Conadu Histórica sostiene protestas (riesgo de paro en preuniversitarios)

La combativa central gremial volvió a rechazar el acuerdo firmado por los otros gremios y la Nación. Posible impacto en preuniversitarios de la UNC.

El gobierno nacional se jugaba ayer su última oportunidad de solucionar el único foco remanente de conflictividad en la muy prolongada negociación con los gremios de docentes universitarios. Con cinco de las seis centrales nacionales ya conformes con el acuerdo paritario, solamente Conadu Histórica mantiene objeciones al mismo.
En el congreso extraordinario que la rebelde organización llevó a cabo en la tarde de ayer, los delegados de todo el país decidieron continuar con sus reclamos y, por ende, con las medidas de fuerza.
En la UNC, la calma está garantizada en casi todas las unidades académicas, donde la desmovilización de la mayoría de los docentes y la sujeción a Adiuc (filial local de Conadu) de otros permite vislumbrar un inicio del segundo semestre sin protestas.
Sin embargo, las miradas locales se posan sobre los dos establecimientos preuniversitarios de la Casa de Trejo: el Colegio Nacional de Monserrat y la Escuela Superior de Comercio Manuel Belgrano. Es en ellos dos donde Aduncor, versión cordobesa de Conadu Histórica, mantiene algún nivel de influencia.
En particular, la situación del Belgrano es la que más preocupación despierta en padres, autoridades y referentes gremiales de la UNC. Desmarcados de los gremios, sus docentes decidieron unilateralmente realizar en marzo un paro por tiempo indeterminado, encubierto bajo la figura de “estado de asamblea permanente”.
Esa protesta, sumada a los paros oficiales, derivaron en la pérdida del equivalente a casi cinco semanas completas de clases para los estudiantes del nivel secundario. Si bien se planteó la posibilidad de que los estudiantes recuperen esos días, es poco probable que suceda.

Acuerdo nacional
A casi cinco meses del inicio de las negociaciones salariales, la cartera educativa nacional logró llegar a un acuerdo con cinco de las centrales gremiales: Conadu, Fedun, Fagdut, Ctera y ADU. Conadu Histórica fue la única en presentar una contra propuesta, posteriormente rechazada por el Gobierno.
El acuerdo alcanzado implica aumentos escalonados (retroactivo a marzo y junio, y en septiembre y noviembre) y garantías salariales (sueldo mínimo para cada categoría del escalafón).
Comparando el sueldo de noviembre próximo con el de febrero pasado, los docentes obtendrán aumentos de entre el 25,01 por ciento (profesores ayudantes) y el 26,45 por ciento (profesores titulares). El acuerdo incluye además una cláusula gatillo para renegociar en caso que la inflación supere esos porcentajes.
Conadu Histórica, por su parte, reclama la mejora de los porcentajes para todas las categorías y la inclusión del cargo más bajo (profesor ayudante B) en la garantía salarial. Asimismo, reclama el pago de la garantía salarial del último cuatrimestre del 2016 y la eliminación del cobro del Impuesto a las Ganancias para la cuarta categoría, con la consecuente devolución del mismo por parte del ministerio de Educación.
Dado el rechazo del Gobierno a su contrapropuesta, el congreso de Conadu Histórica decidió mantener las medidas de fuerza programadas, insistir ante el Ministerio y reunir su plenario de secretarios generales el próximo 15 de agosto. Casualmente, dos días después de las PASO. Las protestas incluirían un paro por tiempo indeterminado al inicio del segundo semestre.
Ante la renuncia del secretario de Políticas Universitarias, Albor Cantard, quien encabeza la lista de diputados nacionales de Cambiemos en Santa Fe, las negociaciones recaerían en manos de DanyaTavela, subsecretaria de Gestión y Coordinación de Políticas Universitarias y, ahora, funcionaria de mayor rango en dicha secretaría.

Implicancias electorales
Entre los referentes docentes de los preuniversitarios, las aguas estarían divididas. Si bien un grupo vinculado a Conadu Histórica promovería la adhesión al paro por tiempo indeterminado que promueve dicha central, un nutrido conjunto de docentes relacionados a Adiuc buscarían garantizar el inicio de las clases.
Las razones estarían lejos de tener que ver con el conflicto gremial en sí o con el perjuicio que sufrirían los estudiantes. Por el contrario, la razón se encontraría en la estrategia política de Pablo Carro, secretario general de Adiuc y primer candidato a diputado nacional del kirchnerismo, en la lista Córdoba Ciudadana.
Si el conflicto reflotase antes de las Primarias Abiertas Simultáneas y Obligatorias (PASO) del próximo 13 de agosto, éste podría erosionar las chances de Carro. El reciente conflicto de UTA y la caída en la imagen positiva de los principales referentes gremiales que se involucraron habría funcionado de alarma para el dirigente universitario.
Por el contrario, Carro preferiría que las clases se inicien normalmente y “guardar” la conflictividad para los dos largos meses que separan las PASO de las elecciones generales. Es en ese período cuando el sindicalista buscará explotar su nuevo set de críticas.
En particular, la actual conducción de Adiuc pretenden enfocarse en las críticas a las reformas académicas que promueve el rector Hugo Juri, incluyendo la instauración de un sistema de reconocimiento de trayectos académicos (llamado usualmente de “créditos académicos”).