Kirchnerismo quiere empujar a UPC por la grieta

La dirigencia del kirchnerismo cordobés refuerza su relato sobre Unión por Córdoba como segunda marca de Cambiemos, con discurso “antirepresión”.

Las tribus K cordobesas atribuyen una buena parte de su performance en las primarias de agosto a la grieta que separa, en todo el país, a Cambiemos del kirchnerismo. En el marco de una campaña de bajo presupuesto, sin candidatos populares ni apoyo nacional, la batalla entre los dos grandes bloques de la política nacional se alza como la mejor explicación.
De cara a los comicios generales de octubre, el Frente Córdoba Ciudadana quiere potenciar el efecto grieta para horadar a Unión por Córdoba, el tercer contendiente de peso en las urnas cordobesas, e intentar alcanzar una soñada segunda banca.
La reacción de la Justicia y la Policía cordobesas tras los incidentes en la marcha contra el gatillo fácil fue aprovechada por el kirchnerismo para intentar emparentar al peronismo cordobés con el oficialismo nacional, vinculando las políticas de seguridad que cada uno de ellos implementa.
De esta manera, el candidato Pablo Carro, la diputada Gabriela Estévez y sus adláteres reforzaron el eje discursivo en el que vienen trabajando desde el primer minuto posterior a las PASO: el kirchnerismo es “la verdadera oposición” al gobierno de Mauricio Macri.

Incidentes, investigación y política
La semana pasada tuvo un agitado inicio en las calles cordobesas, a razón de la marcha contra el gatillo fácil que convocaron, como en años anteriores, organizaciones sociales y partidos políticos tanto del kirchnerismo como de la izquierda. Los reclamos por la incertidumbre al respecto del paradero de Santiago Maldonado también se hicieron presentes en la protesta callejera.
En el marco de dicha manifestación, se produjeron ataques a locales comerciales y edificios públicos de la zona céntrica, incluyendo la Iglesia del Pilar (Maipú esquina Olmos), que dejaron un saldo de graves daños.
Las denuncias realizadas por los propietarios vieron su respuesta en la disposición del funcionario judicial Gustavo Dalma, Fiscal de Instrucción del Distrito 1 Turno 5, quien el jueves ordenó el allanamiento de quince locales de algunas de las organizaciones y partidos que habrían participado de la organización de la protesta. Esto fue ejecutado de inmediato por la policía cordobesa, provocando una ola de críticas por parte de los investigados.
Entre otros, fue allanado el inmueble que funciona como sede del Partido de la Victoria, organización base del Frente Córdoba Ciudadana, en Emilio Olmos 334, por lo que la dirigencia kirchnerista realizó una conferencia de prensa en la mañana del viernes.
El estrado reunió a la diputada nacional y referente de La Cámpora, Gabriela Estévez, los legisladores provinciales Carmen Nebreda y Martín Fresneda, la ex senadora nacional Haidé Giri, y los tres primeros postulantes de la boleta que competirá en octubre: el dirigente sindical Pablo Carro, la abogada Valentina Enet y el presidente de la Asamblea de Pequeños y Medianos Empresarios (Apyme), Eduardo Fernandez.
Si bien Ignacio Basélica, apoderado del partido, había aclarado a la prensa que su organización no tuvo una participación orgánica en los marcha contra el gatillo fácil, los referentes pusieron su foco en responsabilizar a peronismo provincial de los hechos.
En la conferencia, como el comunicado posterior, el kirchnerismo desplegó su cosmovisión del tablero político, en la que presenta a Unión por Córdoba como una repetidora local de las políticas de Cambiemos en los distintos planos del gobierno (económico, social, de seguridad, entre otros).
“Exigimos una explicación a la Justicia y al Gobierno provincial que, además de acompañar las políticas de ajuste del macrismo, copia sus peores prácticas, subiéndose a esta escalada de violencia estatal contra los ciudadanos y organizaciones, impropia de un estado de derecho” expresa el texto difundido a través de las redes sociales.
De esta manera, la esperanza del Frente Córdoba Ciudadana consiste en quedarse con aquellos votantes que en agosto eligieron al peronismo provincial desde la crítica al gobierno nacional, soñando con una distribución definitiva de escaños que les otorgue dos lugares en la Cámara Baja del Congreso.