Consultores contra Durán Barba

En tiempo de elecciones, los consultores políticos se convierten en personalidades destacadas. La explicación, en parte, radica en la adicción que desarrollan  los dirigentes políticos al material estadístico que estos profesionales elaboran. Claro, el rol preponderante que ocupa su opinión en el momento de definir la estrategia obliga a analizar su desempeño posterior. En otras palabras, se trata de contrastar la proyección con la prueba irrefutable que surge de las urnas.

Consultor político: El asesor estrella de Mauricio Macri, Jaime Durán Barba, abrió un debate entre sus pares en el rubro.

Periodista: ¿Por sus declaraciones recientes sobre  el electorado de Cristina Fernández? (Duran Barba: “El voto duro a Cristina está vinculado a la economía informal, a la falsificación de marcas, a los que viven de subsidios y el narcomenudeo”).

C.P.: Exacto. Los consultores políticos tenemos tareas básicas difíciles de obviar, asociadas a la bondad pragmática de la propia actividad y a la necesidad de los clientes, como “obtener más votos” y “mejorar los niveles de consenso”. Pero también asociadas a la bondad democrática del sistema político en el que convivimos.

P.: Usted no desconocerá que los informes se utilizan, la mayoría de las veces, para fuertes operaciones.

C.P.: Es responsabilidad del cliente. Pero en definitiva, la actividad exige mesura y prudencia. Con esta recomendación se redactó el último comunicado de la Asociación Argentina de Consultores Políticos, firmada por los cordobeses Mario Riorda, Gustavo Córdoba, Leonardo Graglia, entre otros. Se trata de un llamado a repensar la actividad.

P.: Y a la independencia profesional…

C.P.: Algo así. Es necesario para evitar papelones. Todavía no me olvido de los comicios en Corrientes: los encuestadores fueron los grandes perdedores, junto con el peronismo. Ninguno pronosticó el triunfo de Cambiemos. ¿Se impuso el margen de error? No lo creo.