UPC replica en interior esquema capitalino de “interventores”

El peronismo provincial designó coordinadores para cada uno de los departamentos; tienen a su cargo la organización del trabajo territorial y el reordenamiento de la militancia. Buscan revertir los resultados en localidades gobernadas por el PJ.

Por Yanina Soria
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Plenario en Río Cuarto
El intendente Juan Manuel Llamossas y el legislador Carlos Gutiérrez encabezaron el lunes por la noche un plenario del PJ en la ciudad de Río Cuarto. El jefe comunal pidió a la militancia visitar a los vecinos casa por casa y pedirles el voto para UPC, poner de manifiesto la obra pública y los programas que el gobierno de Córdoba ejecuta en esa localidad y el sur provincial. Estuvo presente además Claudia Márquez la candidata número cinco en la lista mientras que el delasotista Edgar Bruno, noveno en la boleta del PJ, también riocuartense, dijo no estar invitado al encuentro partidario.

El peronismo cordobés cambió la receta para encarar el último tramo de la campaña con el propósito de mejorar los resultados del 13A e intentar torcer la tendencia que proyecta al presidente Mauricio Macri como el gran elector en octubre próximo.
Si bien entre las filas de Unión por Córdoba (UPC) aún se escuchan lamentos y pases de factura, la orden impartida desde el Centro Cívico fue dar vuelta la página y redoblar los esfuerzos para lo que se viene.
En su carácter de conductor político del espacio, el gobernador Juan Schiaretti ya le advirtió a la tropa sobre los riesgos políticos para el 2019 si es que el PJ no logra un papel digno en las elecciones de medio término.
La estocada que la lista de Cambiemos le asestó al peronismo cordobés en agosto pasado, desnudó las falencias de un aparato político que quedó atónito y al que hubo que hacer reaccionar. Fue el propio Schiaretti quien asumió el rol de motivador y arengador y quien solicitó un cambio de rumbo en la estrategia. Y aunque la nacionalización de la elección es el primer argumento que esgrimen desde el Panal a la hora de explicar el 44% que obtuvo Cambiemos en la provincia mediterránea, hacia adentro reconocen errores en la forma de encarar ese primer tiempo electoral.
Ahora, la línea de trabajo que siguen los candidatos de UPC es justamente intentar romper con esa idea de nacionalización de los comicios y el planteamiento de Macri o Cristina Fernández de Kirchner; el PJ busca provincializar las legislativas instalando que la pelea será entre Martín Llaryora y Héctor Baldassi. Hacia ese cometido están orientadas las nuevas acciones proselitistas, los spot publicitarios que ya se comenzaron a difundir por las redes sociales y los discursos que se escucharán hasta octubre por parte de los principales actores del PJ.
Por esa vía se conduce el vicegobernador y primer candidato que en esta fase electoral asumió el rol protagónico que antes ocupaba el propio mandatario provincial. Schiaretti asoma ahora con un perfil mucho más bajo en la campaña. Lógico. El mandatario se preserva de una –casi segura- segunda derrota electoral. Aunque puertas adentro claro está, el Gobernador sigue de cerca cada acción y es quien dirige los tantos.
En el marco del nuevo esquema de trabajo, el peronismo decidió replicar hacia el interior provincial, aunque con matices, el plan que puso en marcha en la capital cordobesa donde designó coordinadores para cada una de las 14 seccionales que componen el mapa urbano.
Una medida que desencadenó enojos hacia adentro del PJ Capital pero que es sostenido por el comando de campaña local. El desembarco de los “interventores” tiene el propósito de ordenar el trabajo territorial y canalizar a través de ellos los nuevos ejes de la campaña.
Con esa misma premisa fueron designados hace unos días los coordinadores departamentales.

La tarea en el interior
Schiaretti repitió hasta el cansancio en distintas reuniones que encabezó frente a la dirigencia peronista que UPC debe revertir los resultados en aquellas localidades con menos de 15 mil habitantes que son gobernadas por el oficialismo. Y no dejó margen para que las cosas sucedan de otra manera: “si en un mismo departamento hay ciudades que se ganaron y al lado de esas, otras que no, es porque faltó trabajo”, dijo el mandatario provincial, palabras más palabras menos. De hecho, los intendentes y jefes comunales PJ fueron los primeros receptores de la reprimenda y el enojo del Ejecutivo pos PASO.
Lo cierto es que se depositó mucha expectativa en la tarea que puedan realizar los dirigentes del interior para cambiar algunos números. Por eso, el nuevo organigrama de trabajo estipula la designación de legisladores departamentales, ministros e intendentes como delegados en cada una de las regiones provinciales.
Ellos tienen la responsabilidad de organizar las actividades proselitistas, reordenar la tropa, bajar los programas y ser el vehículo entre las bases y la conducción partidaria. Por caso, algunos de los nombres afectados a esta misión son por Río Cuarto, el intendente Juan Manuel Llamosas y el legislador Carlos Gutiérrez; por General San Martín, Nora Bedano y Martín Gill; por Rio Segundo, el intendente de Laguna Larga Federico García; por Cruz del Eje, Claudio Farías; por el departamento General Roca Silvio Quiroga; Claudio Frías por Minas, entre otros tantos.
Todos los referentes con responsabilidad electoral fueron convocados desde el Centro Cívico a una cena esta noche en un salón de barrio Alta Córdoba de esta ciudad con el propósito de avanzar en temas “de vital importancia referidos a la continuidad de la campaña”, reza la invitación.