Schiaretti lanzó su remake del cordobesismo (contra Macri)

En campaña, el Gobernador cordobés echó mano a un concepto cargado de ADN anti K y lo reversionó para el escenario macrista. Amenazó con ir a la Justicia por la Caja; reclamó fondos de la coparticipación y apeló a un mayor federalismo.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

El gobernador Juan Schiaretti se metió de lleno en el barro electoral y decidió jugar fuerte. En los últimos días, sin alicientes, pidió a los cordobeses que acompañen su gestión votando la lista de Unión Por Córdoba (UPC), reclamó aplicar el “voto correctivo” contra el gobierno Nacional y hasta le demandó a su “amigo” Mauricio Macri que actúe con “coraje”.
Lo que suponía iba a ser una campaña de baja intensidad ya registró varios picos de tensión protagonizados por las primeras líneas de mando provincial y nacional. Y es que hasta ahora, los cortocircuitos entre UPC y Cambiemos –los dos pesos pesados que se enfrentarán en la urnas de agosto- habían sido un lugar común reservado sólo para los actores de reparto en esta historia.
Mientras algunos observadores de la política especulan que los tironeos entre Schiaretti y el presidente Macri son parte de una puesta en escena en medio del clima electoral donde cada uno atiende su propio juego, los hechos demuestran que la armonía institucional en la que convivieron desde el 2015 quedó –al menos por ahora- en modo pausa.
El cruce -¿involuntario?- entre los dos mandatarios durante la conferencia de prensa en el aeropuerto cordobés, abrió la puerta a una posterior catarata de críticas por parte del titular del Ejecutivo provincial hacia la Nación. Reclamos por los fondos de Coparticipación, por recursos de la Caja, por un mayor federalismo, fueron algunos los ejes de las demandas que en las últimas horas expuso públicamente y con un tono discursivo atípico, el gobernador de la Provincia.
Del otro lado, leyeron esas críticas en clave electoral y respondieron con tono moderado. El ministro del Interior y Obras Públicas de la Nación, Rogelio Frigerio, consideró que el mandatario provincial “está mal informado” al referirse a las críticas en torno a los créditos hipotecarios de la Nación y comprometió ayer que en las próximas semanas se transferirán los fondos nacionales correspondientes a cubrir el déficit de la Caja de Jubilaciones, que también le demandó Schiaretti bajo amenaza de recurrir a la Justicia. Un paso que concretó el ex gobernador José Manuel de la Sota durante la era kirchnerista.
Aunque con algunos matices otorgados por el contexto político actual, Schiaretti no está haciendo otra cosa que desempolvar un concepto implantado por su antecesor: el cordobesismo.
Aquel relato localista que erigió el ex gobernador De la Sota en el 2011 cuando ganaba su tercer mandato en la Provincia y por el que acentuó la denuncia de discriminación de la Nación contra Córdoba durante la era kirchnerista, adquiere nueva vigencia ahora. Claro, decíamos, una remake con otras tonalidades ya que el propio Schiaretti supo reconocerle a Macri haber roto ese “cepo institucional”.
Aún así, en campaña, el gobernador cordobés echó mano a un concepto cargado de ADN anti K y lo reconvirtió al escenario macri sta. En Córdoba, la lista de Cambiemos se juega mucho más que los cuatro escaños que piensa renovar, se trata del distrito que le dio el 71,51 % de los votos al jefe del PRO en el balotaje; el mayor porcentaje que obtuvo la alianza en todo el país. El cordobesismo es el dardo con el que Unión por Córdoba pretende atenuar el efecto Macri en la provincia. Una victoria amarilla en territorio peronista –sumado a un posible triunfo de Cristina en Buenos Aires- atentaría de lleno contra los planes pos octubre que tiene el Gobernador en su intento de relanzar la liga de gobernadores PJ.

Atenuante
Ayer quedó inaugurado el penúltimo tramo de la Autovía Córdoba- Río Cuarto, la obra que UPC exhibe como una proeza realizada con recursos propios en tiempos del kirchnerismo.
“Quiero agradecer a todos los cordobeses que en las horas difíciles estuvieron a nuestro lado. Esta autovía Córdoba – Río Cuarto es un símbolo de la voluntad de los cordobeses de progresar y superar las discriminaciones, como la sufrida por Córdoba desde el anterior gobierno nacional”, dijo ayer Schiaretti.
Aunque sin Macri (que había sido invitado) y sin De la Sota que pasó parte de enfermo, el mandatario provincial habilitó ayer el nuevo tramo variante Elena, que se extiende a lo largo de 17 kilómetros, junto a dos funcionarios nacionales. Estuvieron presentes el ministro del Interior, Rogelio Firgerio, y su par de Transporte, Guillermo Dietrich.
Los emisarios macristas llegaron horas después de las verborrágicas declaraciones del mandatario cordobés contra la Nación; sin embargo, el tono de los discursos que se escucharon en el acto al aire libre, se limitaron a ser políticamente correctos. No hubo cruces, sólo agradecimientos.
“En la vida se puede tener diferencias, se puede pensar distinto, se puede pertenecer a diversas fuerzas; seguramente esas posiciones se expresan cuando hay campaña electoral, que es cuando aparecen las diferentes propuestas, pero esas diferencias nunca pueden determinar que no se trabaje mancomunadamente”, agregó el cordobés.
Mientras que a su turno, Dietrich reforzó ese concepto: “es bueno que estemos acá, con ‘el Gringo’, trabajando y haciendo estas obras que son para los cordobeses, para los argentinos. Y es lo que tenemos que hacer para la Argentina que soñamos”.