Solvi abre la puerta a Moyano y declara la guerra al Surrbac

Se conocieron las ofertas económicas de las empresas que compiten por la recolección. La Ute Solvi Caputo, dando por sentado el pase de los trabajadores a Camioneros, calculó el costo de su propuesta sin considerar el convenio colectivo del Surrbac.

Por Felipe Osman

surrbacAyer, en un acto realizado en el Palacio 6 de Julio, se conocieron las ofertas económicas de las tres competidoras que luchan por hacerse con el servicio de recolección; parte principal del negocio de la basura, al que el municipio destina más del 15 por ciento de su presupuesto. Y hubo sorpresas. La Ute Solvi-Caputo ponderó los costos de su oferta tomando en consideración el convenio colectivo de trabajo de Camioneros, dando por hecho que, de hacerse con la concesión del servicio, federará a los trabajadores que actualmente pertenecen al Surrbac al sindicato capitaneado por el clan Moyano, acérrimo enemigo de Mauricio Saillen y Pascual Catrambone, que lideran del gremio de los recolectores en Córdoba.
¿Qué reacción cabe esperar por parte del aguerrido Surrbac en caso de que Solvi logre la adjudicación de una o dos de las zonas en que se divide la ciudad para licitar el servicio?, ¿cómo se supone que dos gremios terriblemente enemistados, y que suelen llevar sus enfrentamientos hasta las últimas consecuencias, convivirán prestando las mismas funciones en la ciudad? La actual prestadora en el sector norte de la ciudad, Lusa, presentó la oferta más barata en las zonas 1 y 3, correspondientes al norte y al sur, respetivamente. Pero ninguna prestadora puede lograr la concesión de estos dos sectores simultáneamente, con lo cual lograría quedarse con sólo uno de ellos. La Ute Solvi-Caputo, por otro lado, obtuvo la mejor calificación técnica y presentó la propuesta económica menos costosa en la zona 2, que comprende el centro de la ciudad, pero también hizo el ofrecimiento más oneroso para el sector norte. Finalmente, el tándem integrado por la gigante española Urbaser y la actual prestadora de los sectores sur y centro de la ciudad, Cotreco, ofertó el segundo precio más accesible para hacerse cargo del servicio en la zona norte (detrás de Lusa), y el coste mayor para prestarlo en las zonas centro y sur. Así las cosas, y si la adjudicación tuviera que ser decidida en este momento, la municipalidad pagaría el menos precio por la recolección concediendo el sector norte a Urbaser-Cotreco, el centro de la ciudad a SolviCaputo y la zona sur a Lusa, pero aún queda un largo camino por andar. En primer lugar, el poder concedente seguramente convocará a una instancia de mejoramiento de oferta, en las que pedirá a las competidoras un esfuerzo para achicar sus pretensiones económicas –ya con las cartas sobre la mesa- y decidir en base a las rebajas que logre conseguir.
Pero cabe señalar que aún queda tiempo para que las competidoras impugnen las ofertas de sus contendientes, llevando ante la Justicia las observaciones que realizaron durante la presentación de las ofertas técnicas. Y la oferente que tropezaría con los mayores inconvenientes de llegarse a esta instancia no sería otra que Solvi, que cuenta en su historial con un sinfín de causas judiciales e incluso directivos procesados y condenados por la Justicia brasileña. Entre su vasto prontuario destacan implicaciones en el escándalo de corrupción Lava Jato y denuncias por presuntos delitos de polución atmosférica, polución hídrica, construcción de obras potencialmente contaminantes sin licencia ambiental, y elaborar un estudio ambiental total o parcialmente falso o engañoso. A ello debe sumarse que Lusa pertenece al grupo Ersa, que acumula cerca del 60 por ciento de la prestación del transporte urbano en Córdoba y que viene de ampliar sus concesiones para explotar este servicio en el corredor 5 y las líneas 45, 600 y 601. Esta situación la inhibiría de lograr una concesión mayor a un sector de la ciudad, al tiempo que –probablemente- no resultaría demasiado prolijo por parte del Ejecutivo municipal ampliar sus concesiones. Más aún, en caso de que esto sucediera, y un grupo económico concentrara bajo su poder la prestación de los dos servicios más vitales de la ciudad: recolección y transporte, el municipio quedaría en una franca posición de debilidad ante un conflicto. Llegado el caso, ¿qué sucedería en caso de que la prestadora de estos servicios fogoneara un paro de ambos servicios en simultaneo? Seguramente sería una coyuntura sumamente compleja para quien sea que se encuentre al frente del municipio.