Plan de perpetuación de Daniele atado a fidelidades

Si el caudillo del Suoem se propone acortar el mandato de su delfín, deberá conseguir los votos para modificar el estatuto gremial, pero también la aprobación del Ministerio de Trabajo de la Nación.

Por Yanina Passero
ypassero@diarialfil.com.ar

DanieleEl intendente Ramón Mestre jugó fuerte contra el caudillo del Suoem y ganó la primera mano: Rubén Daniele no se postulará para las elecciones internas del 12 de octubre. Su “plan de emergencia” para dilatar con una candidata muleto el proceso electoral, no conformó en el plano interno porque quedó en evidencia que el paladín de los municipales no tuvo la voluntad de programar una sucesión ordenada, que el Ejecutivo le asestó una estocada que podría herirlo de muerte y que logró la complicidad parcial de su mesa chica para acomodar la normativa municipal y del propio gremio conforme a sus caprichos.
La candidata de la agrupación opositora, Susana Rins, inició la campaña con una aclaración que fue al hueso de los argumentos del sindicalista. La última celada de Daniele para aferrarse al Suoem no podría explicarse por temor a la intervención del Suoem por parte del Ministerio de Trabajo. La referente de la Lista Fucsia afirmó que la especulación de Daniele no tenía asidero porque la impugnación de la candidatura no vendría del espacio que ella encabeza. La militancia en el Partido Obrero de la directora de escuela era un reaseguro importante para el oficialismo en ese sentido: hubiese sido una real sorpresa una jugada a favor de la “patronal”.
Si el riesgo de intervención expuesto por Daniele no era tal, la otra hipótesis que comenzaba a tomar peso era la de un fallo adverso de la jueza Sofía Keselman, que atiende en el litigio abierto por la declaración del “estado de jubilación” del mandamás del Suoem, decretado por Mestre. Desde el Ejecutivo confían en que ganarán el partido final y ratifican -como también lo entendieron varios delegados- que si declinó su postulación fue porque quedó acorralado y poco pudo hacer ante un hecho objetivo como lo es su jubilación.
Decíamos, Daniele falló en la construcción de un candidato fuerte que pudiera sucederlo. Entre las cuerdas, ideó un plan de emergencia, no para “salvar” la institución gremial ante presuntas amenazas foráneas, sino para servirse de ella. Se descuenta que la secretaria gremial de Educación, Beatriz Biolatto, ganará la pulseada con Daniele a la cabeza de la campaña (en realidad, controla la comisión de jubilados con los votos suficientes para dar vuelta una elección). Y siempre y cuando la Justicia mantenga en suspenso su definición sobre si Daniele es aún agente activo o pasivo de la Municipalidad, su presencia bastará para mantener a raya a la tropa, aunque no indefinidamente. Como ejemplo puede consultarse el epílogo del kirchnerismo.
Si Daniele queda fuera de juego por veredicto judicial, Biolatto deberá enfrentar a los “enanos” que esperan el apartamiento formal de Daniele para levantar el perfil; o bien, renunciar y ceder la posta a Daniel Fernández, incondicional colaborador de su jefe, pero hoy fuertemente enemistado. Al fin y al cabo, Daniele, como vocero de la flamante candidata, confirmó que ella aceptó con la condición de cuidar el trono no más allá del 3 de julio de 2018.
Si el histórico sindicalista gana la guerra que le planteó Mestre, tendrá noción real de las fidelidades que le quedarán operando desde la informalidad, desde el 3 de enero del año que viene. Las necesita imperiosamente porque para “acortar” el mandato de Biolatto -como anticipó sin tapujos en conferencia de prensa- deberá llamar a una asamblea general extraordinaria a los fines de modificar el estatuto social del gremio.
Suponiendo que consiga los votos, la enmienda deberá ser aprobada por el Ministerio de Trabajo de la Nación. Nota al pie: Daniele teme que la sociedad de Mestre con el macrismo termine impactado en sus propósitos.
El camino más corto, no por ello menos complicado, lo ofrece una revocatoria de mandato. “Por resolución de asamblea general extraordinaria o a pedido de hasta un 15% de los afiliados, la Comisión Directiva convocará a la realización de un plebiscito de afiliados para considerar la revocatoria del mandato de uno, varios o todos los miembros de la Comisión Directiva”, dice el artículo 101 de la normativa interna del Suoem y aclara que “se hará efectiva cuando haya sido apoyada por dos tercios del padrón”.
Habrá que esperar para conocer el cierre de la novela que promete un final desopilante de la carrera de uno de los sindicalistas más poderosos e impopular entre los vecinos capitalinos.