: el Ministerio de Trabajo de la Nación, en manos actualmente de Jorge Triacca, hombre con vínculos con el secretario general de la Municipalidad, Daniel Arazani, que responde, obviamente, al presidente Mauricio Macri, que no solo es socio político del intendente Ramón Mestre sino que tiene una agenda, explícita, de sanear el gremialismo de “monarquías sindicales”.
Daniele fue secretario general del Suoem durante 35 años, prácticamente el tiempo de su estancia como agente municipal. Es difícil discernir qué pretende Daniele con su insistencia por tres años más en la conducción del gremio. Tal vez responderle a la “mojada de oreja” del intendente Ramón Mestre de retirarlo a la vida pasiva durante su gestión. Una respuesta emotiva que, viniendo de un veterano dirigente con cuatro décadas en las porfías sindicales, no parece consistente. Pero no hay otra a la mano.
Luego de ser electa en octubre por más del 90% de los votos y asumir formalmente el 3 de enero, Biolatto juró que su cargo “no será testimonial”. Palabras que se lleva el viento, como desde siempre se supo, fuera y dentro del gremio. Si se consuma hoy su renuncia, habrá completado solo tres meses y pocos días más en el cargo.