En la Bolsa, los empresarios festejaron los resultados de las PASO

Entienden que se limpió el camino para la concreción de las reformas pendientes en la economía y que el oficialismo nacional, con más poder político, podrá avanzar.

Por Gabriela Origlia

Buen humor y expectativas positivas después del resultado de las PASO dominaron el almuerzo mensual que organiza la Bolsa de Comercio. La percepción es que los datos despejan de incertidumbre el camino para las reformas que necesita el país y, en especial, reduce al mínimo el fantasma del resurgimiento de Cristina Fernández a nivel nacional; entienden que sus posibilidades de crecer para volver en 2019 con una candidatura nacional son virtualmente inexistentes.
Horacio Parga, presidente de la Bolsa, se entusiasmó con el “nuevo enfoque” que -a su criterio- implica el resultado de ayer. La institución viene apoyando a Cambiemos desde el inicio de la gestión, sobre todo por el rechazo que les provoca el kirchnerismo y la política económica que llevó adelante.
A la hora del análisis económico duro, el jefe de Instituto de Economía de la Bolsa, Diego Dequino indicó que el tipo de cambio “reingresó a la zona de confort” después de los movimientos de la última semana. También mencionó como dato positivo la aceleración del interés por el crédito hipotecario: “Hay un recorrido muy largo por hacer; con esta tendencia en el 2021 se alcanzaría la mitad del stock que había en el 2000, el pico histórico”.
La diferencia de las líneas actuales con las de aquellos años pasan por el plazo (40 años ahora, 25 entonces) y la tasa internacional que es más baja que en los ’90: “Los plazos más largos no son milagrosos, dependen del precio internacional del dinero; si el riesgo país cae también lo hará la tasa local”. Con la tendencia actual, en cuatro años se financiarían 150.000 viviendas.
El Instituto presentó un trabajo de comparación de Argentina con la región (Chile, Brasil y Venezuela). La comparación desde 1970 a esta hora marca que los chilenos crecieron 214%; Brasil, 122%, Argentina 56% mientras que Venezuela en ese lapso cayó 34%. Dequino vinculó esos datos con las veces que cada país sometió a debate el modelo político económico elegido: Chile, dos; Brasil, tres; Argentina cuatro y Venezuela, cinco.
Desde el 2016 las proyecciones indican que Chile continuará creciendo; en Argentina hay posibilidad de mejora; en Brasil se espera un rebote y Venezuela alcanzaría un piso. En ese marco, el economista planteó la necesidad de abordar una determinada agende que re alinee al país en el mundo y facilite la realización de negocios. En base al indicador Doing Business del Banco Mundial, solo con Chile hay 60 puestos de diferencia en materia impositiva; 48 con la facilidad de exportaciones; 150 en manejo de permisos de construcción y 98 puestos de brecha en facilidad de abrir negocios.
La lectura es que el gobierno ya avanzó con corregir parte de las debilidades con nuevas leyes y la quita o reducción de retenciones, impuestos y subsidios. “Más negocios y más crecimiento económico dependerán de la velocidad y eficacia para abordar esta agenda de ataque”, planteó Dequino.

El lado institucional
La invitada del almuerzo fue Laura Alonso, titular de la Oficina Anticorrupción, coincidió que “lo institucional hace mucho al crecimiento y desarrollo de los países”. En ese marco, reiteró que la democracia no es sólo votar sino que haya controles claros, sistemas de auditoría y un trabajo conjunto entre Estado y sector privado.
“Aparecen los brotes verdes de la institucionalidad correcta -siguió-, un cambio bastante novedoso en la historia argentina. Hay un sector importante que empieza a dejar de pensar que el Estado debe darle todo; que deja de tenerle miedo al mundo, que quiere interactuar con el Estado de manera transparente. Hay mucho que está cambiando y eso es parte de mi lectura de los datos de la elección”.
Alonso sumó al de institucionalidad el concepto de estabilidad: “No se puede andar a los tumbos. La inestabilidad hace daño, quién va a invertir en un país con un escenario de alta conflictividad social”. En esa línea planteó que hay que ser “predecibles” y “generar resultados”. Aprovechó para criticar el sistema anterior, que priorizaba la “dádiva” frente a la actual “generación de oportunidades”.

El dólar se desinfló

El resultado de las PASO impactó de lleno y el dólar registró un cambio de tendencia: el mayorista bajó ayer 58 centavos y terminó la rueda a 17,13 pesos, un precio que no tenía desde el 20 de julio.
Los especialistas intepretan la caída como un “festejo” de los operadores de los datos de las elecciones. En el mercado minorista, la divisa cayó 52 centavos, según el promedio que realiza el Banco Central (BCRA), número que transparenta que la tensión del mercado se redujo respecto de la semana pasada.
En la previa electoral, el Central usó 1800 millones de dólares de las reservas para contener el precio del dólar.