Acuerdo con gobernadores, prioridad post electoral de Macri

El presidente de la nación convocaría a todos los mandatarios provinciales para el primer viernes posterior a los comicios del 22 de agosto. Pretende negociar fortalecido un pacto federal.

Por Marcos Duarte

gobernadores-macriTodos los actores de la escena política argentina repiten solo luego del conteo de votos de las elecciones del próximo domingo se podrá bosquejar el nuevo esquema político argentino. Sin embargo, las agendas de los dirigentes empiezan a llenarse en los casilleros de los días posteriores a los comicios.
La mayoría de la dirigencia política parece coincidir en una suerte de agotamiento de la situación actual y, en ese sentido, empiezan a delinear nuevas estrategias para la etapa que viene.
Los movimientos más bruscos parecen tener epicentro en el territorio peronista. La incomoda convivencia entre el kirchnerismo y los sectores que responden a los líderes territoriales del interior parece llegar a su final. Desde hace tiempo, los gobernadores planean una presentación en sociedad que los coloque en una vereda distinta de la ex presidenta.
Miguel Ángel Pichetto, eterno armador del PJ, es quien tomó la posta y convocó a dirigentes, gobernadores y legisladores nacionales para el 25 y 26 de octubre en la ciudad de Buenos Aires.
El actual presidente del bloque de senadores peronistas pretende rediseñar las bancadas justicialistas en ambas cámaras y prescindir del kirchnerismo. Para compensar las posibles fugas de aliados a la ex mandataria, piensa en un esquema de interbloques que reúnan sus leales con los diputados y senadores afines que hoy se encuentran por fuera de la estructura orgánica del PJ.
Las conversaciones involucran a quienes hoy se encuentran alineados con Sergio Massa, Mario Das Neves, los miembros del Bloque Justicialista que lidera Diego Bossio en la cámara baja y los representantes de Unión por Córdoba. Algunos observadores arriesgan que la presidencia de la nueva bancada en diputados estará liderada por Martín Llaryora y Pablo Kosiner, hombre fuerte de Juan Manuel Urtubey.
La cumbre que organizaPichetto tendrá lugar en el Consejo Federal de Inversiones, espacio preferido por los gobernadores peronistas para realizar sus reuniones que, hasta el momento, tienen un contenido predominantemente institucional.
A esta reconfiguración de la galaxia justicialista le seguirá, casi inmediatamente, una convocatoria del presidente de la nación a todos los mandatarios provinciales. El 27 de este mes, Mauricio Macri espera tener asistencia perfecta en lo que sería el primer hecho político importante de la nueva etapa del gobierno.
Rogelio Frigerio, interlocutor privilegiado del ejecutivo con los jefes provinciales, es quien viene trabajando sigilosamente en el armado del cónclave. La mayoría de los invitados habría dado señales positivas en relación a la concurrencia, aunque todavía existen dudas sobre la actitud de los mandatarios más alejados de la Rosada como Alicia Kirchner y GildoInsfrán.
En el gobierno descuentan que el contexto es inmejorable para establecer las bases de un nuevo acuerdo federal. Esperan que los comicios del próximo domingo fortalezcan a Cambiemos en la mayoría de los distritos y, a partir de esto, modifiquen la correlación de poder.
Por el lado de los gobernadores peronistas existe preocupación por lo electoral. De todos modos, saben que el oficialismo no llegaría a conseguir una mayoría propia en las cámaras por lo que sus representantes serán decisivos para varios de los proyectos que el gobierno nacional considera vitales.
Además, la inminencia del fallo de la Corte Suprema sobre la demanda de la provincia de Buenos Aires sobre el denominado “fondo del conurbano” agrega condimento a la agenda.
Si bien la mayoría espera una decisión favorable a María Eugenia Vidal, algunos gobernadores consideran que se abre una oportunidad para ampliar el espectro de la negociación e incorporar a la discusión temas complicados como los subsidios a los servicios públicos y demás recursos fiscales cuya distribución hoy favorece a la región metropolitana de la ciudad de Buenos Aires.
Juan Schiaretti lidera esta interpretación y apuesta a un entendimiento en el que se rediscutan estos criterios. Su condición de único gobernador justicialista de “provincia grande” le reserva un lugar privilegiado en la mesa del acuerdo.