Hoteles de Embalse: CKF los declaró monumento para no tributar al municipio

El deplorable estado en el que se encuentra el complejo que otrora fuera una insignia del peronismo cuenta, entre sus causas, una vil jugada de la ex presidenta para desfinanciar a un municipio delasotista.

Por Felipe Osman

Una semana atrás, la reunión de la Comisión de Turismo de la Legislatura de Córdoba en Embalse llevó la atención sobre el calamitoso estado de abandono de la “Unidad Turística de Embalse”, el complejo hotelero que el peronismo construyó entre 1946 y 1951, en el marco del procedimiento de planificación estatal conocido como Plan Quinquenal.
Los legisladores de Cambiemos que asistieron a la cita interpretaron, con alguna sobreactuación, que habían caído de una celada del PJ y decidieron retirarse. Mitad por encontrarse con la presencia, para ellos inesperada, de militancia peronista; mitad para eludir el pase de facturas por el decadente estado de conservación en el que el gigantesco complejo turístico se encuentra en la actualidad.
Sin embargo, y aunque no falta a la verdad quien dice que el abandono ha sido aún peor desde que inició la actual administración nacional, la genética de este problema puede rastrearse mucho más atrás. La Unidad Turística de Embalse, dependiente del Ministerio de Turismo de la Nación, asiste a un lento y sostenido proceso de abandono y falta de financiación que comenzó hace décadas. Dentro de este proceso, 2013 marcó un “hito”.
Cinco años atrás, el decreto presidencial 784/2013 de Cristina Fernández de Kirchner declaró al complejo turístico de Embalse monumento histórico. Quienes pretendan ver allí un homenaje al legado del peronismo social, se equivocarán. Fiel a su estilo -una versión depurada y altamente concentrada de cinismo K- Cristina declaró monumento histórico a estos hoteles para dejar de tributar por ellos a un municipio administrado por el delasotismo. Más aún, para formalizar esta falta de pago. Según lo confirmaron fuentes oficiales, Embalse no recibe esos pagos desde 2007.
Si se tiene en cuenta que el predio sobre el cual se emplaza el complejo hotelero tiene poco menos de 1000 hectáreas de superficie y unos 66.000 metros cuadrados cubiertos, se entenderá que lo que el municipio de Embalse dejó de percibir es una suma más que significativa para la escala de sus cuentas. Unos 7 millones de pesos por año, 25 millones entre 2013 y 2017, y más de 70 millones si retrotraemos el cálculo hasta 2007, año en que la Nación dejó de pagar, según fuentes oficiales.
Debe atenderse, para mejor dimensionar estas cifras, que el presupuesto anual de Embalse es de unos 100 millones de pesos. El homenaje de CFK al legado del tantas veces por ella ensalzado peronismo social consistió, entonces, en quitar al municipio que alberga este complejo hotelero un cuarto de su presupuesto anual cada cuatro años.
Paradójico. Se esperaría más de una familia que con gran avidez se ha dedicado al negocio hotelero.
Para peor de males, la actual administración nacional –lejos de revertir esta situación- se ha desentendido por completo del asunto. Los números acercados por allegados a la administración de Federico Alesandri, actual intendente de Embalse, indican una caída estrepitosa de los huéspedes que el complejo hotelero ha recibido durante los últimos años.

Comparativa anual
2014 2015 2016 2017
Turistas 86.495 62945 28878 12479
Días de Hospedaje 463.505 334.509 150.690 64.385