Indec, el mayor contradictor de Baldassi

Los últimos índices de pobreza difundidos por Indec, lejos de abonar la campaña de Cambiemos, parecen dar un nuevo pie a Schiaretti para distanciarse del oficialismo nacional.

El instituto nacional a cargo de las estadísticas y censos dio a conocer, meses atrás, el índice de pobreza para el Gran Córdoba. La medición, que situaba al área metropolitana entra las más pobres del país (40.5 por ciento de la población bajo la línea de la pobreza), y que no tardó en ser utilizada por todo el arco opositor –encabezado por el ex árbitro Héctor Baldassi- para denostar la administración de UPC, generó sorpresa y desconcierto no solo en la provincia, sino también a nivel federal.
El propio ministro de Hacienda de la Nación, Nicolás Dujovne, se vio enredado en un episodio de declaraciones cruzadas y contradictorias, afirmando que el Indec revisaría las cifras obtenidas para la provincia, y un comunicado oficial de la propia entidad, desmintiendo lo aseverado por el ministro.
En los últimos días, funcionarios provinciales dejaron trascender que estudios preliminares arrojan un descenso de los niveles de pobreza en el sector durante el primer trimestre de 2017 que rondarían los 11.5 puntos porcentuales. El análisis, basado en datos de la Encuesta Permanente de Hogares que elabora el propio Indec, sitúa así el nivel de pobreza en el Gran Córdoba en un 29%.
La enorme variación en los índices de pobreza en el transcurso de tan solo tres meses despertó suspicacias y enojo en el Gobernador de Córdoba, que afirmó: “los números del Indec son una burla a los cordobeses” y “(la medición de la pobreza) es una vergüenza”. “Hace poco tiempo el Indec sacó que el Gran Córdoba era la región con 40,5% de pobreza y los datos del Indec del primer trimestre dicen que son 29% (…) No le creo ninguno de los dos datos, porque es una burla que se baje en tres meses 11,5% el nivel de pobreza” sentenció.
Así, en el marco de una contienda electoral que se anticipa será mucho más significativa de lo esperado, el Gobierno Nacional parece empeñarse en dar letra al mandatario cordobés, que no dejará pasar oportunidad de distanciarse de Cambiemos. Y es que desde Capital Federal distintas encuestas señalan un constante crecimiento del kirchnerismo en Provincia de Buenos Aires y varios distritos de norte del país. En este escenario Schiaretti necesita un triunfo claro de UPC en la provincia que lo unja como el referente del PJ no kirchnerista a nivel nacional y sostenga la liga de gobernadores que viene diseñando.
Pero volvamos al episodio de las cifras difundidas por el Indec. La gestión del Instituto Nacional de Estadísticas y Censos durante la era “K” fue criticada –y con razón- hasta el hartazgo por el hoy oficialismo nacional, que hizo de su recuperación una promesa de campaña para las elecciones de 2015 y que presenta en su actual campaña credenciales de haber regularizado la situación de la entidad.
La difusión de índices tan exorbitantemente dispares para medir la pobreza en Córdoba en el curso de tan solo un trimestre –además de constituir una afrenta directa a la gestión de UPC- lo es especialmente para Alejandra Vigo, secretaria de Equidad y Promoción del Empleo, segunda candidata de la lista de UPC y esposa del Gobernador.
La bochornosa manipulación del Indec a manos de Guillermo Morerno durante la era k, que tanto sonrojaba al Pro, no parece tener mucho que envidiar a la gestión del instituto en esta nueva administración, que por incompetencia, en el mejor de los casos, incurre ahora en un fallo de peso.
Este último episodio se suma al recordado incidente del aeropuerto en el que Macri recriminó a Schiaretti la supuestamente asfixiante presión fiscal que genera la alícuota de los Ingresos Brutos. Con ellos, Macri da pie al Gobernador de Córdoba que, en el escenario nacional, necesita distanciarse del oficialismo y dirimir una interna con Cristina para ir más allá de sus propósitos iniciales de una campaña de baja intensidad.