Superior confirma normalización de Sociales y Comunicación

Los consiliarios aprobaron el llamado a elecciones de decano para las dos unidades académicas más nuevas de la UNC. No hubo verificación formal de los requisitos para ser Facultad.

Más de dos años después de la Asamblea Universitaria en la que fueron creadas, las dos Facultades más jóvenes de la UNC se encaminan a completar su proceso de normalización. El Consejo Superior dio el visto bueno ayer a la resolución rectoral 35/2018, la cual convocó, ad referéndum de los consiliarios, a comicios para elegir a los primeros decanos de Ciencias Sociales y Ciencias de la Comunicación.
Si bien se conocía extraoficialmente que ambas unidades académicas celebrarían elecciones el próximo 17 de mayo, junto al resto de las Facultades, la decisión del Consejo Superior terminó de avalar la omisión del cumplimiento de su propia ordenanza 8/2011, que establece los requisitos para la creación de nuevas unidades.
Esta decisión comienza a cerrar el proceso iniciado en 2014, cuando una comisión del Consejo Superior encausó la evaluación de los dos proyectos de nuevas Facultades, que llevaban varios años de espera. Al igual que en aquel entonces, el cumplimiento de los requisitos académicos e institucionales quedaron al margen de la discusión.

Derogación de facto
La convocatoria a elecciones de decano funciona para este caso como una derogación ipso facto de la ordenanza 8/2011. Dicha normativa intentó establecer criterios consensuados para la creación de nuevas Facultades, a través de criterios académicos, institucionales, administrativos y presupuestarios que garantizasen un correcto funcionamiento de la nueva dependencia.
La 8/2011 había sido aprobada unánimemente como parte del acuerdo que posibilitó la creación de la Facultad de Artes a finales de ese año, y los proyectos de Ciencias Sociales y Comunicación fueron los primeros evaluados bajo dicho lente.
Según las conclusiones de la comisión que los evaluó, ninguno de ellos cumplimentaba los requisitos necesarios. A pesar de ello, el bloque kirchnerista que en aquel entonces comandaba el exrector Francisco Tamarit dio un tratamiento exprés a los proyectos que desembocó en su aprobación.
El grupo político de Tamarit controlaba en ese momento la Escuela de Ciencias de la Información y la Escuela de Trabajo Social, cimientos de las actuales unidades académicas. La facultarización de ambas escuelas le garantizaba a su espacio sumar numerosos asambleístas a través de los nuevos Consejos Directivos.
Fue la Asamblea Universitaria la que en diciembre del 2015 ratificó lo recomendado por el Superior, reincidiendo en la violación de la ordenanza 8/2011. Para suavizar esa realidad y consolidar los votos que necesitaba, Tamarit accedió a que el proceso de normalización se extendiese hasta mediados del 2018.
“Disponer que el Consejo Superior establezca los mecanismos que permitan la normalización de la Facultad de Ciencias Sociales y de la Facultad de Ciencias de la Comunicación, cumpliendo lo establecido en la Ord. HCS 8/11, normalización que deberá concluir con la elección de autoridades en la convocatoria electoral de 2018”, reza el texto aprobado por los asambleístas.
La resolución aprobada ayer no tiene ninguna mención a los resultados del proceso de normalización ni, por lo tanto, al nivel actual de cumplimiento de los requisitos que establece la ordenanza 8/2011.
Este largo proceso fija así un precedente para que los requisitos académicos e institucionales puedan ser ignorados otra vez en el futuro, en cualquier proyecto de Facultad que cuente con una mayoría de consiliarios y de asambleístas que lo apoyen.

Elecciones 2018
El próximo 17 de mayo será un “superjueves” para la política de la Casa de Trejo, puesto que se renovarán numerosas autoridades, tanto unipersonales como colegiadas.
Siete unidades académicas elegirán a sus decanos por elección directa: Derecho, Ciencias Médicas, Ciencias Económicas, Psicología, Artes, Ciencias Sociales y Ciencias de la Comunicación.
Además, se renovarán los integrantes de los Consejos Directivos y del Consejo Superior, que representan a los cuatro claustros: docentes, estudiantes, graduados y no docentes.
En la misma jornada, los 15 centros de estudiantes renovarán sus comisiones directivas, definiendo asimismo la composición del Congreso de la Federación Universitaria de Córdoba, que elegirá a sus próximas autoridades.