La inflación no cede: cómo se sale del círculo

Con dólar planchado y tarifas sin aumentos, el 1,9% setiembre quebró la meta del Banco Central. Hay coincidencia en que sólo con la tasa de interés no alcanza para contener los precios.

Por Gabriela Origlia

inflaciónAunque hubo quienes salieron a plantear que 1,9% de inflación mensual –el dato oficial para setiembre- no es alarmante, lo cierto es que es alto y que, además de implicar el incumplimiento de la meta inflacionaria del Banco Central para 2017 transparenta que la herramienta de la tasa de interés sola no es suficiente para domar los precios.
Además, la historia argentina muestra que una devaluación para achicar la brecha entre dólar e inflación termina siempre por fogonear más la escalada de precios. La gran pregunta, en ese marco, es cómo se sale. La Argentina tiene en la región el mayor traslado a precios de una devaluación: 0,7 por cada punto de pérdida del peso frente al dólar.
Con el dólar quieto y sin suba de tarifas, la inflación sigue alta lo que presenta un alerta de cara a los próximos meses cuando habrá alzas en los precios de los servicios. Con el dato de setiembre todo indica que la inflación no podrá romper el piso de 20% anual ya que, para hacerlo, debería promediar el 0,7% mensual en el último trimestre. Con apenas unas décimas por encima del 1% en el último trimestre, alcanzaría 21%, un punto de partida que muestra lo complicado que será cumplir en 2018 con la meta del Banco Central, que la fijó en 10%.
El director de la Fundación de Investigaciones Económicas Latinoamericanas (Fiel), Juan Luis Bour, advirtió que “no alcanza” con la tasa de interés alta como única herramienta antiinflacionaria: “A pesar de que las Lebac crecieron, la autoridad monetaria no emite suficientes bonos para sacar los pesos del mercado”.
Hace unas semanas, en Córdoba, Guillermo Calvo –el economista argentino que anticipó el “efecto Tequila” en los ‘90- dijo que tratar de bajar la inflación sólo con la tasa de interés no es efectivo: “La tasa no es un ancla; es un precio relativo por lo que no fija los precios absolutos”.
Recordó que usar esa política de contención de la inflación ya fracasó en la región, como en los ‘80 en Brasil. “Es peligroso usar la tasa en los emergentes; y en los avanzados demostró que tampoco sirvió; hay que mirarla con desconfianza”.
Desde el Ieral de la Fundación Mediterránea, Jorge Vasconcelos, analizó que la economía crece –“al magro 0,4 % interanual del primer trimestre le siguió un 2,7 % en el segundo y todo indica que en el tercer trimestre ese guarismo se habrá ubicado en torno a 5%”- pero que la contracara es la evolución del déficit del sector externo y “no sólo la dificultad para perforar el piso de 1,5 % mensual, sino el riesgo de un rebrote de la inflación”.
A su entender estos efectos colaterales son, por el momento, una señal de advertencia que no llega a dañar la marcha de la economía, pero deben ser considerados en función de las proyecciones para 2018. Un riesgo (menos probable) es que se compliquen las condiciones externas para el financiamiento del déficit fiscal, el otro (más probable) es que el Banco Central endurezca antes de fin de año la política monetaria buscando lograr que se reduzca la brecha entre expectativas y meta de inflación. “Esto repercutiría sobre el mercado de bienes durables y puede hacer más ríspidas las paritarias que arrancan en marzo, pero no necesariamente debería afectar el clima de inversión”.
El  ministro de Hacienda Nicolás Dujovne relativizó el repunte de la inflación y afirmó que el país está asentado en un “sendero de desinflación” que terminará por reducir la suba de precios a un dígito anual. “Irremediablemente la inflación va a seguir bajando, más allá de que algún mes pueda ser más alta que otro. Con la inflación a veces perdemos el foco”.
Dijo además que ni siquiera fue un tema en la mesa con inversores organizada por el Consejo de las Américas en Washington, de la que participó. Más allá de sus expresiones, a los empresarios les preocupa el nivel porque lo vinculan con los problemas de déficit fiscal y cómo ese rojo condicionará la reforma tributaria que prepara el gobierno. Con el actual nivel sólo se puede esperar más gradualismo.