Nosiglia, en el funeral de Angeloz

Enrique “Coti” Nosiglia estuvo presente en el último adiós a Eduardo Angeloz, de quien fuera rival sin tregua en la interna radical. Cuando la vida política del ex Gobernador quedó trunca por acusaciones periodísticas que le infringieron un costo político irreversible y que fueron luego desestimadas por la Justicia.

Por Felipe Osman

A las exequias de Eduardo Angeloz asistieron las principales figuras de la política provincial e incluso nacional, de casi todos los partidos (la izquierda al frente decidió no cincurrir). Entre ellas, Enrique “Coti” Nosiglia, que recibió la noticia de su fallecimiento estando en el exterior y en un viaje relámpago logró llegar a la despedida final que tuvo el ex gobernador en el cementerio Parque del Sol.
Nosiglia tiene cercanas relaciones con los principales políticos de Córdoba: Carlos Becerra, José Manuel de la Sota, Juan Schiaretti, Ramón Javier Mestre, entre otros. También las tuvo con el fallecido caudillo radical.
Angeloz y Nosiglia fueron rivales sin tregua en la interna radical durante la vida política activa del ex gobernador, pero su relación siempre fue de mutuo respeto y cordialidad.
En 1995, cuando la estrella de Angeloz había prematuramente declinado, y en el pasado estaban ya los intereses partidarios que los enfrentaban, su relación con Nosiglia mejoró, llegando a contar incluso cada uno de ellos al otro entre sus afectos. El “Coti” apoyó, en 1995, la postulación del ex gobernador al Senado. Meses antes de morir, el “Pocho”, eternamente ocupado por los asuntos de su partido, visitó a Nosiglia para hablar del futuro del radicalismo cordobés, y de su preocupación mayor: la supremacía de la marca Pro en la alianza Cambiemos.
Nosiglia, a pesar de haber compartido –en distinta escala- un ingrato destino con Angeloz, a saber, haber sido víctima de la prensa ligera, sigue gravitando en el radicalismo, tanto a nivel provincial como nacional. Recientemente apadrinó la candidatura de Carla Carrizo en el segundo lugar de la lista de Lousteau en CABA (Evolución), que cosechara un magro 13% en las últimas paso.
Carla Carrizo, cordobesa radicada en capital federal, es hija de Raúl Alfonso Corpus Carrizo, mejor conocido como “El Payo Carrizo”, dos veces diputado nacional por Córdoba entre 1987 y 1995. Es además prima hermana de Soledad Carrizo, diputada nacional por Córdoba dentro de la alianza Cambiemos (ala radical) en una banca que seguramente renovará: el radicalismo le concedió el segundo lugar en la lista de Cambiemos para las legislativas de octubre.
Debemos decir que Soledad Carrizo integra ahora la alianza Cambiemos luego de su paso por el kirchnerismo. En tiempos de la publicitada y rápidamente diluida “transversalidad” ideada por Néstor Kirchner, que además de cooptar intendentes de grandes distritos como Luis Juez, Martín Sabbatella o Hermes Binner, reclutaba a mandatarios de pequeñas comunas. Soledad Carrizo fue parte del armado, alzando los pliegos de la intendencia de Quilino. Sus “firmes convicciones” en la defensa de la causa nacional y popular la llevaron a cerrar las puertas del comité de su feudo a Eduardo Angeloz, cuando en 2007 se encontraba haciendo campaña por Mario Negri, para devolver la gobernación de la provincia al radicalismo.
En 2013 Mestre le condonó su pasado kirchnerista y le concedió el segundo lugar en la lista de diputados nacionales, ofrenda que parece desmedida para quien comanda una localidad que no supera los cinco mil habitantes. En estas elecciones, en las que el Pro armo las listas y el radicalismo toleró, el Intendente capitalino repartió las sobras que le dejo su socio mayoritario (el cupo femenino) premiando a Carrizo nuevamente con el segundo lugar de la lista. Esta vez, con un agravante: en las PASO de agosto la diputada perdió en su localidad.