La Casa Rosada y el mundial 2030

El Ejecutivo Nacional junto a AFA apuntarán a todos sus esfuerzos a que en sus gestiones pueda confirmarse la organización de la copa del mundo tripartita junto a Uruguay y Paraguay. Reunión clave el lunes. Macri pone sus fichas con De Andreis, secretario general de la Presidencia

Desde Casa Rosada y AFA también quieren aprovechar la efervescencia tanto para posicionarse políticamente como para avanzar en proyectos futuros vinculados al planeta de la pelota redonda. Cada cuatro años la pasión toma temperaturas desmedidas, promesas incumplibles y, en ese contexto, desde la casa madre del fútbol argentino entienden que es un bueno momento en virtud de avanzar con lo programado. Y desde la presidencia de la Nación miran con antojo a la idea. A pesar de que faltan 12 años, el clamor popular y el amor general a la camiseta de la selección Argentina, invitan a que se siga discutiendo la posibilidad más que factible de que Argentina, Uruguay y Paraguay puedan organizar conjuntamente el torneo ecuménico en 2030.
Y desde el despacho de Mauricio Macri miran de reojo esa veta para sacarle algún rédito político. En tiempos en donde su imagen electoral cayó varios puntos, el hecho de tocar un costado pasional de la gente podría devolverle la aprobación que tanto necesita, mientras cruza su tercer año de gestión. Por eso, hay sorpresas en la cumbre dirigencial que este lunes se celebrará en Montevideo. No solo habrá presencia de AFA: Casa Rosada también se anota con sus representantes. Algo que no es nuevo: todos los gobiernos utilizan el Mundial d Fútbol o los Juegos Olímpicos como una cuestión de Estado para su propia propaganda.
A inicios de la semana entrante, Montevideo será sede de una de las reuniones claves en pos de lograr la obtención de ser anfitriones de la Copa del mundo en 2030. Ya con Rusia 2018 en cuenta regresiva, Macri no desea perderle pisada a la opción de poder acreditarse la aprobación formal de FIFA durante su mandato, a pesar de que nunca se anuncia con tanta anticipación. Algo así como una medalla a nivel popular.
Y para lograr ese cometido, enviará a unos de sus hombres de confianza: estará representando al Estado Nacional nada menos que Fernando De Andreis, Secretario General de la Presidencia argentina. Dicho sea de paso, se le otorgaron los oropeles oficiales ya que encabezará la delegación argentina en la reunión tripartita.
Según una nota de la Casa Rosada, las delegaciones de las tres naciones se reunirán el próximo lunes en Montevideo para avanzar en el análisis de cuestiones relativas para ser sede del mayor tope mundialista del llamado deporte rey en ese año.
Acompañarán a De Andreis, el subsecretario del área, Valentín Díaz Gilligan, y no podría faltar el mandatario de AFA, Claudio Tapia, claro está. Lo acompaña el director ejecutivo de esa entidad, Gerardo León; el coordinador general de Comunicación Estratégica de la Secretaría de Deportes de la Nación, Fernando Marín, y el secretario de Coordinación y Planificación Exterior, Ernesto Gaspari. Un arsenal, una brigada que buscará no dejar ningún detalle librado al azar.
Vale destacar que De Andreis, hombre de extrema confianza de Macri en su gabinete, tuvo aspiraciones a ser presidente de River Plate en 2013, compulsa electoral que perdió en manos de Rodolfo D’Onofrio, hoy un tanto enemistado con la cúpula de AFA.
Uruguay tampoco juega débil: la reunión se llevará a cabo a partir de una invitación que cursó el presidente de Uruguay, Tabaré Vázquez, y se celebrará en el Edificio Torre Ejecutiva, en la capital uruguaya, precisó la fuente.
El año pasado los tres países elevaron su candidatura ante FIFA para postularse como sede de la Copa de 2030, cuando se cumplirá el centenario del primer certamen mundial de fútbol disputado en Uruguay en 1930. Por eso es que Montevideo con su mítico estadio “Centenario” corren con ventaja para ser sede de la final de dicha competencia, por encima de Buenos Aires. El campeón de ese primer antecedente tiene más peso.
Pero ahora como a FIFA desde la llegada de Giani Infantino se la da de ser federal, ecuánime y generosa, comenzó a propulsar las sedes conjuntas. Ya Corea del Sur-Japón 2002 fue la primera experiencia, pero si todo transita por los carriles normales, el mundial 2026 se organizará entre tres países, los tres de América del Norte: México, Canadá y Estados Unidos. El otro postulante formal, con menos chances, es Marrueco.
Leyendo el escenario, desde AFA entendían que sumar a algún país más podría generar mayor aceptación. Brasil ya fue anfitrión en 2014, por lo que quedó descartado. Entonces sumaron al otro integrante del Mercosur, al que tiene menos infraestructura: Paraguay. Además esa arista despertaría simpatía en FIFA, a modo de integración general.
Es importante recordar que Infantino participó de un almuerzo en Casa Rosada en su última visita, el mismo día que Argentina recibió en La Bombonera a Perú (empate 0 a 0). También visitó las instalaciones de AFA, motivo por el cual interpretaron como un guiño oficial la posibilidad de organizar el mundial 2030.
No se sabe mucho más. Solo que habría 14 sedes o más, ya que de acuerdo a lo anunciado por FIFA, a partir de la Copa del 2026 ya son 48 los equipos que clasificaran a la fase final del mundial. Entonces, Uruguay aportaría dos sedes o tres (algún estadio a construir), Paraguay apenas dos (El Defensores del Chaco en Asunción y otro a remodelar en el interior) y sería Argentina la real dueña de casa con siete sedes. Se perfilan Buenos Aires con dos estadios, La Plata, Rosario, Córdoba, Mendoza, probablemente una en el Norte (Jujuy o Salta) y la puja está entre Mar del Plata (junio es invierno crudo y los vientos no tienen piedad) o San Juan.
Pero las bases se sentarán este lunes. Y lo que llama la atención es que habrá mayor presencia de la Casa Rosada que de AFA. Todos los gobiernos nacionales aprovechan el Mundial y el Fútbol como escalón para posicionarse de manera propagandística, como en 1978, como el Gobierno Kirchnerista con “Fútbol para Todos” y las transmisiones gratuitas del fútbol argentino por pantalla de aire. El 2030 seguro algo trae aparejado, y Macri sabe que no es una excusa para despreciar.