El resultado de las PASO sigue aportando alivio a los agentes económicos

Hay margen para iniciar una nueva etapa en la gestión económica, que no diferirá de la que está en marcha pero que debería incluir una repotenciación de las reformas pendientes.

Pese a que Cambiemos no ganó la provincia de Buenos Aires -hay un virtual empate técnico entre Esteban Bullrich y Cristina Fernandez de Kirchner- los resultados de las PASO devolvieron la tranquilidad a los inversores financieros. Esa es la idea generalizada de analistas e inversores, quienes entienden que arrancará la segunda etapa de gestión, cuyas características quedarán más nítidas con los resultados de las legislativas. Hay varios factores que permiten apostar por un escenario más positivo para la etapa 2017/19, sea por el contexto regional e internacional, o por los aprendizajes de gestión desde 2015.
Jorge Vasconcelos, economista del Ieral, entiende que una de las razones por las que el escenario 2017/19 apunta a mejorar la performance de 2015/17 se debe a la remoción de restricciones (cepos, cortes de energía, desencuentro con el resto del mundo) que operaban sobre las actividades productivas.
A su vez, al margen del color político, quienes administran municipios y provincias saben que es clave mantener abierto el crédito externo para financiar inversiones, y esta preocupación habrá de extenderse hasta fin de 2019, cuando culminan sus mandatos.
“Sin embargo, el crecimiento no podrá acelerarse demasiado, porque la inversión privada está limitada por la escasa rentabilidad y las políticas fiscal y monetaria no podrán jugar un rol expansivo en los trimestres por delante. La profundidad de las reformas estructurales que puedan lograrse será la que permita revisar al alza estas proyecciones”, agrega.
Lorenzo Sigaut Gravina, economista jefe de Ecolatina, plantea que la “tregua” cambiaria -baja del dólar el lunes y ayer- llegó a tiempo ya que ayer el Banco Central enfrentó el vencimiento de LEBACs por 535.000 millones de pesos (poco más de 60% de la base monetaria), sin un elevado riesgo de corrimiento hacia el dólar. “Un resultado negativo en las PASO podría haber tensionado sobremanera la renovación de LEBACs y, por ende, el mercado cambiario”.
Para el economista, la mejora del ánimo inversor impulsó la cotización de los activos argentinos (bonos y acciones); según el EMBI en Argentina el riesgo país bajó 26 puntos básicos este lunes, volviendo a niveles previos al cierre de listas para competir en las elecciones primarias de 2017.
“Los resultados de las PASO devolvieron cierta tranquilidad a los agentes económicos. Esto le da oxígeno al gobierno de cara a la recta final de las elecciones: revertir el clima enrarecido permitirá al oficialismo concentrar sus esfuerzos en cristalizar un triunfo electoral en octubre”, plantea.
En su análisis Vasconcelos apunta que, después de octubre habrá oportunidad para pasar en limpio los fondos recibidos por la provincia (Buenos Aires), incluidos los subsidios que fluyen a la región metropolitana, de modo que “la cancha quede más nivelada, y no con un nuevo tipo de pendiente”.
Advierte que el punto es que el crecimiento potencial de Buenos Aires habrá de aumentar en forma significativa por varios factores como la salida de la recesión de Brasil, la posibilidad de ordenar sus cuentas y mejorar la prestación de servicios como salud, educación y seguridad, algo que ya se ha insinuado; y la corrección, aunque sea parcial, de la discrecionalidad fiscal padecida, acentuada de 2003 a 2015, que permitirá modernizar su infraestructura.
“Lo ideal sería que estas nuevas opciones que se abren para una jurisdicción como Buenos Aires ocurran en el marco de un Pacto Federal, que involucre a provincias y Nación –agrega-. No es sencillo unificar las posiciones, pero el hecho que el gobierno nacional y el de La Plata sean del mismo signo político genera una especie de ‘dilema del prisionero’ para el resto de los actores, lo que puede alimentar soluciones cooperativas, en las que el todo resulte superior a la suma de las partes”.
Sigaut Gaviri advierte –y coincide con su colega- que, incluso con una muy buena elección legislativa, Cambiemos no obtendrá el quorum propio en ninguna de las cámaras del Congreso, lo que exigirá negociar con otras fuerzas para aprobar leyes: “Pese a la solución de algunos escollos (cepo cambiario y conflicto con holdouts) la magnitud de los desequilibrios económicos existentes es una traba para el crecimiento y la reducción de la pobreza”.