“Progres” turbados ante arenga por sociedad abierta

Varios tramos del discurso de Macri promovieron medidas tolerantes y racionales. El mandatario “sacó muchos temas tabú de debajo de la alfombra”, en palabras de Negri

abortoAborto. Educación sexual y anticoncepción. Licencias por paternidad para varones. Muchos tramos del discurso que dio Mauricio Macri ayer en la Asamblea Legislativa son arengas en pos de una sociedad abierta; es decir, tolerante, libre y racional.
Tras reiterar que su postura personal es “a favor de la vida”, el mandatario alentó a los verdaderos progresistas que ocupan bancas en el Congreso Nacional a discutir la posibilidad de que se legalice la interrupción voluntaria del embarazo y pidió que se escuchen todas las voces, que se tomen en cuenta todas las posturas y que los debates sean maduros y responsables.
Al respecto, el titular del interbloque de diputados de Cambiemos, Mario Negri, opinó que Macri “sacó muchos temas tabú de debajo de la alfombra”.
Además, destacó que se trató de una disertación sin agresiones y que “a la oposición no la confrontó hablándole del pasado” sino que, por el contrario, “la invitó a discutir el presente para construir juntos un futuro”.
Antes y después de la alocución, los “progre” denunciaban que la voluntad política para abordar el proyecto de ley es una “cortina de humo”.
Buena parte de la dirigencia que levanta la bandera del aborto legal, seguro y gratuito pasó de plantear que la sanción de la normativa es urgente y de argumentar que la práctica clandestina representa la primera causa de mortalidad entre las mujeres a minimizar la importancia de que el tema se haya instalado en la agenda parlamentaria luego de casi cuatro décadas.
Que se trate, según aseguran desde hace años referentes como Victoria Donda (Libres del Sur), Mayra Mendoza (Frente para la Victoria) y Myriam Bregman (Frente de Izquierda), de un “grave problema de salud pública” cede ante la necesidad de poner en duda los propósitos de toda medida que provenga de “la derecha”; es decir, de cualquiera que no acepte a rajatabla su constelación de creencias.
Cabe pensar que para personas propensas a hacer planteos de neto corte emocional, que festejan monólogos esotéricos, que están poco familiarizadas con los datos duros y las evidencias y que tienden a caer en contradicciones -tales como marchar clamando por el cese de la violencia en contra de las mujeres y, luego, votar en contra de limitar excarcelaciones para femicidas y violadores, por citar alguna-, el hecho de que “el Gobierno de los nenes bien de la Newman” promueva tratar el aborto es difícil de digerir.
Incluso, aunque durante los dos mandatos de Cristina Fernández de Kirchner (pro vida) las iniciativas sobre la interrupción voluntaria del embarazo naufragaron y perdieron estado parlamentario, la diputada ultra K Mendoza intentó darle protagonismo a su líder. Al parecer, la ex mandataria “alienta constantemente” a su tropa para dar el debate sobre la práctica.
De ser así, llama la atención que la actual senadora haya optado por no asistir a la Asamblea Legislativa.
Tampoco dio el presente su hijo, el diputado Maximo Kirchner, quien hace unos días se paseó en la marcha convocada por el líder de Camioneros, Hugo Moyano, luciendo en su muñeca el pañuelo verde que identifica a los militantes por la legalización del aborto. El discurso sobre el estado de la Nación y los anuncios vinculados a sus preocupaciones no despertaron el interés del joven heredero, más inclinado a ventilar sus ideas en las plazas que en espacios institucionales.
El 6 de marzo, en principio, la propuesta será presentada por séptima vez y la Cámara Baja la giraría a la Comisión de Legislación General para el inicio del debate.
Nicolás Massot, jefe del bloque del PRO, y la diputada Carmen Polledo se reunieron hace unos días con el ministro de Salud, Adolfo Rubinstein, para definir pasos que permitan un “abordaje integral” de la discusión.
Polledo adelantó que se abrirá un debate profundo, que incluirá la exposición de expertos de distintas disciplinas y de representantes de organizaciones. “Vamos a buscar estadísticas serias, porque se manejan cifras con mucha liviandad”, adelantó.
Los legisladores oficialistas intentarán que la discusión no se reduzca al aborto legal y, así, ampliarla a otros temas vinculados, como la reforma del régimen de adopción y legislación de la maternidad subrogada, uno de los “olvidos” del kirchnerismo cuando se reformó el Código Civil.
No obstante, las chances de que el articulado pase al Senado son pocas. Un sondeo del colectivo Economía Feminista reveló que solo el 33 por ciento de los diputados votaría a favor.