Acuerdo táctico Mestre-Negri en el Ente de Intendentes

El ingreso de un intendente negrista y la salida de un aguadista en la vicepresidencia 1° fue la principal novedad que arrojó el recambio de autoridades del Ente de la Unión Cívica Radical, que continuará presidiendo Ramón Mestre por dos años más.
Marcos Carasso, el negrista de General Cabrera, reemplazó en la vice 1° al aguadista Mauricio Cravero, de Arroyito, mientras el resto del plantel de vicepresidentes se mantiene casi inalterable. Así se resolvió en la reunión del lunes pasado, en la que Mestre volvió a ser electo presidente por cuarta vez consecutiva (lo es desde 2011, a poco de asumir la Intendencia en la ciudad de Córdoba).
La aparición de Carasso en lugar de Aguad no será registrada por ningún sismógrafo político, pero resulta un indicio de lo que está sucediendo en la interna radical, donde los pequeños gestos son muy tenidos en cuenta.
Oscar Aguad mantiene una estrecha relación con Mauricio Macri, aunque su futuro en el gabinete nacional quedará más despejado cuando concluya, de una u otra manera, la búsqueda del submarino perdido. Sin embargo, en la UCR de Córdoba parece ir perdiendo protagonismo, lo cual probablemente le importe poco a un dirigente al que podría definírselo como un posradical en Cambiemos. Aguad dijo que no tiene aspiraciones de ser candidato a gobernador en 2019, y aunque las palabras de hoy puedan no ser las de mañana, pierde atractivo un dirigente sin una ambición definida (le tocará a Rodrigo de Loredo, con sus pretensiones municipales, mantener el gregarismo en Marea Radical).
La retracción de Aguad ha ido acompañada por el fortalecimiento de Mario Negri, primero como contrapeso, luego como enemigo, y ahora como caballeresco rival de Ramón Mestre, el tradicional pretendiente a la candidatura a gobernador 2019.
Mestre y Negri han suavizado la relación entre ellos, conscientes probablemente de la vigencia de la enseñanza de Martín Fierro sobre los riesgos de que, peleados, sean devorados por los de afuera, es decir por el PRO.
En una reunión realizada en noviembre en el Palacio 6 de Julio, todavía bajo los efectos embriagadores de la victoria de Cambiemos en la elección de octubre, Mestre y Negri se mostraron conciliadores delante de un grupo de intendentes, aunque mantieniendo ambos sus anhelos 2019. En términos boxísticos: hay que pegarse de la cintura para arriba para que el árbitro (Macri) no los descalifique.
El mensaje pacifista repercutió en el armado de las vicepresidencias del Ente, que son nueve producto de la inflación interna de la UCR (más sillas, más contentos).
Carasso es un histórico negrista y viene a suplantar al aguadista Cravero, quien se ganó el rencor mestrista luego de que, en el famoso Congreso Provincial, que él preside, que votó la lista de candidatos a diputados nacionales encabezada por Diego Mestre (luego corregida por Macri) abandonara las sesiones en señal de disconformidad con la mayoría que responde al intendente de Córdoba.