Gabriel Almirón: “Pacotillo es como un hijo para mí”

El actor ganó el premio al Mejor Actor de Reparto en los Carlos por su papel en “Clavado en París”. Para su papel debió entrenar durante varios meses para poder mantener el vertiginoso ritmo de la comedia sobre el escenario.

Por Ariel Bogdanov

Uno de los ganadores más emocionados en la entrega de los premios Carlos fue Gabriel Almirón quien se quedó con el rubro mejor actor protagónico de la temporada luego de deslumbrar al jurado con su personaje de Gerard, en la comedia “Clavado en París”, dirigida y protagonizada por René Bertrand junto a un gran elenco. Almirón, a quien le recuerdan de manera permanente su entrañable personaje de “Pacotillo”, comentó que es la primera vez que gana un premio y que por tal motivo subió muy emocionado al escenario a recibir su galardón.
“No termino de caer con lo que pasó. No se puede explicar lo que es recibir un premio acá en Carlos Paz, en una ciudad tan teatrera, tan linda que es algo que no se puede explicar”, expresó el actor en diálogo con Alfil. “Este premio es el primero que gano en toda mi carrera y es un mimo muy grande esta elección de mejor actor de reparto, rodeado de tantos amigos”, agregó.
-¿Cómo define a Clavado en París?
-Cómo una gran obra. Una hermosa comedia que está cada vez mejor. En la sucesión de funciones se fueron agregando cositas, la propuesta va mejorando y creo que quedó bárbara. No paramos de reírnos y nos divertimos mucho haciéndola. Además hemos logrado una simbiosis con el público que es increíble en donde nos nutrimos de su risa y se la devolvemos desde el escenario para que ellos sigan recibiendo esa buena onda. Hay diversión, carcajadas y sobre el final también hay también un momento, un espacio para la emoción.
-¿Porqué lo emocionó tanto el premio?
-Se me pasan muchas cosas por la cabeza. La carrera actoral no es lo que era cuando nosotros éramos chicos donde un actor era alguien casi inmaculado. Hoy hay que esperar un llamado y a veces también depende mucho del “Physique du role”. Yo sé que hay muchos “Physique du role” parecidos a mí y también mucha gente anterior a mí. Entonces entiendo que este momento que estoy viviendo se debe al abocarse, a tomar la decisión de perseguir tus sueños, de trabajar, de no caerte, de esperar con calma ese llamado y cuando llega ese llamado ponerle el alma, el corazón y entregarte por completo.
-Clavado en París requiere un gran esfuerzo. ¿Cómo se preparó para esta obra?
-Clavado en París es realmente una gran comedia de puertas porque las entradas y salidas son muy vertiginosas, muy rápidas y constantes. Para hacer esta obra tuve que empezar el gimnasio durante tres meses. Hice gimnasia aeróbica y anaeróbica, porque en un espacio reducido también necesitás capacidad anaeróbica y me resultó. Cuando empecé a ensayar pensé que era imposible que pudiera hacerla y con el transcurso de los días fui asimilando esa vertiginosidad y esa rapidez con que llevamos la comedia.
-¿Cuánto influyó el apoyo de René Bertrand en todo este esfuerzo?
-René fue fundamental. Le estoy muy agradecido porque cuando me llamó yo realmente pensé que no me adaptaría y él me remarcó que quería que fuera yo el encargado de darle vida a este personaje. Las cosas fueron saliendo bien y hoy estoy acá disfrutando de este momento.
-¿Cómo toma que todo el tiempo la gente le recuerde a “Pacotillo”?
-Con alegría. Estoy muy contento de haberlo hecho. Es un hijo mío, una creación mía y es alguien que siempre está y me acompaña todo el día.

Fotos: Sebastián Hernández