El tipo de cambio volvió a la agenda de preocupaciones

Por Gabriela Origlia

Otra vez el tipo de cambio volvió a las noticias; con las reformas ya en el Congreso a esos debates se sumaron los planteos de distintos sectores empresarios respecto del atraso cambiario que –sumado a los otros problemas macro- hace cada vez menos competitiva a la Argentina.
Producir en el país es más caro que en México o Brasil, dos competidores directos del país. Desde el gobierno reiteran que el tipo de cambio es un ingrediente más en la red de costos que impactan en los diferentes sectores de la economía. Pero, lo cierto, es que esos factores –que van desde las regulaciones a la logística- todavía rigen, más allá de que haya planes en marcha para mejorarlos.
Es cierto que la agenda de reformas laborales, tributarias y previsionales ganaron espacio en las reuniones empresarias y que los ejecutivos, incluso por cuestiones políticas, prefieren hablar más directamente de esos aspectos que del precio del dólar. Pero que no lo hagan públicamente no significa que no les preocupe.
En la Conferencia Industrial de la última semana los participantes admitieron que esperan un tipo de cambio bajo por un tiempo más, aunque no ocultaron su preocupación por el impacto que tendrá en el rojo comercial que este año será récord.
Como otras veces con otros temas –inflación, por ejemplo- fue Cristiano Rattazzi, presidente de Fiat Argentina quien fue el más directo. “Los países que se recuperaron de una crisis lo hicieron con un dólar alto, así que hay que tener cuidado de enamorarse del dólar bajo para combatir la inflación, que es más importante que cualquier cosa. Se está manejando como se puede, pero me gustaría un valor más alto”, declaró en la Conferencia Industrial.
El Instituto de Economía de la Bolsa de Comercio de Córdoba que, habitualmente, mide el tipo de cambio y la perspectiva de los empresarios, entiende que hoy está 24% por debajo de la media histórica que en la actualidad sería de 23,05 pesos. Si se toma como referencia la “zona de confort” (18,44 pesos) el valor es cuatro puntos porcentuales menos.
A lo largo del año la evolución del dólar pierde contra la inflación y las tasas de interés en pesos; quien apostó a la divisa estadounidense perdió alrededor del 9 por ciento en términos reales.
Para Diego Dequino, director del Instituto de la Bolsa, estimó que el tipo de cambio y la inflación serán dos de los condicionantes del año próximo para la evolución de la economía. Proyectó que la inflación para lo que queda del año superará el 23%.
Si los dos últimos meses registraran una inflación como la de junio -la más baja a lo largo de este año- el 2017 cerraría en 22,2 por ciento; mientras que si fuese la núcleo que promedia el acumulado anual (1,6%), cerrará en 23,3 por ciento.
No sólo los empresarios siguen el tipo de cambio; también pesa a la hora de elegir un destino para irse de vacaciones. Según una encuesta del sitio de reservas de alojamiento Booking.com, más de seis de cada 10 argentinos (el 64%) tendrá en cuenta ese factor para resolver sus viajes para 2018.
“El dólar como vehículo de ahorro para la familia es horrible porque ha tenido fluctuaciones en su valor real muy significativas. Hay gente que compró el blue en 2014 a $16, e hizo el peor negocio de su vida. El dólar no siempre protege en términos de poder adquisitivo”, sostuvo el presidente del Banco Central, Federico Sturzenegger.
De esa manera intentó responder hace unos días una pregunta sobre cuándo creía que los argentinos iban a dejar de estar pensando en la moneda estadounidense. La posibilidad llegará cuando la inflación se estabilice en un dígito y la gente entienda que esa tendencia es a largo plazo.
Sturzenegger puso como ejemplo a países como Israel, donde hubo procesos que duraron más de tres años tras una estabilización de la inflación a un dígito. Y sostuvo que la desdolarización llegará cuando los bancos le ofrezcan al ahorrista un instrumento que combine inflación más un retorno real.