Justicia Legítima intenta alinear a la tropa en Córdoba

Hay una cumbre nacional del colectivo K enLuz y Fuerza. Los temas propuestos giran en torno a los DDHH, pero el eje de la agenda es organizar la resistencia a las innovaciones que el Gobierno nacional quiere implementar en el Poder Judicial.

María Laura Garrigós de Rébori, con los fiscales federales Enrique Senestrari y Carlos Gonella.

El viernes 8 de septiembre, el colectivo K Justicia Legítima hará su primer encuentro nacional en Córdoba. La cita para la tropa de la agrupación fundada, entre otros, por la polémica procuradora General de la Nación, Alejandra Gils Carbó, es en la sede del sindicato Luz y Fuerza.
Entre los expositores figuran la presidenta de la entidad, María Laura Garrigós de Rébori; el abogado Luis Paz, defensor de la multiprocesada dirigente jujeña Milagro Sala; el cura Mariano Oberlín y el sindicalista Rubén Daniele. También serán de la partida referentes de la Asociación de Derecho Indígena.
En tanto, expondrá el camarista del Trabajo provincial Rodolfo Zunino.
Aunque los temas propuestos para la cumbre de la próxima semana se centran en la independencia del Poder Judicial y los DDHH, organizar la resistencia a las innovaciones que el Gobierno nacional quiere implementar en la Justicia -como la modificación de la feria, entre otros- es el eje de la agenda de la desacreditada agrupación.

Filial
Zunino es el secretario de la filial local del grupo, que fue presentada a fines del año pasado. En esa oportunidad, el kirchnerismo cordobés sumó una nueva tribu a su variado plantel, comprometiendo a jueces, fiscales, defensores, letrados, profesores universitarios y “actores sociales” a difundir los preceptos del “movimiento nacional y popular” en el foro mediterráneo.
La noticia causó sorpresa porque en Córdoba el Código de Ética define como “jueces confiables” a los conocidos por la “moderación en las pasiones” y establece que la función de impartir Justicia es incompatible con actividades político-partidarias y con la emisión pública de opiniones que trasluzcan una filiación partidaria. Así, el hecho de que Zunino y otros funcionarios provinciales aceptaran coexistir en una agrupación con los fiscales federales Enrique Senestrari -famoso por exabruptos que podrían costarle el cargo y por su explícita militancia en el kirchnerismo- y Carlos Gonella -procesado por prevaricato, por su irregular desempeño en en tramo inicial de la causa conocida como “la ruta del dinero K”- generó recelo.
Con el cambio de Gobierno, Justicia Legítima -que siempre tuvo detractores- empezó a perder influencia, pero sobre todo prestigio. El armado de la sede cordobesa se empañó a raíz de la presentación que hizo la Asociación Civil Usina de Justicia ante la Corte Interamericana de Derechos Humanos, reclamando que el juez Eugenio Zaffaroni -gurú del colectivo- fuera excluido por falta de independencia, imparcialidad y dignidad; ello así, por su permanentemente intromisión en asuntos de política interna argentina y por asistir profesionalmente a la ex presidenta Cristina Fernández de Kirchner.
A ello se sumó la complicación del panorama judicial de otra de sus máximas referentes, Gils Carbó. La funcionaria quedó bajo investigación de sus inferiores por hechos de corrupción y le debe explicaciones al Poder Legislativo sobre varias medidas de dudosa calidad institucional que tomó, como designaciones y traslados de fiscales “a dedo. Entre esos casos, el nombramiento del cordobés Gonella en la Procelac es uno de los más graves y resonantes y podría costarle el cargo.
En mayo, la polémica por el “2 x 1” fue otro golpe para la debilitada credibilidad del grupo. En aquel entonces, Garrigós de Rébori sostuvo que los ministros de la Corte debían renunciar, olvidando convenientemente que en el 2011 votó a favor de que Raúl Guglielminetti, el espía del Ejército que operaba en el centro clandestino “Automotores Orletti”, accediera a ese cómputo. Lo propio hizo Zaffaroni, quien dictó un fallo similar al de su “compañera”, propiciando la aplicación del beneficio para el apropiador de menores Enrique Reis.