Delasotismo criticó a Schiaretti y habló de internas

Los fieles al ex gobernador tuvieron su acto de fin de año. Convocados por la concejala Natalia De la Sota, asistieron Daniel Passerini, José Pihén, Ilda Bustos, Adrián Brito, entre otros.

Por Yanina Soria
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Situación: calle Belgrano 170, el delasotismo reunido en el Sindicato de Vendedores de Diarios y Revistas para despedir el año con un acto de alto contenido político. Estuvieron todos los referentes de esa línea interna convocados por la hija del ex gobernador y actual concejala, Natalia de la Sota.
A la misma hora, el jefe político vitoreado por todos en esa cumbre peronista, se encontraba también despidiendo el año pero en un paquete restaurante de barrio Rogelio Martínez. Con saco azul de corte “El Hombre”, bronceado y cabello blanco, José Manuel de la Sota cenó junto a amigos.
El tres veces gobernador de Córdoba quiso demostrar -otra vez- que elige moverse por fuera del radar de la política local reforzando su perfil de observador de la realidad en el que se colocó, además de explotar su faceta de empresario textil y disertante académico.
Sin embargo, los suyos dieron ayer la primera muestra de supervivencia y buscaron enviar una señal de fuerza al schiarettismo con el que tomaron distancia en las últimas semanas.
El acompañamiento de los diputados cordobeses que responden al gobernador Juan Schiaretti a la reforma previsional lanzada por el macrismo en el marco del Consenso Fiscal al que suscribió Córdoba, profundizó la grieta siempre latente en el justicialismo cordobés.
De un lado del Jordán, el oficialismo que responde al mandatario provincial y del otro, el brazo delasotista que se desmarcó de esa acción y aprovechó la movida para iniciar su propia jugada. El puntapié inicial lo dio la pareja del ex gobernador, Adriana Nazario, desairando a Schiaretti y abriéndose del bloque cordobés; le siguió Natalia De la Sota encabezando la movida en Capital en donde se referencia junto al legislador y ex ministro, Daniel Passerini.
Recapitulando el año político que se va, el sector que tributa al ex candidato a presidente no la pasó nada bien. Primero, su mandamás se bajó de la candidatura y, prácticamente, también de la campaña política. Los aportes de Sota fueron testimoniales, mientras corrieron los tiempos electorales el hombre se esmeró en demostrar que en su agenda de propiedades la política local estaba debajo de su marca de ropa y de sus disertaciones por países europeos.
Mientras tanto, los suyos sufrieron las consecuencias de la deserción política y los síntomas de la orfandad. Con la lógica que rige el estatuto de la sociedad vigente entre Schiaretti y De la Sota, la lista a diputados la armó Schiaretti priorizando a su tropa en el tramo expectable.

Luego, post elecciones, sobrevinieron los suaves cambios de gabinete decididos por el gobernador donde, en nombre de la apertura del justicialismo cordobés, se le dio lugar a las nuevas vertientes que ahora confluyen en UPC.
Hasta ahora, nada para el delasotismo, una factura interna que ya se imprimió y se giró hacia el Centro Cívico.

Acto político
Al acto del miércoles por la noche, estuvieron todos. O casi todos. Incluso, para sorpresa de muchos, también asistieron algunos dirigentes que volvieron al delasotismo como el casos de la ahora kirchnerista, Haidé Giri.
Además de la concejala De la Sota y el legislador Daniel Passerini, estuvieron el edil y sindicalista Adrian Brito; reforzando el ala gremial delasotista asistió el titular de la CGT Regional Córdoba José Pihén y la gremialista Ilda Bustos. Por otro lado, Emeterio Farías, Hermán Olivero, algunos secretarios generales de la 62 Organizaciones Peronistas y legisladores oficialistas. Mientras que el delasotismo del interior estuvo representado por Edgar Bruno de la Militante.
La anfitriona aportó unos de los discursos más fuertes en términos políticos. La concejala se refirió a la administración de Mauricio Macri como un gobierno de derecha y liberal “que nunca logró progreso ni paz”. Además consideró que el peronismo debe ser de centro izquierda en el escenario nacional y “defender siempre a los que menos tienen”.
Natalia De la Sota cargó contra los gobernadores justicialistas que apoyan las medidas del presidente “por conveniencia para la chequera de sus provincias”. Aunque no lo nombro, entre ellos figura el gobernador cordobés. Y fue contundente al señalar que, si bien el delasotismo apoya a Schairetti, si las discrepancias se acentúan entre las dos líneas vertebrales de Unión por Córdoba, el delasotismo podría pedir internas mirando al próximo turno electoral.
“Creo que cuando realimente en algunos temas se piensa tan distinto, este peronismo también tiene la solución que es la herramienta de las internas”.
Por ahora, el delasotismo buscó medirse internamente con la convocatoria del miércoles y no se descarta que en febrero haya una nueva cumbre. En tanto, aunque desde el Panal busquen bajarle el tono a la movida política, el schiarettismo tomó nota de sucedido el miércoles en el Sindicato de canillitas.