Superior: orquesta toma recinto para evitar sesión

Al cierre de esta edición, la secretaría general negociaba con los manifestantes. La última sesión del Consejo Superior fue interrumpida por manifestantes de ATE, por lo que el cuerpo intentará deliberar en la mañana de hoy.

El último martes, los manifestantes impidieron con sus instrumentos que el Consejo Superior sesionara.

Tras meses de normal funcionamiento, el Consejo Superior de la UNC parece haber ingresado en una nueva temporada de manifestaciones y sesiones interrumpidas.En este caso, el eje de la disputa fue la orquesta sinfónica de la UNC, un cuerpo “de carácter formativo y extensionista”, compuesto por universitarios que revisten becas de 3 años de duración.
Ante un reordenamiento de la normativa, los actuales becarios decidieron reclamarle a la universidad su contratación como personal no docente de planta permanente. Esta postura es asimismo amparada por la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE), una entidad sindical que no tiene representación gremial en las negociaciones paritarias de la Casa de Trejo.
El martes, una parte de los actuales becarios irrumpió en el Consejo Superior y, con sus instrumentos, impidieron que la sesión del mismo se llevase a cabo, obligando al cuerpo a realizar un cuarto intermedio hasta la mañana de hoy. Como consecuencia, los consiliarios debieron posponer el tratamiento no sólo del asunto de la Orquesta, sino también todo el resto del temario.
Al cierre de esta edición, un grupo de manifestantes identificados como miembros de la orquesta habían accedido al recinto del Consejo Superior. Según informaron, buscaban “garantizar su presencia en la sesión”, prevista para las 10 horas de hoy.

Formación y extensión
La orquesta de la UNC fue creada en 2005 por el exrector Jorge González, quien a través de una resolución rectoral conformó el cuerpo. Es ya esa primigenia normativa la que menciona “la práctica instrumental de sus alumnos”, en referencia al Departamento de Música de la ex Escuela de Artes (hoy Facultad).
Además, la resolución rectoral 1061/2005 establece una disposición que, aunque vigente hasta la actualidad, dejó de cumplirse: “la participación como músico en la Orquesta (…) será voluntaria por parte de los interesados, los que en ningún caso percibirán retribución alguna por su actuación”, agregando además que “consecuentemente, no tendrán relación jurídica de dependencia con la Universidad”.
Si bien en mayo de 2015 el exrector Francisco “Pancho” Tamarit actualizó aspectos de la normativa, no tocó en su reforma ningún aspecto del vínculo entre los voluntarios y la universidad. Recién a fines de octubre de ese año, su secretario de Extensión, Franco Rizzi, decidió dispuso mediante una resolución interna el concepto de becas para los músicos.
La disposición de Rizzi incluía los detalles de las becas, incluyendo una duración de tres años, renovables por otros tres, así como el estipendio asignado a las mismas, consistente en un porcentaje de la beca de maestría y doctorado de la secretaría de Ciencia y Técnica (entre 36 y 50 por ciento, dependiendo de la función).
A su vez, esa resolución reforzó los condicionamientos para la participación en la orquesta, fijando como potenciales aspirantes solamente a los “estudiantes, docentes, no docentes y graduados de la carrera de música de la Facultad de Artes de la UNC y/o de cualquier otra institución reconocida” por la Ley de Educación Superior. Asimismo, excluye expresamente a “quienes hayan sido beneficiarios en dos periodos precedentes, ya sean estos alternos o consecutivos”.
Como dichas disposiciones comenzaron a regir a partir del 2016, los músicos que ahora reclaman recién han cumplido un año y medio de su primer período de tres años, que eventualmente podría extenderse hasta fines del 2021. A pesar de ello, los manifestantes definen la movida del Rectorado como un “despido encubierto”, sin más argumento que su voluntad de permanecer más allá el 2021.
El proyecto elevado por la secretaría de Extensión y su subsecretaría de Cultura busca darle mayor institucionalidad a la normativa, a través de la aprobación por el Consejo Superior. El texto propuesto incluye la resolución con la reglamentación básica de la orquesta y, como anexo, la reglamentación de los becarios, pero sin modificar las condiciones de duración ni estipendio.
La propuesta también incorpora elementos no contemplados hasta el momento, que fueron elaborados por los propios músicos. Uno de ellos es la constitución de una Comisión Artística, conformada por el director de la orquesta y un delegado de cada familia de instrumentos. Este ente se encargaría de “velar por la calidad artística de todos los espectáculos”, emitir opinión y aportes artísticos sobre “el programa de actividades y repertorio”, y contribuir a la redacción de “las bases para la selección de nuevos integrantes”.