Reforma previsional, prueba de liderazgo para gobernadores PJ

El gobierno aceleró los tiempos y convocó para hoy una sesión especial para tratar dos de las iniciativas centrales contenidas en el acuerdo que rubricó con los mandatarios provinciales. Hay divisiones entre los diputados del interbloque del Argentina Federal. Los cuatro miembros de Córdoba Federal acompañarán el proyecto.

Por Marcos Duarte

La visita de Mauricio Macri a Córdoba tuvo un componente simbólico importante. Mostrarse con un Juan Schiaretti mientras, en paralelo, el bloque oficialista apuraba la convocatoria a una sesión especial para tratar las reformas pactadas es un mensaje claro para sus colegas gobernadores peronistas.
Los proyectos del oficialismo que el Congreso tratará hoy surgieron de la convocatoria que hiciera el presidente a un acuerdo nacional y fueron avaladas por la inmensa mayoría de los mandatarios provinciales.
El paso siguiente era plasmar ese consenso en leyes concretas. Para esto se requería de dos ingredientes políticos. El primero era unidad en Cambiemos que se consiguió rápidamente con apenas un conato de rebelión de Lilita Carrió, que fue sofocado en tiempo y forma.
El segundo dependía de la contraparte del acuerdo. Los gobernadores provinciales justicialistas debían concentrarse en acumular fuerzas en las cámaras legislativas para acompañar los proyectos rubricados.
En el senado, el plan se cumplió a rajatabla. Miguel Ángel Pichetto hizo una verdadera carambola política: conformó su propio bloque, lo mantuvo como primera minoría y redujo al kirchnerismo a su mínima expresión. El cordobés Carlos Caserio fue uno de sus principales escuderos en la tarea y se incorporó, por primera vez desde hace casi una década, a una bancada con las siglas partidarias.
En función de esta estrategia, los proyectos pasaron raudamente por la cámara alta. La reforma tributaria y la reforma previsional fueron aprobadas por amplia mayoría. Incluso el peronismo se dio el lujo de incorporar modificaciones centrales al texto propuesto por Cambiemos.
En la cámara de diputados, la hoja de ruta no parece tan pacífica. En primer lugar, porque la alineación de sus miembros no es tan nítida como en el senado. Además, la correlación de fuerzas le sigue dando al kirchnerismo la posición de primera fuerza de oposición.
La escenografía del debate en comisión reflejo este clima. Incidentes menores, insultos y la irrupción de militantes ligados al kirchnerismo le dieron el marco a la discusión entre los diputados.
A pesar de esto, Cambiemos logró emitir dictamen de mayoría en para ambos proyectos. Esto significó un aliciente que los representantes del oficialismo no dejaron pasar. En el día de ayer, convocaron a una sesión especial para intentar darles aprobación.
La celeridad también fue producto de una situación política concreta. En el interbloque Argentina Federal se empezaron a producir fisuras en relación a la reforma previsional. La bancada que responde a los gobernadores es clave para conseguir el número crítico de votos necesarios para culminar con el trámite parlamentario. El kirchnerismo y el massismo, aliados de circunstancia, elaboraron su propio dictamen de minoría.
Las voces críticas se empezaron a escuchar dentro del Bloque Justicialista, uno de los socios del interbloque Argentina Federal. Las primeras bajas fueron los denominados “sin tierra”, peronistas provenientes de distritos donde son oposición. Los bonaerenses Diego Bossio, Eduardo “Bali” Bucca y Alberto Roberti, el correntino Oscar Macías y el jujeño José Martiarena fueron los primeros en confirmar que no votarán afirmativamente.
Entre los diputados que responden directamente a los gobernadores justicialistas tampoco es unánime la posición. El entrerriano José Bahillo parece no acatar las indicaciones de su jefe Gustavo Bordet, actitud similar a la de la chaqueña Elda Pertile que no acompañará el proyecto que apoya su gobernador, Domingo Peppo.
La rebelión se extiende hasta los salteños que se alinean con Juan Manuel Urtubey y su mano derecha Pablo Kosiner, presidente del interbloque Argentina Federal: el diputado Javier David también parece alejarse del voto positivo.
La dupla de gobernadores bautizada “Los Juanes”, conformada por Schiaretti y el tucumano Manzur, parece la más exitosa en alinear la tropa. Paulo Cassinerio y Martín Llaryora, diputados por Córdoba Federal estamparon su firma en el dictamen de mayoría. Lo propio hizo José Fernando Orellana, diputado por el Frente Justicialista por Tucumán. Además, confían en el acompañamiento de los representantes del Frente Renovador por la Concordia de Misiones, que forman parte del interbloque.
La tensión está instalada en el seno del flamante bloque que responde a la liga de gobernadores peronistas. Durante el día de hoy se pondrá a prueba el poder de disciplinamiento que tiene cada uno de sus integrantes para con sus diputados. Lo que surja de allí será clave para los objetivos del gobierno de Mauricio Macri.