Con rango (real) de Escuela, Juri busca fortalecer Oficios

La institucionalización de la Escuela de Oficios no sólo le daría permanencia, sino que permitiría un nuevo abordaje académico, administrativo y presupuestario.

El rector de la UNC, Hugo Juri, el titular de Gestión Institucional, Marcelo Conrero, y el coordinador de la Escuela de Oficios, Agustín Sattler.

Desde su arribo al segundo piso del Pabellón Argentina, el médico Hugo Juri definió a la extensión como uno de los principales pilares de su segunda gestión al frente de la Casa de Trejo. El concepto, que asume múltiples interpretaciones en cada rincón de los claustros, fue resumido con el lema de “somos la sociedad”, un anhelo por borrar los límites de la burbuja universitaria.
Esta semana, en la colación de la Escuela de Oficios, el Rector develó una de sus aspiraciones para el 2018. Se trata de dotar de estructura institucional a este espacio, que hasta el momento consiste simplemente en un programa dentro de la secretaría de Extensión y Vinculación.
De esta manera, se podría volver real su calidad de Escuela, como dependencia del Rectorado, ganando autonomía y solidez en los aspectos académicos, institucionales, administrativos y presupuestarios.
Este paso facilitaría, asimismo, el objetivo de contener en los talleres y capacitaciones a la gigantesca demanda insatisfecha de convocatorias anteriores: este año, por ejemplo, fueron nueve mil los aspirantes que no consiguieren una plaza.

Universidad abierta
A través de distintas iniciativas, Juri ha buscado darle una impronta propia al vínculo de la UNC con el resto de la sociedad. La primera de ellas fue la creación del programa Compromiso Social Estudiantil, que establece prácticas extensionistas obligatorias para todos los estudiantes de las carreras de grado.
Este proyecto busca poner batallones de hasta una decena de miles de jóvenes por año en las calles, aplicando sus conocimientos en iniciativas sin fines de lucro, con las que puedan simultáneamente enriquecer el perfil social de sus títulos.
Además, en el marco de la reforma política impulsada el año pasado, Juri reactivo el Consejo Social Consultivo, al que la Asamblea Universitaria le dio rango estatutario y le otorgó la facultad de emitir dictámenes sobre temas no académicos que se discutan en el Consejo Superior.
Actualmente forman parte del Consejo movimientos de derechos humanos y colectivos de género, representantes del cooperativismo, de la producción y del sindicalismo, y otras organizaciones.
En el 2017, el foco de la gestión de Extensión, a cargo de Conrado Storani, estuvo puesto sobre las universidades populares, unidades descentralizadas que la UNC cogestiona con otras entidades (municipios y gremios, entre otros) y donde se dictan capacitaciones de diversas índoles.
En pocos meses, la Casa de Trejo estableció 14 universidades populares en distintas localidades del interior cordobés, y se encuentran pendientes acuerdos con otra decena de intendentes. Los mandatarios locales reciben de buena gana el desembarco de las universidades populares, porque les permite acrecentar las prestaciones de sus municipios y sumar el prestigio de la marca UNC a sus gestiones.
Entrado ya en la segunda mitad de su mandato trianual, el Rector busca ahora potenciar la Escuela de Oficios, un proyecto que nació en la gestión de su antecesor, Francisco “Pancho” Tamarit, pero que el actual equipo decidió mantener. El mismo consiste en un conjunto de cursos y talleres abiertos a toda la sociedad, en el que se capacita a los participantes en distintos oficios como electricidad, carpintería y gestión comercial.
Este año las plazas disponibles rondaban las 1500, que resultaron en casi 900 jóvenes y adultos que consiguieron su correspondiente certificación en la tarde del miércoles. Sin embargo, los postulantes habían rozado los 10 mil, por lo que una enorme cantidad de aspirantes quedó fuera del programa.
Para fortalecer la iniciativa, Juri quiere darle una estructura institucional de la que hoy carece convirtiéndola en una verdadera escuela que dependa del Rectorado. Así, la Escuela de Oficios podría desarrollar con más recursos aspectos académicos y administrativos de su funcionamiento.
De esta manera, además de ganar una estabilidad de la que hoy carece, la Escuela de Oficios también podría fortalecer sus vínculos con otras organizaciones. Según informaron fuentes de Rectorado, están avanzadas las conversaciones para establecer convenios con distintos niveles e instituciones estatales que permitirían alcanzar el objetivo de incluir a más de nueve mil personas en sus capacitaciones.
Entre otros, la Fábrica Argentina de Aviones (Fadea) pondría a disposición espacios ociosos, la Municipalidad de Córdoba haría lo propio con los CPCs y los Parques Educativos, y la Provincia con edificios de escuelas técnicas. Además, la Escuela de Oficios podría proyectarse al interior a través de las universidades populares y de nuevos convenios con otros municipios.
En cuanto al dictado en Ciudad Universitaria, Planeamiento Físico de la UNC está estudiando la posibilidad de concentrar en un edificio propio todas las actividades de la Escuela de Oficios. La ampliación de los espacios físicos permitiría además incrementar la oferta de capacitaciones a través de convenios con las Facultades de la propia UNC.