Angelici, magnánimo

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Tapia, Angelici y D’ Onofrio

Por Federico Jelic

Ahora hay muestras de compañerismos, una especie de tregua diplomática que esconde sus miserias y que por lo menos hasta que pase el periodo “Selección” no volverán a verse con fuego cruzado. Abundan los gestos políticos. La situación lo amerita: el combinado nacional se juega todas las fichas para vencer a Perú en la Bombonera en virtud del objetivo de llegar al Mundial de Rusia 2018 y no sería prudente continuar con la batalla interna en AFA. Pero por más que se intente disimular, se sabe que hay asuntos no resueltos en esa guerra intestina en el fútbol argentino.
Es que ya lo venimos diciendo. El clásico Boca Juniors –River Plate no se juega solo en la cancha, sino que en AFA tiene un ring side acondicionado al estilo del Vale-todo. Es una rivalidad superior a lo normal. Lo viven de esa forma sus protagonistas, con una compulsa cargada de egos y caprichos y lo peor de todos, es que son los encargados de los destinos de AFA. Y el tablero inmediato de dicha disputa, es el equipo que hoy conduce Jorge Sampaoli acompañado de un tal Lionel Messi.

Cruzada Pro-Bombonera
Es repetida la referencia sobre la alianza entre el presidente de AFA y de Barracas Central, Claudio Tapia junto a su socio y vice, Daniel Angelici, que al final se terminaron saliendo salieron con la suya para arrebatarle el escenario oficial de la Selección a su acérrimo rival. Ante Perú, Argentina dejará jugar en el Monumental de Núñez formalmente después de 20 años, para medirse en cancha de Boca, club del cuál simpatizan el “Chiqui” y Angelici. Por eso, más que nada es evidente que se trató de una jugada para quitarle el juguete a su archinémesis Rodolfo D’ Onofrio. El titular de River poco pudo hacer para evitar el arrebato. Fue una muestra casi de abuso de autoridad caprichosa, pero parece que tendrá un final conciliador.

Angelici magnánimo
Es que una vez victorioso con esa gestión, Angelici invitó mediáticamente a su par D’ Onofrio a la Bombonera par a el partido vital ante Perú, por Eliminatorias. Llámelo acción política conciliadora, muestra de magnanimidad o incluso también como actitud sobrante, pero ocurrió. “A Donofrio lo invitamos que venga, es un partido muy trascendental, muy importante debemos estar unidos”. La frase de Angelici sonó a broma, con algo de sorna, y hasta fue tomada como desafiante en un contexto donde los perdigones vuelan de un costado a otro de la cancha.
Lo curioso es que D’ Onofrio aceptó. Una reacción madura después de tanta desprolijidad. “Voy a ir, por supuesto. Podemos tener diferentes puntos de vista con Boca u otros dirigentes. River apoya a Tapia, no estamos en el comité ejecutivo pero estamos dispuestos a colaborar. Lo más importante es que Argentina esté en el Mundial de Rusia, les viene bien a todos”. Aplausos diplomáticos.
Es que vale destacar que D’Onofrio había tenido expresiones despectivas sobre la Bombonera, haciendo alusión a la eliminación precisamente ante Perú, que dejo sin mundial de México ’70 a jugadores de la talla de Perfumo, Marzolini, Brindisi, Pachamé y Yazalde, por ejemplo. “Yo estuve en la cancha de Boca, cuando nos dejó (Perú) afuera del Mundial. Por cábala, no elegiría esa cancha para jugar justo contra Perú. Por ahí la elegiría para cualquier otro partido, pero ese partido no”. Una chicana hiriente. Olvidando incluso que su padre Raúl, estuvo en AFA en ese tiempo y después fue interventor del ’71 al ’73.

Sin Monumental
Desde hace un tiempo está instalado en AFA el tema del cambio de reducto para la Selección, a un escenario que haga sentir presión sin los silencios de un estadio tan abierto como el Monumental. Parecía materia imposible, porque D’ Onofrio en un acto más demagógico que solidario eximió a las autoridades de AFA de pagar un alquiler por el estadio de River. Además era el que más localidades garantizaba en venta.
Pero Angelici y Tapia tenían un as en la manga. Ya la grieta entre ambos tenía antecedentes en las elecciones de AFA cuando D’ Onofrio apostaba por Marcelo Tinelli mientras que Tapia y Angelici apoyaban desde la trinchera a Luis Segura. Y la revancha llegó después del ominoso empate ante Venezuela en Núñez. El “Chiqui” hizo instalar el operativo temor de no clasificar a Rusia, junto al objetivo clamor, de mayor apoyo y aliento a los jugadores. Sampaoli no puso objeciones: obedece. Sin Julio Grondona, la máxima autoridad se reconoce en Tapia.
Al final FIFA dio su visto buen, CONMEBOL y Perú aprobaron y entonces, el 5 de octubre Argentina recibe a los incaicos en la Bombonera. Angelici se sumó un poroto. Le marcó la cancha a su rival en todo sentido D’Onofrio y se acomoda en la gloria. Y si para colmo Messi y sus amigos ganan y llegan al Mundial, parecería que tenemos Bombonera para rato. Todo esto, más allá de las influencias de Tapia, tiene autor intelectual y material en el máximo operador que tiene la nueva AFA. Aplausos a Angelici, que ya comenzó ganando el clásico ante River (Y a su presidente).