Oficialismo consolida sucesión en Médicas (ex Willington’s, en dudas)

La fórmula que conforman Rogelio Pizzi y Marta Fiol de Cuneo tiene buenas chances de ser la primera electa por comicios directos en la Facultad de Ciencias Médicas.

Oficialismo consolida sucesión en
Médicas (ex Willington’s, en dudas)

Los comicios que el próximo 17 de mayo se celebrarán en la Facultad de Ciencias Médicas, para elegir a sus próximos decano y vicedecano, serán una verdadera prueba de fuego para el sistema de elección directa, debido a la masividad que caracteriza a una de las tres unidades académicas más antiguas de la UNC.
Al tamaño de sus padrones, se suma la complejidad de su estructura. Cinco escuelas, la carrera de Medicina, y sedes en distintos puntos de la ciudad conforman un desafío logístico en el que la política universitaria tiene centrada su atención.
A pesar de ello, el oficialismo de Ciencias Médicas transita sin sobresaltos la previa de la campaña electoral. Con candidatos definidos y un proyecto de Facultad sobre la mesa, “Gestión académica, salud y compromiso social” es, por ahora, la única propuesta en competencia.
Desde la vereda del frente, docentes que supieron conformar el círculo íntimo del exdecano José María Willington ensayan una alternativa, pero a 20 días de la presentación de listas parecen encontrar dificultades para conformar una fórmula.
La fórmula que conforman Rogelio Pizzi (actual secretario técnico) y Marta Fiol de Cuneo (vicedecana en funciones) se ha consolidado como una renovación de la actual gestión, e intentar superarla parece ser una tarea cuesta arriba para los referentes opositores.

Universidad en miniatura
Los referentes políticos de Ciencias Médicas gustan de comparar su unidad académica con una “mini Universidad”, haciendo referencia al complejo entramado institucional que la caracteriza. Además de la carrera de Medicina, la más tradicional, una estructura de cinco escuelas dictan múltiples carreras de grado y pregrado: Enfermería, Nutrición, Tecnología Médica, Fonoaudiología, y Kinesiología y Fisioterapia.
La gravitación política de esta unidad académica siempre estuvo vinculada a la masividad que la caracteriza. El padrón que elegirá al sucesor del decano Marcelo Yorio abarca a más de 1400 docentes y 1500 no docentes. En el claustro estudiantil, los últimos comicios contaron con más de ocho mil electores.
Es por esto que la definición del decanato médico tendrá impacto en el escenario sobre el que se construya la elección del próximo Rector. En 2016, con un contexto distinto por la utilización del sistema indirecto, Ciencias Médicas jugó sin embargo un papel clave en la derrota del físico Francisco “Pancho” Tamarit. La postulación del médico Hugo Juri arrastró a la casi totalidad del consejo directivo, ayudando a inclinar la balanza contra el kirchnerismo.
La designación de Pizzi como candidato fue una elección natural para el grupo oficialista, pero que conllevó el desafío del recambio generacional. Su desempeño como secretario técnico bajo el decanato de Yorio jugó a su favor, así como el acompañamiento de la actual vicedecana como compañera de fórmula.
Desde la oposición, un grupo de docentes que supieron acompañar a Willington intenta armar una lista alternativa. Elexdecano ocupó el principal despacho del Pabellón Perú durante los periodos 2003-2006 y 2006-2009, además del vicedecanato durante el trienio 2000-2003. Además, fue una de las figuras más prominentes de La Cooperativa, el espacio que sostuvo al ingeniero Jorge González como rector durante dos períodos, hasta que sucumbió ante Carolina Scotto en diciembre de 2006.
Este grupo, denominado Construyendo Participación, se encuentra todavía indefinido con respecto a sus candidatos, mientras sus referentes especulan con conseguir docentes dispuestos a competir tras el feriado largo. Las listas pueden presentarse hasta el 17 de abril, por lo que sólo cuentan con menos de tres semanas para lograrlo.
Por otra parte, sectores kirchneristas intentan conformar una candidatura propia que les permita mantener su escaso caudal electoral en el claustro estudiantil, así como medir fuerzas para una eventual batalla rectoral el próximo año. El impulso para esta jugada proviene de Ketzal, filial local de La Bisagra, y de la actual conducción de Adiuc.