Lista K busca replicar resultado 2013 (dos bancas)

La apuesta de la boleta que encabeza Pablo Carro es que el tablero final del 22 de octubre marque un 5-2-2: cinco diputados para Cambiemos, dos para UPC y dos para el Frente Córdoba Ciudadana. Buscan votos en el peronismo y la izquierda.

Por Yanina Soria
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carroEl escaso 0,4 por ciento con el que Cristina Fernández de Kirchner se impuso finalmente en las PASO en la provincia de Buenos Aires frente al candidato de Cambiemos, no desalienta el proyecto que sus delegados tienen para Córdoba. Por el contrario.
El kirchnerismo local se entusiasma con la idea de crecer unos puntos más para octubre y sueña con repetir la epopeya de Carolina Scotto en 2013. La aclaración que sigue a tal reflexión es que la referencia que hacen es en relación a la cosecha electoral de la ex rectora de la UNC en aquellas elecciones de medio término, y no a su fatídico paso por la política partidaria. Hasta el día de hoy, su nombre genera resquemor dentro del campo nacional y popular.
La lista que encabeza el gremialista Pablo Carro buscará ahora mejorar la performance de casi 10 puntos obtenida el 13A y lograr una segunda banca para el Frente Córdoba Ciudadana.
Y en ese plan recuerdan como antecedente que en las primarias de hace cuatro años –con el Frente para la Victoria en el poder- la boleta liderada por Scotto alcanzó un 10,89 por ciento mientras que en las legislativas logró un 15,25 por ciento obteniendo dos bancas en la Cámara Baja.
Claro que al análisis cuantitativo del escenario sobreviene inmediatamente el (mal) recuerdo que dejó el retiro anticipado de la ex rectora no sólo de la Cámara de Diputados sino de la vida política, diluyendo así todas las proyecciones que sobre ella tenía el kirchnerismo cordobés para el 2015.
A esa situación le siguió la diáspora de dirigentes y la pérdida de esas dos bancas cuyos diputados -Andrés Guzmán y Ernesto Bernabey- se pasaron a las filas de Unión por Córdoba (UPC).
Hoy, la remake del kirchnerismo cordobés busca su revancha. La apuesta es que el tablero final del 22 de octubre marque un 5-2-2: cinco diputados para Cambiemos, dos para UPC y dos para el Frente Córdoba Ciudadana.
Con el envión de los resultados de agosto, que los colocó como la tercera fuerza y que demostró que el voto del núcleo duro K está afianzado, ahora la lista de Carro ampliará su repertorio. Pretende instalar un escenario con dos actores: por un lado, el partido del ajuste (Cambiemos + UPC) y frente a ello, mostrarse como opción.

Dos canastas
El kirchnerismo cree que puede robustecerse robando votos de dos canastas principalmente, la del peronismo provincial y la del progresismo/ izquierda.
Sobre el primer punto, destacan que hay mucho peronismo de base disconforme con el PJ oficialista que lo acusa de haber colaborado para que Mauricio Macri llegue al gobierno nacional y que podría canalizar ese enojo acompañando la lista K.
Por otro lado, desde el Frente Córdoba Ciudadana aseguran que haberse llevado espacios del kirchnerismo, como una parte de La Jauretche o el Movimiento Evita, a las filas del schiarettismo, electoralmente no les sumó nada.
Otro lugar al que apunta la lista de Carro para crecer unos puntos es hacia las dos Izquierdas que participarán de la compulsa de octubre.
El Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) con Liliana Olivero a la cabeza cosechó un magro 4,32 por ciento mientras que la Izquierda al Frente con Luciana Echevarría superó el piso de las PASO. En el análisis que hacen del escenario proyectado para octubre, el kirchnerismo cree que esas dos fuerzas se anulan y que, fuera del voto trotsko orgánico, puede haber un corrimiento a su favor.