FIT confía en canalizar el voto enojo (para banca 9)

La fuerza que busca terciar en la disputa electoral especula con ser la receptora del voto castigo contra los gobiernos de Cambiemos y Unión por Córdoba.

Por Yanina Soria
ysoria@diarioalfil.com.ar

fitEn Córdoba, la elección de agosto, lejos de cumplir con el objetivo para el que fueron creadas las PASO, en realidad funcionará como un primer depurador de precandidatos. De allí, saldrán las fuerzas que finalmente participarán en las legislativas de octubre y disputarán las nueve bancas que Córdoba renueva en la Cámara Baja. No obstante, la expectativa política de este primer gran test electoral se concentra fundamentalmente en dos tramos: por un lado, en cómo quedarán posicionados los dos grandes jugadores, Unión Por Córdoba y Cambiemos, que a priori aparecen muy lejos del resto; mientras que por el otro, hay incertidumbre en torno a cuál de las fuerzas políticas anotadas por la novena banca logrará despegarse del resto y terciar en la disputa electoral.
Atendiendo a los resultados de las legislativas de 2013 y las generales de 2015, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores (FIT) aparece como el favorito para ocupar el tercer peldaño del podio.
El espacio que impulsa a Liliana Olivero como precandidata, comparte escenario con otra fuerza de izquierda y otros sectores del progresismo cordobés que aspiran al mismo objetivo: ganarse la novena banca. Entre ellos, figura también la boleta que representa a Cristina Fernández de Kirchner. Claro que la expectativa que genera en provincia de Buenos Aires la presencia de la ex Presidenta jugando electoralmente, no tiene su correlato local.
En Córdoba, el kirchnerismo no tiene chances de colarse en la pelea entre el peronismo provincial y los aliados locales de Mauricio Macri, ni siquiera –leen algunos- pelearle la banca al FIT. Esa teoría destaca dos aspectos entre sus argumentos: por un lado, la baja performance electoral que obtuvo el Frente para la Victoria en esta provincia en 2015 y el poco grado de conocimiento público que tiene el candidato del Frente Córdoba Ciudadana, Pablo Carro.
Por el contrario, desde el Frente de Izquierda señalan varios elementos del escenario político electoral actual que consideran beneficiosos para terminar–dicen- con el objetivo que quedó inconcluso en 2013 cuando la propia Olivero arañó un escaño.

A considerar:
1-En las legislativas el comportamiento del electorado es distinto al de las generales. Y, particularmente la Izquierda, en los últimos comicios fue una de las fuerzas que más creció en el país. En Córdoba, por caso, engrosó su representación parlamentaria y pasó de tener un legislador a contar con tres en su bancada.
2-Las encuestas difundidas en las últimas semanas ubican a Olivero como la tercera elegida por los electores (aunque lejos de las dos principales fuerzas) y destacan sus posibilidades de crecimiento.
3- Desde el propio FIT señalan como una ventaja, el avance del trotskismo en los sectores sindicales nacionales, incluso también en Córdoba. Aseguran que los desencantos con el movimiento obrero peronista empujan a los trabajadores a volcarse a ese sector lo que, podría traducirse luego, en un acompañamiento en las urnas.
4-Cómo último factor y quizá elemento diferenciador con el pelotón de anotados por la novena banca, la Izquierda señala que puede ser la receptora del voto castigo o de los arrepentidos. En la descripción del panorama económico social que la precandidata Olivero hace del país y de Córdoba particularmente, asegura que los desilusionados con el gobierno Nacional o enojados con la gestión provincial de Unión por Córdoba, pueden canalizar su disconformidad acompañando la boleta del FIT.

Lista de unidad
Después de dirimir sus internas y al borde de una fractura interna, el Frente de Izquierda y de los Trabajadores logró finalmente listas comunes. El Partido Obrero, la Izquierda Socialista y el Partido de los Trabajadores Socialistas acordaron boletas unitarias en los 22 distritos donde se presentan con el propósito de robustecer el espacio trotskista en el mapa nacional. Entre sus ejes de campaña, se proponen marcar la agenda de los trabajadores, las mujeres y los jóvenes.