Gestos críticos de Mestre y Negri a la estrategia macrista

Uno eludió el apoyo en una conferencia de prensa; el otro, objeta, aunque con cuidado.

Por Alejandro Moreno
[email protected]

La reforma previsional ha dejado heridas en el radicalismo cordobés, cuyos principales referentes tomaron prudente distancia del gobierno nacional por los errores para llevar adelante el proyecto, justo cuando la UCR reclama una mayor participación en las decisiones sobre el terreno que más conocen sus dirigentes: la política.
El respaldo al proyecto en la Cámara de Diputados de la Nación no está en duda, porque los radicales de Córdoba que ocupan bancas allí estuvieron sentados el jueves pasado y harán lo mismo, sin dudas, en la sesión prevista para mañana.
Las objeciones pasan por la torpeza del gobierno para explicar el contenido y las razones de la reforma, así como por la ingenuidad para pactar con sus enemigos: los gobernadores peronistas. Además, como ya se dijo muchas veces, a los radicales les fastidia no ser parte de la toma de decisiones, pero sí de la fuerza de defensa mediática de la Casa Rosada.
Los dos aspirantes a la candidatura a gobernador de Córdoba -y en consecuencia quienes se disputan el liderazgo partidario a futuro- el intendente Ramón Mestre y el diputado nacional Mario Negri coincidieron en cuestionar al gobierno, aunque con cuidado.
Mestre escondió el sábado pasado a los diputados nacionales y a los legisladores provinciales de Confluencia y de grupos afines, que renegaron de participar de la conferencia de prensa en que sus colegas de otros núcleos salieron a defender el proyecto de reforma previsional.
La movida fue otra orden enviada desde Buenos Aires: los aliancistas de todas las provincias debían salir a respaldar, como en un pacto de sangre, la iniciativa del gobierno nacional. En Córdoba, pusieron la cara dirigentes aguadistas, ex mestristas, macristas, juecistas y lilistas; mestristas y negristas, no.
Durante la semana pasada, los legisladores provinciales, presididos por Orlando Arduh -quien ya está alejado del mestrismo- fueron a la Casa Rosada a recibir sugerencias/órdenes de la dupla Marcos Peña y Rogelio Frigerio para votar a favor del Presupuesto 2018 del gobernador Juan Schiaretti. El mismo día, el presidente del Comité Central de la Unión Cívica Radical, el mestrista Alberto Zapiola, sacó un comunicado durísimo con el gobierno provincial.
Negri, en tanto, muy cuidadosamente se refirió en términos críticos a la estrategia de la Casa Rosada frente a los gobernadores peronistas, varios de los cuales prometieron a Mauricio Macri sus diputados al firmar el Consenso Fiscal. En su salida televisiva del jueves por la noche dijo que “el gobierno actuó con demasiada buena fe con algunos gobernadores peronistas. Ahora están diciendo que no tienen nada que ver con sus diputados”. Traducido del negrismo: en el gobierno no supieron hacer bien el trabajo político.
Como jefe de la bancada de Cambiemos en Diputados, naturalmente, defendió el proyecto. Ayer, en declaraciones periodísticas recalcó que “hacia adelante no se recortan los ingresos de los jubilados”. También, criticó al kirchnerismo: “los que encabezaron la columna del levantamiento popular son los mismos que acá sacaban dictamen de comisión en un minuto”.

De más lejos
Otros sectores del radicalismo también han sido críticos con Macri y la reforma, pero con mayor elocuencia. Dante Rossi, de Identidad Radical, dijo que “la UCR tiene que volver a defender a los que más sufren en la Argentina: a nuestros jubilados, a la clase media, a los docentes, a los trabajadores, y a los que piensan en un país más justo, solidario y con mayor movilidad social ascendente”.
En tanto, la Organización de Trabajadores Radicales, cuyo secretario general es Javier Varetto, difundió un comunicado en el que se rechaza la reforma previsional del gobierno de Mauricio Macri, porque “persigue como objetivo avanzar en la baja de los haberes futuros de los jubilados y pensionados”.