Pérez y su sepultura en Alberdi

El ex presidente de Belgrano manifestó que se presentará en las elecciones de 2020. Además, reafirmó su intención de no retirarse, con la metáfora de que lo van a tener que enterrar en el club. Un aviso a las nuevas camadas dirigenciales, marcando la cancha.

Por Federico Jelic

belgrano-PérezEstá pero no está. O mejor dicho: parece que no está pero está; y con un gran poder decisorio. Nunca se fue de Belgrano. Armando Valentín Pérez, bajo el título honorífico de Director Ejecutivo, sigue prevaleciendo en las decisiones fuertes del club casi a la altura del presidente Jorge Franceschi quien, dicho sea de paso, llegó a la vida dirigencial y a ser máxima autoridad con la venia del hombre de los cosméticos. Pérez dejó un gran legado desde su arribo a Alberdi, primero con la gerenciadora de Córdoba Celeste y después como titular en dos períodos, y es sin dudas el hombre fuerte de la política de Belgrano. Hoy nadie le puede hacer sombra.
Es que el hecho de levantar la quiebra, poner los cimientos del mejor predio deportivo del interior del país, lograr el ascenso a primera división, la clasificación a tres torneos internacionales y consolidar al club en la elite del fútbol argentino, son argumentos imposibles de rebatir. Un proceso exitoso por donde se lo mire y, a pesar de haber generado algunos opositores, como el grupo de Santiago Montoya y otros afines, su imagen positiva es de las más altas en la historia en la entidad.
Y sin dudas, volvió a demostrar que es un animal político. A ocho meses de su salida del club, dejando su cetro a Franceschi, ya volvió a avisar -por las dudas- que volverá a participar en la próxima compulsa electoral. Es decir, en 2020, con 77 años, volverá a apostar a recuperar el cargo más relevante que saborea prácticamente desde 2006. Y en parte, este anuncio es un mensaje para algunas nuevas generaciones que hoy figuran en la institución, con lógicas aspiraciones de llegar a ser algún día conducción. Pero mientras Pérez figure y su salud se lo permita, parece que el sillón presidencial está sellado con su nombre.

“Me van a enterrar en Belgrano”
“Con Belgrano tengo algo especial. Me van a enterrar en Belgrano, y en la próxima elección me voy a presentar para presidente”, prometió el dirigente en declaraciones a la prensa, dejando en claro que su vocación de liderazgo no se oxida. “Soy un hincha con responsabilidades de acuerdo al puesto que ocupo. Creo que he demostrado a lo largo del tiempo que me ocupo de Belgrano como me ocupaba antes. No necesito el cargo de presidente o vice presidente para hacerlo”, volvió a clarificar Pérez, por las dudas que no se haya entendido del todo. Y de acuerdo a las últimas actuaciones, esas palabras son fiel reflejo de la realidad, en lo que respecta a la toma de decisiones en Belgrano.
A los efectos prácticos, que hoy no sea mandatario en su tercer ciclo es simplemente porque no se lo permitió el estatuto, pero era sabido que contaba con los avales y la adhesión popular como para poder modificar ese punto del reglamento del club y proponer una re-reelección. Pero claro, sus ambiciones en AFA fueron más poderosas, y de paso cumplió otro sueño: fue elegido en 2016 como Presidente de la Comisión normalizadora de Asociación de Futbol Argentino, con venia de FIFA y de Casa de Gobierno, cargo que no podría despreciar (mucho menos después de que en 2015 quedara al margen del acto eleccionario al no ser legitimado como candidato, por falta de avales). O sea, de no ser por el máximo objetivo dirigencial del fútbol argentino, hoy estaría como presidente de Belgrano. Aún así, como director Ejecutivo también tiene sus influencias, incluso más de las que su cargo ostenta.
Vale aclarar que la elección de Pablo Lavallén como entrenador fue tomada por él y no por la subcomisión de fútbol, ya que el manager Juan Carlos Olave pretendía sumar a Juan Manuel Azconzábal. Está claro quien definió, ¿No?

Temas de salud
“Lo que me pasó me ha puesto más pensante y más sensible en algunas cosas. Bajé un cambio en el trabajo, pero no porque no tenga la capacidad de hacerlo, sino por recomendación médica”, intentó explicar Pérez ante la consulta sobre su salud. Su adicción al tabaco y un corazón con diversas intervenciones, sin olvidar la internación y la inducción a un coma farmacológico a causa de una insuficiencia respiratoria que pudo esquivar de milagro, son algunos de los episodios que hicieron mella en su salud en los últimos años.
Cuando estuvo al frente del Comité Regularizador también tuvo un amplio frente opositor que no lo dejó en paz y que bien pudo afectar su estabilidad emocional. En Belgrano, no tiene contrincantes feroces, por eso regresar a Alberdi es algo así como unas vacaciones después de su paso accidentado por AFA. Por las dudas, va eliminando mínimos obstáculos.

¿Internas?
Teniendo en cuenta que no es tiempo de campaña y que los actos de proselitismo recién se comenzarán a visibilizar más cerca de los escrutinios, llama la atención que Pérez haya salido con esta afirmación. Y tiene que ver puntualmente con la necesidad de marcar la cancha, hacer valer su poder y dejar en claro quién manda en el club. Dicho sea de paso, está negociando con refuerzos: es él quien encabeza la gestión para sumar a Santiago Rosales y a Santiago Silva, como hizo con Lavallén.
Es que se habla desde hace tiempo de una ruptura con algunos de los integrantes del grupo “Amás Belgrano”, quienes llegaron para apoyar a Franceschi, pero que aún se mantienen lejos de la toma de decisiones. Más allá de la supervisión de las obras en el tramo final de la construcción de la Tribuna de la calle Hualfin “Tomás Cuellar” a cargo del vice Sergio Villela, no hay mucho más espacio para estas nuevas generaciones. Salvo en marketing y comunicación. Pero es acotado y limitado.
El principal cortocircuito nació por la venta del 50 por ciento restante del pase del volante Emiliano Rigoni a Independiente, después de que fuera transferido al Zenit de Rusia. Algunos nuevos dirigentes quisieron participar y hacer su camino, pero se encontraron con la negativa de Pérez y del propio Independiente. Los cuestionamientos existían porque Belgrano iba a recibir -en principio- un millón de euros de una venta de casi 10 millones de la misma moneda. Pero después hubo denuncias de sectores opositores y demás requerimientos legales que dejaron como resultado un mejor porcentaje de reparto para los de Alberdi. Pero a toda la operación la encabezó Pérez. Lo bueno y lo malo. Como dejando en claro quien sigue mandando en la institución.
Y para que no queden intrigas, a ocho meses de esa nueva gestión, a falta de dos años y cuatro meses para los nuevos comicios, anunció que se presentará formalmente. Un acto para marcar la cancha. Pérez y la política van de la mano. El ex presidente Néstor Kirchner solía decir puertas adentro de la Casa Rosada: “De acá me sacan con los pies para adelante”. En la misma sintonía, la metáfora de Pérez fue diferente pero de igual significado: “Me van a tener que enterrar en Belgrano”.