Tertulia de bloques K para desestimar infidelidades

Diputados nacionales y legisladores provinciales del kirchnerismo se mostraron juntos para disipar versiones de pases al justicialismo.

El 10 por ciento obtenido por el kirchnerismo cordobés en las urnas le permitió festejar la obtención de un escaño en la Cámara Baja del Congreso. Sin embargo, la alegría inicial fue cediendo a un clima de desconfianza hacia algunos de los principales exponentes del espacio K.
La derrota sufrida por Cristina Fernández de Kirchner en la provincia de Buenos Aires y el proceso de reorganización del peronismo cordobés son dos de los principales factores sobre los que se sustentan especulaciones sobre posibles pases de dirigentes K a Unión por Córdoba.
Tras semanas agitadas, dirigentes con responsabilidades legislativas decidieron este fin de semana dar un gesto de unidad y fidelidad al “proyecto nacional y popular”, en lo que fue interpretado como un intento por disipar las versiones que pesan sobre varios de ellos.
Los dos diputados nacionales y los cuatro legisladores provinciales que se identifican como kirchneristas participaron el viernes de una “reunión de trabajo”, ocasión que todos ellos exhibieron en sus respectivas redes sociales.

Temporada de pases
Gabriela Estévez, dirigente camporista con mandato como diputada nacional hasta 2019, y Pablo Carro, quien jurará esta semana para acceder a la banca que obtuvo en octubre, compartieron la tarde con cuatro de los cinco miembros que aun forman parte del bloque Córdoba Podemos en la Unicameral.
El frente que llevó a Eduardo Accastello como candidato a gobernador en 2015 obtuvo ocho escaños en el parlamento cordobés, pero tres de ellos forman parte hoy de la bancada de Unión por Córdoba.
Con excepción de la exradical Liliana Montero, el resto del bloque remanente se hizo presente en la cita con los diputados K: el dirigente de La Jauretche, Martín Fresneda, la titular del Partido de la Victoria, Carmen Nebreda, el dirigente de la Juventud Sindical Peronista, Franco Saillén, y la accastellista Vilma Chiappello.
Son los tres contertulios hombres quienes han estado, en semanas recientes, bajo el escrutinio de sus pares por versiones y gestos que indicarían instancias de diálogo con el oficialismo provincial. Su presencia en la reunión fue tomada como un mensaje hacia las bases, de fidelidad al proyecto K.
En el caso de Carro, la relativa incertidumbre sobre la distribución final en bloques que asumirán los diputados peronistas y kirchneristas a partir del 10 de diciembre despertó susceptibilidades sobre el diálogo del gremialista con sus futuros pares peronistas.
El avance de los rumores se multiplicó cuando una semana atrás Carro le pidió a la militancia K no ser juzgado por las fotos que se saque con otros dirigentes sino por sus votos en el Congreso, abriendo el paraguas ante un muy probable diálogo con el bloque de Unión por Córdoba.
Franco Saillén, por su parte, compartió hace diez días una actividad pública con la secretaria de Equidad y Promoción del Empleo y diputada electa por el peronismo, Alejandra Vigo. Se trató de la inauguración de la nueva sede del centro vecinal de Villa El Libertador, de la que también participó Mauricio Saillén, titular del sindicato de recolectores de residuos y padre del legislador.
La foto de los tres dirigentes sería un primer gesto en el camino hacia un entendimiento, con la mira puesta en los comicios provinciales del 2019, cuando Unión por Córdoba pondrá todos sus esfuerzos en mantener su residencia en El Panal.
En cuanto a Fresneda, su buena relación con el gobernador Juan Schiaretti ha sido fuente de especulaciones sobre un posible pase hacia el peronismo provincial. La incorporación al PJ de un nutrido grupo de dirigentes y militantes de La Jauretche antes de las PASO potenciaron los rumores, y el actual clima de reorganización del justicialismo sería el escenario ideal para su mutación.
La puesta en escena de la reunión entre los “bloques” kirchneristas permite deducir que hay una voluntad en los tres dirigentes de mantener, por el momento, su adhesión al kirchnerismo, o al menos silenciar temporalmente las murmuraciones de los mentideros K.