Un Juez sin credenciales reclama más lugar en Cambiemos

El Frente Cívico realizó un encuentro departamental en Marcos Juárez. Su líder aprovechó para “reclamar” más lugar dentro de la alianza, a pesar de la caída franca que su intención de voto experimenta elección a elección.

Por Felipe Osman

juezLuis Juez estuvo el pasado viernes en el plenario del Frente Cívico en Marcos Juárez, del cual también participaron el coordinador político del interior, Walter Nostrala, dirigentes del Departamento Unión y referentes locales, en el marco de un raid de encuentros departamentales que se realizarán semanalmente, y que continuarán en Villa María, Villa Dolores y Carlos Paz.
Durante el cónclave, el ex embajador de Ecuador reclamó más lugar para su espacio dentro de la alianza que lo tiene por socio (muy) minoritario, junto al Pro, la UCR y la Coalición Cívica. Para empezar, pide puestos en la lista de concejales que el actual intendente de Marcos Juárez, Pedro Dellarrosa, presentará para competir por la reelección en los cercanos comicios de septiembre.
Pero, ¿con qué credenciales exige Juez una mayor participación? Ciertamente, con ninguna. La intención de voto del ex intendente ha mermado sin pausa de elección a elección desde los comicios que, en 2007, perdió a manos del actual gobernador, Juan Schiaretti, para pasar de los 36 puntos porcentuales que entonces obtuvo a un magro 8 por ciento en Córdoba capital, si con un criterio salomónico entendemos que al resultado cosechado por el experimento Juez-Ruitort, en 2015, ambos partícipes contribuyeron en partes iguales.
Lo que no debe extrañar es este retorno del ex intendente a la vida partidaria, desde que fue eyectado de la embajada ecuatoriana por referirse a los nacionales del país anfitrión como “mugrientos”. Paradójicamente, después de perder este cargo diplomático Juez pasó a ser titular del Instituto de Capacitación Política. Al parecer, desde esta ignota oficina del Estado el líder del “fin del choreo [sic]” tiene suficiente tiempo libre para volver a priorizar la militancia. Y necesita hacerlo.
Cada vez más lejos del núcleo del poder, y después de algunos años en el “exilio”, Juez corre el riesgo de perder la masa crítica mínima necesaria como para ser considerado como un factor útil por quienes timonean la alianza o, inclusive, de que su partido termine siendo digerido por Cambiemos, sin que él pueda obtener a cambio rédito alguno.
El único remedio a esta situación es volver a escena y ponerse al frente del partido, intentar aunar la tropa. Y para ello es necesario, desde luego, prometer a sus feligreses alguna ventaja. Hoy, pongamos por caso, alguna banca en el Concejo Deliberante de Marcos Juárez. Sólo logrando encolumnar tras de sí al partido, Juez tendrá algo que ofrendar para que la alianza le permita algún rol que, aún secundario, no lo aleje tanto de las vitrinas en que se deciden las candidaturas. O acaso, si sus números son suficientes, podría mantener viva la esperanza de compartir fórmula gubernamental con el intendente Mestre.
Una curiosidad: durante la semana pasada, el líder del Frente Cívico ofreció una serie de declaraciones durante un acto de conmemoración a los soldados caídos en Malvinas. En tal ocasión, dijo que deberían implementarse internas similares a las PASO, pero no obligatorias, “para que sea el vecino quien elija a sus candidatos, y no el dedo de los políticos ni del Gobierno”. ¿Respetará esta pauta Juez si Cambiemos graciosamente le concede un “cupo” para ubicar a gente de su partido? De hacerlo, sería algo inédito dentro de un espacio en el que siempre imperó de manera inconsulta, fiel a sus caprichos.