Defagot, escudero de Ferreiro

El titular de Instituto fue designado vicepresidente de la mesa directiva de la B Nacional. Acompaña en la fórmula al hombre fuerte de Nueva Chicago, el opositor permanente de Pérez. ¿Aliado ahora por algún interés?

Por Federico Jelic

defagotConfunde un poco el presidente de Instituto Gastón Defagot con algunas de sus declaraciones y su forma de actuar en el plano político. Mientras repite constantemente que no se presentará a la reelección en Instituto, allá por 2019, sigue acumulando vinculaciones de poder y relaciones importantes. Supo ser diplomático para negociar y, de a poco, se hizo espacio entre sus pares de la categoría. Eso es innegable.
Entonces, a muchos les sorprendió que haya sido designado como vicepresidente de la mesa directiva de la B Nacional, justo cuando se encuentra de vacaciones. Y encima rodeado del núcleo fuerte, con aquellos que conformaron el “ascenso unido” y mentores del plan de “golpe de Estado“permanente a Armando Pérez, cuando fue titular de la Comisión Normalizadora de AFA. Es decir, del lado “incendiario”, por más que ahora son tiempos de paz, con Claudio Tapia a la cabeza.
Pero Defagot está haciendo bien los deberes con sus pares de la división. En tiempos del Centenario de Instituto, con aspiraciones de ascenso, por más que haya apostado al campeonato como objetivo primordial, su nueva ubicación en los altos mandos de la B Nacional no deja de llamar la atención.

A la mesa
Días atrás, en una publicación formal de AFA, se repartieron los nuevos cargos de la mesa de la B Nacional, sin muchas sorpresas porque Daniel Ferreiro, presidente de Nueva Chicago y vocero full time del “Chiqui” en tiempos de crisis, es el conductor-representante por naturaleza de la categoría más importante de ascenso. Y segundo en esa lista aparece Defagot, sin mucho preámbulo ni explicaciones. Martín Camarero, de Brown de Adrogué, fue nombrado secretario, completando José Fiodovic, de Juventud Unida de Gualeguaychú, como tesorero, y como secretario de actas, Marcelo Reto, de All Boys. Por presencia en AFA, influencias y gestiones, cualquiera de esos tres podría acomodarse como vice. Sin embargo, el segundo de Ferreiro se llama Defagot.
¿Cayó de rebote a ese puesto? ¿Hizo el lobby correspondiente? ¿Qué tendrá el mandamás de Instituto que repentinamente llega a las altas esferas de la B Nacional? Algunos hablan que fue un entramado para debilitar al titular de Gimnasia de Jujuy, Pedro Segura, quien siempre demostró vocación de hacerse cargo de la responsabilidad al frente de la categoría, en virtud de luchar por los intereses de los clubes en AFA. Como Segura con Ferreiro mantienen algunas diferencias, Defagot vino sigilosamente a aparecer entre medio, con un rol mucho más protagónico de lo que sus acciones demandan.
Sea como fuere, se reposiciona Instituto ahora en los centros de poder. Casi sin proponérselo. No son tiempos proselitistas pero en Alta Córdoba hay mucho en juego, sobre todo en el aspecto deportivo, con la necesidad de retornar a Primera División, y con la oportunidad que otorga el destino que hacerlo justo en los 100 años de vida del club. Inmejorable ocasión. ¿Ser vice le podrá otorgar algún privilegio para sus intereses? Es una función de influencia y persuasión, si se sabe aplicar correctamente y con criterio…

Sin deudas en AFA
Lo más trascendente de esto es la buena imagen que está empezando a forjar Instituto en AFA. Cumpliendo con sus obligaciones. Cuando desde la tesorería del futbol argentino dieron a conocer las cuentas y los máximos deudores, la entidad de Alta Córdoba figuraba con las cuentas en cero. Es cierto que hay un oneroso pasivo con AFA en el Concurso Preventivo homologado en la Justicia (de más de 15 millones de pesos), aunque está controlada y ya no tiene riesgo de embargo ni liquidación, por más que pueda generar algún malestar en la calle Viamonte. Al día de la fecha, no hubo incumplimientos en AFA y eso a Defagot le suma y mucho.
De todas formas algo tiene Instituto que siempre se puede acomodar en los puestos jerárquicos en AFA. Juan Carlos Barrera fue miembro del Comité Ejecutivo en su proceso al frente del club, misma circunstancia para Diego Bobatto, y hasta incluso Ricardo Morellatto fue presidente de la misma mesa directiva de la B Nacional, cuando asumió allá por febrero de 2015. De hecho, también participó de los últimos escrutinios en AFA, con aquel impresentable empate en 38 votos con 75 asambleístas que causo conmoción y vergüenza en ámbitos de la FIFA. Fue el representante más importante de los clubes del interior.

Hora de actuar
Ahora es tiempo de analizar de qué manera puede canalizar Defagot su presencia en AFA. Si estando de vacaciones llega a la vicepresidencia, es porque definitivamente lo necesitaban para armar un frente o para desarmar a aquellos disidentes que reclamaban espacios de poder.
Mientras tanto ya comenzó la cuenta regresiva al Centenario del Club, esta semana se llevará a cabo la ceremonia formal de los 99 años de Instituto, con una fiesta de gala, que servirá de prueba piloto para los grandes agasajos cuando llegue en 2018 el primer siglo de vida. Un acto en el que habrá promesas de ascenso, de compromiso, de esfuerzo, de plantel competitivo, augurando llegar a la máxima elite nacional.
¿Se podrán incorporar más de 10 refuerzos o esa cantidad solamente? ¿Será acorde a las deudas de cada institución con AFA? Instituto ya sumó a 12 hombres nuevos, si la incidencia de Defagot servirá para inclinar la balanza a su favor con cupos ilimitados de refuerzos, será cuestión de tiempo verlo. Entonces se podrá analizar su influencia en el poder, y si tiene además otras apetencias políticas, a pesar de que repite una y otra vez en los micrófonos que, cuncluido su mandato en Alta Córdoba, no buscará la reelección.