Gobernadores PJ quieren presidenciable post Mundial

El peronismo no kirchnerista apura los tiempos en su armado electoral. Realizarán una serie de encuentros provinciales luego de la reunión inaugural de Gualeguaychú. Quieren definir candidato a presidente. El factor Córdoba.

Por Marcos Duarte

El peronismo “federal y republicano”, como gusta en llamarlo el gobernador Juan Schiaretti, acumula un buen porcentaje de potencia territorial y de la estructura del Partido Justicialista. Su principal déficit, no menor para la cultura política del movimiento, es la ausencia de un líder claro que ordene verticalmente el espacio.
En realidad, el proyecto que encarnan los mandatarios provinciales peronistas es casi inédito. Reconstruir lo que supo ser la mayor maquinaria electoral del país prescindiendo de un caudillo con anclaje nacional aparece como un desafío de envergadura.
De todos modos, los estrategas del sector saben que los tiempos de definiciones se aceleran y la nominación de un candidato presidencial competitivo es un paso necesario si pretenden tallar en la discusión nacional.
Su principal adversario, el kirchnerismo, ostenta como principal elemento aglutinante la figura de la ex presidenta de la nación. Si bien, por el momento, jura y perjura que no será candidata, tiene la capacidad de articular candidaturas en todos los distritos apelando a los sectores duros de su grupo.
Es sabido que el objetivo del kirchnerismo puro no es ganar con lo propio, sino condicionar a los referentes territoriales del PJ que pretenden mantener sus distritos ante la amenaza electoral de Cambiemos.
En este contexto, el grupo de senadores que comandan Miguel Pichetto y Carlos Caserio tomó la iniciativa y anunció el inicio de una serie de convocatorias provinciales que comenzará la primera semana de abril en la localidad entrerriana de Gualeguaychú.
En principio, las características de las reuniones buscarán contrastar con la cumbre realizada en la provincia de San Luis y hegemonizada por el kirchnerismo.
“No vamos a movilizar gente de otros lugares, no vamos a mover colectivos. Este es un espacio que estamos construyendo desde los senadores y los diputados que también aportan a una visión federal del peronismo. No es reunir a la gente solamente por reunirla. No creo en la idea de la unidad como un valor central. Creo que, al contrario, el peronismo tiene que generar alternativas y resolver los liderazgos dentro del proceso democrático” afirmó el rionegrino en una entrevista en el diario La Nación.
Carlos Caserio, presidente del justicialismo cordobés, adelantó que no habrá en la reunión entrerriana una cumbre de gobernadores peronistas. La aspiración de los organizadores es que esté presente el mandatario local, Gustavo Bordet, para luego repetir el formato en las distintas provincias.
La idea de los operadores del sector es arribar a la segunda mitad del año con una candidatura presidencial que comience el trabajo con miras a 2019. Algunos de los miembros del grupo de gobernadores ya miran a Juan Manuel Urtubey como la figura aglutinante.
La semana pasada, la gobernadora de Tierra del Fuego, Roxana Bertone, recibió al salteño en su provincia y lo ponderó como una postulante presidencial. Ambos faltaron a la reunión partidaria que encabezó José Luis Gioja en la ciudad de Buenos Aires pese a ostentar cargos partidarios en el consejo nacional del Partido Justicialista.
“Yo estoy dispuesta y convencida de acompañar al gobernador Urtubey en lo que él decida” aseguró la fueguina y agregó que la entusiasma su candidatura presidencial.
Más prudente, el gobernador de Chaco, Domingo Peppo, también se refirió a Urtubey. “Si quiere ser candidato tendría que moverse un poco más de lo que lo está haciendo. Es un dirigente joven, formado y capaz y puede ser, como pueden ser otros gobernadores”, declaró. En la misma línea se pronunció el diputado nacional Diego Bossio, que incluso mencionó a Juan Schiaretti como una figura de anclaje nacional.

El factor Córdoba
El peronismo local está comprometido con la construcción de un espacio que excluya o minimice la presencia del kirchnerismo. Así lo definió Juan Schiaretti cuando se mostró tajante en la crítica al encuentro realizado en San Luis.
De todos modos, los dirigentes de Unión por Córdoba conocen el electorado local y saben de la dificultad de transferir el caudal que obtienen a nivel provincial a una candidatura nacional.
Además, la decisión de separar lo más posible la convocatoria a elecciones de gobernador de las presidenciales parece tomada, con lo que la posibilidad de “pegar” las boletas se aleja definitivamente.
La necesidad de un “componente cordobés” en la dupla presidencial del peronismo parece un dato de la realidad. Nadie olvida el varapalo electoral de Daniel Scioli en la provincia que hizo evidente su impotencia para seducir al votante cordobés.
Ante esta situación, los armadores del peronismo local esperan la irrupción de José Manuel de la Sota. Por ahora, desde su entorno aseguran que intentará hacerse de la candidatura presidencial; aunque no definen concretamente el momento en que esa definición será pública. En el caso de tomar ese camino, al ex gobernador le queda la opción de reincidir en una primaria abierta (como la que perdió contra Sergio Massa) o buscar un acuerdo para integrar la fórmula.