Las economías regionales generan unos 800 mil empleos

Todavía no terminan de despegar y son claves para la economía, en especial en zonas más alejadas de los centros de consumo. Además el campo aporta el 10,7% de la recaudación tributaria.

Que el campo es uno de los motores de la economía argentina no hay dudas. Genera uno de cada 10 pesos del PBI (10,4%); es uno de los sectores más competitivos y el principal exportador del país, con siete de cada 10 dólares que se venden afuera (66%). Además genera uno de cada seis puestos de trabajo privados (directos e indirectos) y uno de cada 10 pesos de la recaudación tributaria nacional (10,7%).
La Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (Fada) realizó la investigación “El campo argentino en números” que grafica el impacto de la producción de ese sector. En materia de empleo, por ejemplo, señala que los 2,5 millones de puestos de trabajo que genera el agro equivalen a llenar cuatro veces todos los estadios mundialistas de Rusia 2018 al mismo tiempo.
Las economías regionales son claves como generadoras de empleo. Sectores como la vitivinicultura, la producción de frutas, hortalizas, legumbres y cultivos industriales generan el 32% de los puestos. La agricultura extensiva equivale al 35% del empleo, conformada por las cadenas de soja, maíz trigo, girasol y otros granos. Las cadenas cárnicas, por su parte, generan un 23% del trabajo; la láctea, en particular, el 9%. En este esquema, también se suma la cadena de la maquinaria agrícola con un 1%.
En el caso de las exportaciones, en 2016, las cadenas agroalimentarias aportaron US$ 38.019 millones, el 66% del total de divisas por exportación. Le siguieron el rubro química, minería y conexos que, sin embargo, son los mayores importadores, por lo que su balanza comercial es deficitaria.
Si se analizan las balanzas comerciales de todos los rubros, todas ellas, salvo las cadenas agroalimentarias, presentan déficit. Es decir, que las importaciones netas del resto de los sectores se pagan con el superávit del campo argentino.
En materia de alimentos, por ejemplo, el país produce carnes suficientes para un asado de 10.435 millones de personas, más que los habitantes del mundo. Para asar las 5,2 millones de toneladas de carne bovina, aviar y porcina que se producen, la parrilla debe tener la superficie de toda la Ciudad de Buenos Aires.
Las millones de toneladas alcanzan para abastecer el consumo de todos los argentinos y queda para alimentar a 7 millones de personas más, todos los vecinos de Hong Kong. El consumo promedio de carne por persona en el país es de 116 kilos.
La producción de leche alcanzó en 2016 los 9.895 millones de litros (cayó 12% interanual), lo que alcanzaría para brindar, en un año, los nutrientes necesarios a 44 millones de niños.
Entre los cultivos industriales, se destaca la producción de yerba mate, 230.923 toneladas, como el consumo anual por argentino es de 100 litros de mate (6,8 kilos de yerba), unas 34 millones de personas (75%) podrían compartir una vuelta.
El año pasado se produjeron 122 millones de toneladas de los principales granos, entre los que se destacan la soja con 58 millones de toneladas, maíz con 39 millones y trigo con 11 millones. La cifra equivale a 4,5 millones de camiones cargados que, estacionados en fila, podrían dar dos vueltas a la tierra.
A pesar de una baja del 30% interanual de la producción de vinos en 2016, los 944 millones de litros alcanzaría para llenar 378 piletas olímpicas. Mientras que se lograron 8,5 millones de toneladas de frutas, legumbres y hortalizas; papas fueron 2,4 millones de toneladas, equivalente a 17.000 obeliscos repletos.
La caña de azúcar, el maíz y la soja, no sólo se vuelven alimento, sino también energía. La producción de biocombustibles alcanzó un total de 3.894 millones de litros, distribuidos en 890 millones de litros de bioetanol, 55% a partir de maíz y 45% de caña de azúcar, y 3.004 millones de litros de biodiesel, a base de soja. La cifra equivale al combustible necesario para dar la vuelta a la luna cuatro millones de veces.