El debate por el aborto se metió en la campaña

El año electoral dejó en suspenso la discusión sobre la práctica, pero las declaraciones a título personal del precandidato a senador Bullrich instalaron el tema. El sexto proyecto para legalizarlo perdió estado parlamentario y en Córdoba no hay novedades sobre el protocolo.

aborto-campaña-tribunalesHasta hace unos días, el debate por el aborto, uno de los tantos temas que divide a la sociedad argentina, casi no figuraba en los discursos de los políticos, que están monopolizados por otras cuestiones.
El encargado de introducir la discusión en la campaña fue el precandidato a senador por la provincia de Buenos Aires, Esteban Bullrich, quien valoró que el lema “Ni una menos” también se aplica cuando se interrumpe la gestación de una beba. “Creo que la interrupción del embarazo es quitar una vida”, aseguró el integrante de Cambiemos, católico practicante, en el marco de una entrevista radial.
A días de las PASO, cualquier asunto problemático sirve como trampolín para que los postulantes levanten sus perfiles y era previsible que la opinión que el oficialista expresó a título personal generara críticas.
La candidata a diputada porteña por el Frente de Izquierda, Myriam Bregman, reprobó las manifestaciones de Bullrich con un “sin comentarios”. En tanto, la diputada nacional y dirigente de Libres del Sur, Victoria Donda, cuyos “caballos de batalla” en la arena política prácticamente se limitan a arengar por la liberación del cannabis y del aborto, estimó que el juicio de Bullrich “atrasa”. Paralelamente, su colega en la Cámara Baja, la representante del FpV Mayra Mendoza, tildó de “ignorante” Bullrich, pese a que su líder máxima, Cristina Fernández de Kirchner, se pronunció en reiteradas ocasiones en contra del aborto.
El año pasado, el Congreso no trató la interrupción voluntaria del embarazo, por falta de voluntad política del oficialismo y de la oposición.
La última propuesta de la Campaña Nacional por el Derecho al Aborto Legal, Seguro y Gratuito fue suscripta por diferentes bloques y preveía que la práctica pudiera realizarse durante las primeras 14 semanas de gestación, tanto en el sistema de salud público como en el privado. Fue la sexta vez que se intentó que el tema figurara en la agenda legislativa. La iniciativa fue lanzada por primera vez en el 2007 y contempla la legalización en cualquier caso.
Al igual que Fernández de Kirchner, Mauricio Macri se pronunció en contra de la práctica. Cabe recordar que a mediados del 2016, en una entrevista con la agencia mexicana Notimex, dijo que apostaba por “defender la vida” y que durante su gestión no impulsaría ni respaldaría ninguna iniciativa al respecto.
La movida “Ni Una Menos” potenció la “grieta” que ya existía en torno al tema, ya que el reclamo por el aborto se fue instalando paulatinamente y en la última movilización para reclamar el cese de la violencia en contra de las mujeres figuró como una de las consignas más relevantes. Esa anexión suscitó inquietud en el oficialismo y el jefe del bloque PRO en la Cámara de Diputados, Nicolás Massot, aclaró que a pesar de que Cambiemos no tiene una postura unificada (como casi ninguna fuerza), llegado el caso, discutirá la legalización.
Con el aborto podría haber un deja vu con la era K, ya que muchos legisladores del FpV desafiaron el punto de vista de la ex mandataria en la materia y participaron en la elaboración de propuestas legislativas.
Cuando el Ministerio de Salud de la Nación dictó, en el 2010, el “Protocolo para la atención integral de las personas con derecho a la interrupción legal de embarazo”, se desató una fuerte polémica.
El instructivo fue actualizado en el 2012, luego del fallo de la Corte que confirmó una sentencia del Tribunal Superior de Chubut, que autorizó a una adolescente de 15 años que fue víctima de abuso sexual por parte de su padrastro a interrumpir su embarazo. De esa manera, estableció que la violación es causal de aborto y que sólo es necesaria la declaración jurada de la damnificada.
Siguiendo esos lineamientos, Córdoba elaboró la “Guía de procedimiento para la atención de pacientes que soliciten prácticas de aborto no punible”. Inmediatamente, la asociación Portal de Belén presentó un amparo y el juez en lo Civil Federico Ossola lo admitió. La medida fue ratificada por la Cámara de Apelaciones y el expediente llegó al Máximo Tribunal local, que lleva cuatro años analizándolo.
Los camaristas Guillermo Barrera Buteler, Julio Fontaine y Beatriz Mansilla de Mosquera establecieron que el protocolo cordobés vulnera los derechos de los menores por nacer.
Por unanimidad, se apartaron del criterio de la Corte y enfatizaron que dar por probada una violación con “una simple declaración jurada” implica el riesgo de que existan casos fabricados.
A fines de mayo del 2016, el TSJ cerró su convocatoria a los “amigos del tribunal”, cuya opinión, pese a no ser vinculante, lo ayudará a dirimir el caso.
Además, con el llamado buscó garantizar el equilibrio entre la participación ciudadana y el debido proceso en una materia delicada y trascendente. Sin embargo, a 14 meses aún no hay novedades.