Massot amplía oferta PRO para pelea provincial

El diputado nacional dejó trascender a su círculo íntimo que estaría interesado en sumarse al lote de precandidatos a gobernador de Cambiemos. Trabajaría en la provincia de Buenos Aires sólo si su padrino político, Emilio Monzó, se lo requiriese.

Por Yanina Passero
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massotEl recambio de autoridades partidarias, el nuevo año no electoral y la posibilidad de que el gobernador Juan Schiaretti ubique la compulsa por la Provincia en el segundo trimestre de 2019, son motivos suficientes para que el macrismo cordobés recibiera un golpe de energía. La necesidad de robustecer el PRO se ubica en el tope de las prioridades de sus integrantes, los orgánicos, claro.
Mejorar el peso específico del sello y contar con dirigentes bien posicionados fue el objetivo que planteó su titular, Darío Capitani, en su acto bautismal de comienzos de diciembre de 2017. Se trató de un discurso edulcorado, propio de quien se encontró con la responsabilidad de manejar el partido del presidente Mauricio Macri en la provincia que, a su vez, le reportó los votos necesarios para catapultarlo a la primera línea de la política nacional. Edulcorado, pero realista.
Si la dirigencia amarilla no quiere ir a pérdida en la pulsea con los radicales, se entiende el objetivo de favorecer la inflación de candidatos, preparados para competir con Ramón Mestre o Mario Negri, en el hipotético caso de que se diera la interna en Cambiemos. Al parecer, los armadores de la estrategia nacional no desaprueban una primaria en las provincias donde no son gobierno. La apuesta es clara: aprovechar la primera ronda electoral para promocionar a sus patrocinados.
Es por esto que, a un ritmo mensual, crece el lote de interesados que fantasean con arrebatarle el sillón al peronista Juan Schiaretti, un amigo de la Casa Rosada. El diputado macrista Héctor “La Coneja” Baldassi abrió el menú la noche de octubre en la que Cambiemos logró un contundente triunfo, dejando en el segundo puesto a Unión por Córdoba en varios de sus bastiones históricos.
En pocos días, el ex árbitro internacional se lanzará. Pero sin decirlo explícitamente, conforme indica el manual redactado por el influyente jefe de gabinete, Marcos Peña. El 7 de abril presentará “Cordobeses comprometidos”, a las claras su línea interna compuesta por profesionales. En otras palabras, oficializará su equipo de expertos cuya misión será el diseño de un programa de gobierno para el precandidato.
Los diputados Javier Pretto y Gabriel Frizza, son otros de los macristas asentados para la fórmula provincial. Incluso los operadores del viceintendente capitalino, Felipe Lábaque, y de la senadora Laura Rodríguez Machado ampliaron la nómina al exponer las pretensiones de sus jefes, con el claro objetivo de lograr el segundo puesto si es que los correligionarios ganasen la competencia con la bendición oficial.
Pero recientemente, este medio pudo conocer de boca de miembros del círculo de confianza de Massot, que la lista de candidatos se amplía. Y como el momento para apostar alto es ahora, aseguran que se subirá, sin decirlo abiertamente, a la puja por el Panal. Si se confirman los trascendidos que circulan en los reductos del PRO Córdoba, asomaría un contrapeso para Baldassi.
Massot fue uno de los armadores de la estrategia electoral de 2013 que llevó al famoso réferi a la Cámara de Diputados. El sobrino de quienes fueran los tradicionales dueños del diario Nueva Provincia de Bahía Blanca aumentó sus chances políticas fruto de la buena relación con el ex intendente Germán Kammerath y el liderazgo dentro del macrismo que supo tener su padrino, Emilio Monzó, antes de perder una cuota de poder por la escalada de Peña.
Si bien es cierto que el jefe de ministros trabajó para aumentar su influencia en Córdoba, con Baldassi y la liga juvenil del partido, el bajo perfil que mantuvo Massot en el territorio podría explicarse por la exigencia de su función en el Parlamente, donde se desempeña como jefe de la bancada PRO. Sus pares aseguran que sigue vigente y que no tiene planes de dejar la política autóctona.
Otro dato más: Massot trabajaría en la provincia de Buenos Aires, sólo si Monzó se lo pidiese. Como no habría ocurrido, la foto que protagonizó el ministro del Interior, Rogelio Frigerio, con Baldassi, Negri, Mestre y Juez, podría sumar un interesado más.
Las señales de movimiento no cesaron desde aquella imagen de unidad en Marcos Juárez. Como se mencionó, Baldassi abonará su juego propio con un acto despojado de los colores partidarios; Pretto salió de las sombras y se muestra vigente dentro del partido. En tanto, el radical Mestre lidera la afrenta contra el gobierno de la Provincia por más fondos coparticipables. El último brote verde vendría de la mano de Massot que, con sus planes políticos, suma su aporte a la interna de Cambiemos.