PJ apura rearmado en Capital

Cambiemos duplicó en las legislativas a UPC en la ciudad de Córdoba; sin embargo el oficialismo subió tres puntos respecto a las PASO.

Por Yanina Soria
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El gobernador Juan Schiaretti junto a la secretaria de Equidad y diputada electa, Alejandra Vigo, dejaron inaugurada ayer la Sala Cuna “Sonrisas Felices” en barrio San Ignacio de esta capital. Según se informó, ese espacio, el número 304 en la provincia, atenderá a 43 infantes, entre bebés de 45 días y niños de hasta tres años.

Los tres puntos que el peronismo levantó en la capital cordobesa el último domingo respecto al resultado del 13A, motivaron a la dirigencia.
Sí, la diferencia que Cambiemos obtuvo sobre el oficialismo fue aplastante. La lista que auspició el presidente Mauricio Macri en Córdoba duplicó a la de Unión por Córdoba (UPC); en esta ciudad la alianza superó el 48% de los votos sobre el 24,8%.
Aún así, en la lectura que el peronismo decidió hacer sobre la derrota ponderando la evolución de sus propias marcas electorales en los comicios legislativos nacionales y ubicando a la del domingo como la mejor de la última década, los resultados en la principal urbe provincial fueron celebrados.
En el PJ Capital leen que haber podido engrosar el 21,6% cosechado en las PASO en un contexto que UPC señaló como adverso producto de la nacionalización de los comicios y la marcada grieta, fue un trabajo épico.
Así, en esos términos se pronunció el vicegobernador y diputado electo Martín Llaryora cuando, en el encuentro provincial del PJ-UPC de esta semana, habló de una “actitud espartana” la de haber podido “levantar la elección y hacer una marca histórica”.
Esa cuota de positivismo que la conducción partidaria busca imprimirle a la última derrota, tiene por objetivo alentar a la tropa para seguir trabajando. Esta vez no hubo retos ni señales de enojo para los legisladores, intendentes y referentes del PJ como sí ocurrió tras la primera instancia electoral. Ahora, en cambio, el gobernador Juan Schiaretti se calzó el traje del motivador y arengador del equipo, para atenuar los efectos del segundo golpe electoral.
Schiaretti públicamente llamó a sus dirigentes y militantes a redoblar los esfuerzos pensando ya en el 2019; el justicialismo cordobés encuentra hoy en la fuerza rojo-amarilla un adversario potable, con capacidades que ponen en riesgo la hegemonía peronista en la provincia mediterránea.
Por eso, frente al fantasma de Cambiemos, el PJ comenzó su tarea de reconfiguración el día después de las elecciones. Ese es uno de los síntomas más claro de la preocupación que genera el avance de la ola amarilla. El desacelere de la actividad política que se produce naturalmente los días posteriores a las campañas, en el PJ no existió. Apenas 48 horas después de los comicios de medio término, el propio gobernador convocó a sus dirigentes a un encuentro provincial.
Y en la restructuración que vendrá, que incluirá desde movimientos en el gabinete hasta cambios en la estética y la imagen de UPC, el trabajo territorial ocupa un lugar muy importante.
Reforzar (y recomponer) los lazos con la dirigencia más crítica, sumar nuevos espacios y recoger a los heridos de esta elección, son algunos de los desafíos que se proponen.
En esa línea, la conducción del peronismo busca entusiasmar especialmente al PJ Capital para comenzar a desandar el camino rumbo a las municipales del 2019 con la idea de pelear (con alguna chance real) en la sucesión de Ramón Mestre.

Sueño peronista
Llaryora fue el encargado de alimentar esa idea en el acto del PJ cuando dedicó un tramo de su discurso especialmente a quienes trabajaron en la campaña del principal distrito electoral de la provincia. Además del agradecimiento por el trabajo realizado y los resultados obtenidos, el sanfracisqueño se adelantó, pidió retener la Provincia en los próximos comicios y “ganar” también en la Capital cordobesa.
En el análisis macro, el peronismo entiende que en una elección provincial será más fácil recuperar el interior cordobés donde el domingo ganó Cambiemos. UPC cuenta con la mayoría de los intendentes y jefes comunales.
En cambio, la ciudad que concentra el 40 por ciento del electorado mantiene desde hace años un comportamiento electoral adverso al oficialismo provincial. Pese a que tanto Schiaretti como el ex mandatario José Manuel de la Sota se esforzaron a lo largo de estos años en inyectar obras faraónicas para los capitalinos, por caso, ahora se trabaja en la red de cloacas, el gas y el cierre de la Circunvalación. El peronismo buscará que dentro de dos años, esas obras sean, entre otras, una nueva carta de presentación ante los ciudadanos capitalinos.
Aunque muy prematuramente, dentro del partido ya se comenzó a hablar de las municipales y asoman varios candidatos con voluntad de anotarse. Los tiempos en la política son otros y el 2019 asoma cerca, sobre todo para un justicialismo que busca reponerse de los achaques electorales.
Allegados al gobernador y a su esposa, la responsable política del PJ Capital, Alejandra Vigo, aseguran que el mandatario ya habló de la posibilidad de una interna para dirimir futuras fórmulas. La idea –dicen- es abrirle las puertas del peronismo a todos aquellos que quieran sumarse, incluso, también a los que están distanciados del partido.