Sin temor al ridículo

Como un repaso por todas las etapas que atravesó en su vida pública, la cantante estadounidense Taylor Swift subió el fin de semana a Youtube el videoclip de su nuevo tema, “Look What You Made Me Do”, una parodia sobre los golpes bajos que le tocó propinar a sus pares y recibir de ellos.

Por J.C. Maraddón
[email protected]

La última gran estrella de la música pop, la estadounidense Taylor Swift, ha vuelto a poner patas para arriba a la escena musical planetaria, tres años después de su disco “1989”, que a esta altura ya es un álbum clásico, repleto de canciones que sonaron hasta el hartazgo. El jueves pasado, ella puso a disposición de sus fans el tema “Look What You Made Me Do”, y con ese gesto disparó una avalancha de repercusiones, tanto en las redes sociales como en los principales portales dedicados a las noticias del espectáculo, como solía ocurrir en su momento cuando divas como Madonna o Britney Spears daban a conocer su nuevo material.
Si Taylor Swift había sido siempre muy autorreferencial en sus letras, esta vez llevó esa costumbre al paroxismo, porque en su flamante canción se refiere a las diversas polémicas que ha sostenido con otras celebridades de un tiempo a esta parte. Y así como en anteriores ocasiones ha transformado en hits aquellos romances en los que se la involucró (con estrellas como Joe Jonas, Harry Styles y Calvin Harris), ahora prendió el ventilador y les dio para que tengan a cada uno de sus rivales mediáticos, es decir, aquellos que la criticaron en cámara, sea por el motivo que sea.
Es que, si bien el público masivo la descubrió en 2014, ella venía desarrollando desde muy pequeña una carrera meteórica dentro del género del country, hasta que finalmente pegó el salto hacia el pop y llegó a lo más alto de la popularidad a escala global. Desde comienzos de esta década, su nivel de exposición fue in crescendo y, como cualquier aspirante al trono de la música mundial, trascendió no sólo con sus álbumes, sino también con la exposición de su vida privada y con la ponzoña de muchas de sus declaraciones.
Como un repaso por todas esas etapas de su biografía pública, Taylor Swift subió el fin de semana a Youtube el videoclip de “Look What You Made Me Do”, una especie de parodia sobre los golpes bajos que le tocó propinar y recibir de sus pares. A través de una estética que tiene no pocas similitudes con la que utiliza Lady Gaga, la cantante se burla de sí misma, como estrategia para defenderse de los dardos envenenados que le disparan desde todas las direcciones (peor aún cuando fue consagrada como la número uno y concentró sobre ella todas las miradas).
Una tras otra, las anteriores Taylor Swift intentan trepar en el video hasta una especie de altar donde se encuentra la actual, que se encarga de sacárselas de encima imponiéndoles las frases más punzantes que otros dijeron sobre ella. Con recursos visuales muy cargados, consigue redondear un retorno a la altura de su intocable aura, en el que repasa los mejores momentos de su trayectoria como para dejar en claro que sólo ella está en condiciones de revisar su pasado y mofarse de sí misma, porque ha llegado a la cumbre y desde allí mira a todos por encima de su hombro.
Mientras la revista Billboard anticipa que la semana próxima “Look What You Made Me Do” podría desplazar a “Despacito” de la cima del Hot 100, todas las expectativas se centran ahora en “Reputation”, el álbum de Taylor Swift que incluirá esas y otras canciones, y cuya fecha de aparición se ha fijado para el 10 de noviembre. Si esto fue un anticipo, cabe pensar que por detrás vendrá la artillería pesada de una artista que se encuentra en la plenitud de su vida profesional y que, por lo visto, ha demostrado que no le teme al ridículo.