Negri retoma su “misión” contra Gils Carbó

El presidente del interbloque Cambiemos en Diputados advirtió que si se ratifica su procesamiento la procuradora quedará “absolutamente acorralada”. También estimó que debe pedir licencia para que sus subordinados puedan investigarla sin presiones .

Mario Negri-Alejandra Gils Carbó

Luego de que el juez Julián Ercolini procesara a Alejandra Gils Carbó por administración fraudulenta en perjuicio de la administración pública, por la adquisición irregular de un edificio para la Procuración General de la Nación, Mario Negri volvió a reclamar que se acelere el análisis de los pedidos de juicio político que la involucran.
El presidente del interbloque Cambiemos en Diputados advirtió que si se ratifica la medida la jefa de los fiscales quedará “absolutamente acorralada”. En tanto, estimó que el Gobierno “no tiene que empezar a contar cuántos votos tiene” para activar el proceso de remoción, sino que debe “poner en evidencia la inconducta” de Gils Carbó.
En ese sentido, valoró que los expositores que hablaron ante la Comisión Bicameral Permanente de Seguimiento y Control del Ministerio Público -que él integra-, corroboraron los actos de dudosa calidad institucional que suscribió la procuradora.
“Desde que asumió sintió que tenía un paraguas de imposible remoción”, declaró Negri cuando la bicameral se activó, en abril. “Se puso la camiseta K y no se la sacó”, remarcó.
El diputado se refirió expresamente al caso de Carlos Gonella, quien dejó su cargo en la Procelac luego de la detención de Lázaro Báez, ya procesado por prevaricato, por su cuestionada intervención en el tramo inicial de la causa conocida como “la ruta del dinero k”. En ese contexto, insistió con que Gils Carbó debe detallar qué sucedió cuando desvinculó al fiscal Raúl Pleé, titular de la unidad especializada en lavado de dinero que fue reemplazada por decisión de la procuradora- y “colocó” al cordobés.
En mayo, Negri se posicionó como un actor de peso en la misión de encaminar el enjuiciamiento de la fundadora de Justicia Legítima.
En aquel entonces, la bicameral recibió a los fiscales Pleé, Carlos Rívolo, Luis González Warcalde, Germán Moldes y Guillermo Marijuan, todos “afectados” por el desempeño de Gils Carbó.
Pleé afirmó que su sucesor, Gonella, fue designado a dedo. Así, respaldó uno de los argumentos del Colegio de Abogado de la Ciudad de Buenos Aires, que reclamó que Gils Carbó vaya a juicio político citando, entre otras causales, su “persistencia” en una conducta en particular, a saber: no observar las normas que regulan el proceso de nombramiento de los fiscales, violentando en reiteradas oportunidades el mecanismo legalmente previsto según su “preferencia personal”.
Entre los casos más polémicos la entidad incluyó lo que definió como “las designaciones ilegales resultantes de la creación de la cuestionable Procelac” y el nombramiento de Gonella, quien al momento de ser designado no era un representante del Ministerio Público nombrado conforme a la normativa vigente.
Rívolo fue el más beligerante. Habló de anomalías en la designación de los titulares de las fiscalías de General Pico (La Pampa), Tartagal (Salta), Santiago del Estero y Goya (Corrientes) y aseguró que hay casi 1.500 personas que se incorporaron durante la gestión de Gils Carbó “sin respetar el principio de oportunidad y proporcionalidad”.
Ahora, luego de las últimas novedades en la causa criminal a cargo de Ercolini y del fiscal Eduardo Taiano, Negri estimó que Gils Carbó debe pedir licencia para que sus subordinados puedan seguir investigando sin presiones.
Se trata del mismo planteo que hizo el ministro de Justicia, Germán Garavano, cuando comenzó la pesquisa, y que reiteró luego del procesamiento de la procuradora.
“La decisión de Ercolini crea por primera vez en el país una situación de crisis institucional en cabeza de quien debiera ser garante de la persecución Penal y la Justicia en la Argentina”, señaló, y confirmó que el proceso de destitución de la funcionaria será “un tema central” en la agenda parlamentaria posterior a las legislativas.
Garavano también acudió al “archivo” y recordó cómo procedió Gils Carbó con el fiscal José María Campagnoli, precisando que ella valoró que la situación que estaba atravesando su subalterno “lo afectaba en su espíritu” y que como no podía llevar adelante su tarea debía ser suspendido. “Esas mismas palabras, que ella dijo, se le podrían aplicar”, disparó.

Campagnolli
Cabe recordar que Gils Carbó apartó a Campagnoli cuanto intentó investigar a Báez. Según sospecha la Justicia, años después trató de seguir protegiendo al patagónico -y, por extensión, a la ex familia presidencial- cuando le ordenó a Gonella y a su segundo en la Procelac, Omar Orsi, que amputaran al empresario de la carátula del expediente de “la ruta del dinero k”, una maniobra que dejó al descubierto el fiscal Guillermo Marijúan y por la que aún debe dar precisiones.
En agosto, luego de que la Sala II de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal pidiera que no se demore el envío a juicio de las actuaciones que involucran a Gonella y a Orsi, la Unidad de Información Financiera (UIF) pidió que su jefa sea indagada y brinde explicaciones por el “olvido” de sus subordinados.
Según la UIF, la procuradora diseñó el encubrimiento de Báez y Gonella y Orsi omitieron imputarlo acatando sus órdenes. Así, le reclamó a Marcelo Martínez de Giorgi, el magistrado que procesó al cordobés, que la cite.
Además, aseguró que hay elementos objetivos suficientes para llamar a declarar a la procuradora, como los cruces de llamadas con ex titular de la UIF, José Sbatella, en abril de 2013, mientras Gonella y Orsi preparaban el requerimiento, y que habrían respondido a la necesidad coordinar tareas para direccionar la investigación en contra de Federico Elaskar y Leonardo Fariña, salvar a Báez y, con ello, alejar la lupa judicial de los kirchner.