Recuperación en las estadísticas, no en la gente

El año terminará con un crecimiento por debajo de lo esperado, una inflación a la baja pero todavía alta y dudas sobre la sostenibilidad del plan. Las elecciones importan porque definen el grado de maniobrabilidad del oficialismo.

Por Gabriela Origlia

Esta semana Córdoba será sede de dos reuniones importantes en el ámbito económico. Hoy el presidente del Banco Central, Federico Sturzzeneger, expondrá ante empresarios convocados por la Fundación Mediterránea; y mañana comenzará el pre coloquio de la Unión Industrial, donde los reclamos por la alta presión tributaria y por los costos laborales no salariales serán uno de los ejes.
Más allá de si Cambiemos preferiría o no que la economía fuera uno de los epicentros de la campaña electoral, la demora en la recuperación de la actividad y el mal humor que eso provoca en algunos sectores impone la agenda.
Hace unos días, en el seminario organizado por la Cámara de Comercio –durante el que el gobernador Juan Schiaretti se puso la campaña al hombre y criticó fuerte la gestión económica de Mauricio Macri- el economista Dante Sica advirtió que, para las elecciones, en octubre “los números mejorarán pero será más un impacto estadístico que de percepción” en la población.
En general, todos los analistas coinciden en que los datos de actividad están repuntando pero por debajo de las expectativas. Argentina arrastra problemas estructurales –el país registra una recesión cada 2 años y medio, cuando en Latinoamérica la media es de una cada 11 años- a los que se les sumaron los desequilibrios macro muy fuertes producto de los últimos gobiernos kirchneristas que, además, hicieron intervenciones distorsivas en los distintos sectores.
“Cambiemos busca remover los obstáculos y lo hace con un programa gradual porque la sociedad también elige eso –describió Sica-. La recuperación es más lenta que la esperada
tal vez porque hubo una subestimación de la herencia y una sobrestimación de la reacción
que tendría la economía”.
A medida que se acercan las PASO los economistas insisten en que, en el corto plazo, hay incertidumbre por la inconsistencia del programa que está aplicando el oficialismo, que combina una política tributaria laxa con una dura en lo monetario.
Por eso el particular interés en escuchar a Sturzzeneger, aunque todos saben que el titular del Central no se saldrá del libreto; nadie espera que traiga el discurso que lo caracterizaba cuando no era funcionario.
Desde lo político, la incógnita es si el gobierno logrará un resultado que le de margen de negociación en el Congreso. También en este segmento, hay consenso de que las legislativas no darán vuelta la relación de fuerzas, pero hay interés por conocer las performances de cada fuerza.

Lo que viene
Ese seguimiento revitaliza la posición de Schiaretti y la liga de gobernadores, que condiciona su apoyo para garantizar la gobernabilidad política a que el Presidente les garantice la económica. El eje es el debate en torno al federalismo fiscal, al reparto de los recursos y la distribución de las funciones.
Nadín Argañaraz, economista director del Iaraf, calculó que Córdoba resigna en manos de la Nación unos 15.000 millones de pesos anuales, lo que equivale al 50% de su recaudación por Ingresos Brutos o a la mitad de su gasto de capital.
El gradualismo que viene aplicando el gobierno nacional requiere de viento de cola –en ese caso, el contexto internacional es más favorable- y de consenso político, para lo que hay que esperar a las elecciones. “Tendrá que negociar porque este es un gobierno parlamentarista con un presupuesto presidencialista”, definió Sica.
Entre las negociaciones que vienen, la de la reforma fiscal y coparticipación están entre las más importantes. Ningún empresario, ni siquiera los más allegados a Cambiemos, creen que los cambios serán de magnitud, pero sí esperan que “arranquen”.
Por el momento sólo trascienden grandes definiciones que, por amplias, no son señales. Eliminar impuestos distorsivos en decir mucho para no decir nada; a los gobernadores, legisladores, inversores y agentes económicos de cualquier tamaño les interesa tener más claro el panorama, saber algo más de lo que se viene.